Bustamante y su herencia geológica


Por José Carlos Díaz Cornejo
Grutas de Bustamante

Grutas de Bustamante

Famoso por su gastronomía, el ojo de agua de San Lorenzo, bello oasis natural; el Cañón que lleva su nombre y el Parque recreativo El Molino, el municipio de Bustamante, en Nuevo León, es un lugar propicio para disfrutar de las vacaciones de verano, rodeado de hermosos paisajes que se funden para dar paso a una experiencia más especial y asombrosa: conocer las Grutas de Bustamante, un complejo geológico espectacular.

Más de un siglo de existencia

Visitar esta localidad es adentrarse en un hábitat muy singular que combina un entorno estéril con una ciudad que en su totalidad está revestida de árboles. A la entrada de ésta, se encuentra una fábrica de mezcal y las calles aledañas se observan tranquilas y orgullosas de las antiguas casas de arquitectura típica que resguardan. Alrededor los parajes se mezclan y el calor se siente intenso, lo que da pie al camino elevado de las grutas, ubicadas a tan sólo seis kilómetros del Centro Histórico de la pequeña localidad y descubiertas en 1906.

Grutas de Bustamante

Grutas de Bustamante

Penetrar en el cono geológico es impresionante y de inmediato se desciende lo que antes se ha subido, pero en un mundo diferente, donde el tenue alumbrado apenas ofrece un vistazo de la primera galería. El interior es húmedo y la temperatura es fresca en verano y cálida en invierno: sin duda, un cambio extraño con la del mundo exterior.

A la entrada, es digna de admirar, la estalactita conocida como “el Tecolote”, después hay que bajar un poco más hasta llegar al Salón de Baile –como se le conoce a la primera galería–. Estando ahí se observan “el Candelabro”, “el Vestido de novia”, “la Cortina”, “el Elefante” y “la Cascada congelada”, “el Cohete”, “la Rana”, “la Cabeza de jaguar”, “la Calavera”, “el Zapato”, “la Virgen de Guadalupe” y “la Cabeza del oso”. Estos nombres les fueron aplicados por expertos americanos que en la década de 1980 hicieron trabajos de investigación en el lugar.

Ocho galerías únicas

Las grutas son muy profundas y aún no hay reporte de que su fondo haya sido encontrado. Geólogos de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y de algunas universidades norteamericanas especialmente de Texas, han incursionado y mapeado las ocho galerías hasta ahora conocidas, sin poder dar con la salida, sólo han encontrado bifurcaciones.

Iglesia de Bustamante

Iglesia

Los nombres de las otras galerías, por orden de profundidad son: Salón de Gigantes, la más amplia de todas; el Altar; el Cuarto de Arroz, donde se localiza la estalactita llamada “el Balcón” que mide 25 metros de altur; la Entrada de la Bruja; el Cuarto Secreto, el Cuarto de Nieve y el Enjabonado, la cual debe su nombre a su piso resbaloso.

Sólo las dos primeras galerías cuentan con alumbrado que, sin ser excelente, ayuda a disfrutar del pétreo paisaje. Si deseas recorrer las grutas más profundas, se recomienda que consigas un guía en la Presidencia Municipal o en el hotel. Incluso, hay muchos lugareños que conocen muy bien las galerías con todas sus entrañas y recovecos.

En los alrededores

Otro lugar impresionante en la localidad es el Cañón de Bustamante, formación rocosa natural, donde se pueden realizar diversas actividades al aire libre, como caminata, campismo y bicicleta de montaña, para los amantes del deporte extremo.

En el centro recreativo El Molino, los nogales y la sombra que éstos brindan hacen una estancia familiar cómoda y fresca, el paraje La Alameda complementa este descanso con sus albercas, palapas, asadores, restaurante y juegos infantiles.

Artesanías y buena gastronomía

Los artesanos del lugar elaboran productos hechos con latón y fibras vegetales, con las que se confeccionan sombreros y cestos de trenza de palmito. No puede faltar el famoso mezcal de Bustamante, pues ya se conoce al municipio como un excelente fabricante de esta bebida, el cual se elabora con técnicas de hace siglos.

Cañón de Bustamante

Cañón de Bustamante

En cuanto a comida, las carnes asadas siempre están en primer lugar, al igual que el pan tradicional de Bustamante: la semita, un deleite al paladar pues se prepara a la antigua, en hornos de adobe.

En síntesis, las Grutas de Bustamante y sus sorprendentes alineaciones rocosas, las estalactitas y estalagmitas ofrecen al turista un espléndido recorrido, además de ser las únicas de Latinoamérica 100% accesibles. El paseo se puede realizar en silla de ruedas ya que cuenta con andadores en un mismo nivel.

¿Cómo llegar?

Una vez en el centro del poblado se puede iniciar el camino hacia las grutas. Se siguen los señalamientos y se toma una brecha de terracería de kilómetro y medio rumbo al cerro. El camino es bastante sinuoso por lo que hay que ascender a paso lento y con precaución. Se camina un trayecto de 10 o 15 minutos hasta llegar a la entrada de la majestuosa cavidad subterránea, justo ahí se encuentra el encargado, quien también presta sus servicios como guía.

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