Flores comestibles

Del jardín a la mesa


Flores comestibles

Culturas como la mexica, maya, mixteca y zapoteca; sin importar cual fuera su origen o sus tradiciones, todas ellas tuvieron algo en común, el gusto por consumir flores. La flor del maguey, el izote, la de nopal y los huauzontles eran las favoritas.

Es bien sabido que con la llegada de la primavera, la naturaleza reviste los campos con flores. Desde tiempos prehispánicos se les tenía ya un gran aprecio a dichas creaciones de la madre tierra. No resulta extraño que siendo éstas, brotes tan enigmáticos y llamativos, despierten siempre grandes curiosidades. ¿Qué tantas incógnitas pueden guardar estas pequeñas hermosuras? Además de sus radiantes colores, sus complejas formas y sus coquetos aromas. ¿Es qué acaso estas revelaciones de la primavera tendrán aún más secretos ocultos?

Del izote a la jamaica

Tal vez fueron estas preguntas las que provocaron que nuestros antepasados se aventuraran a descubrir todos aquéllos dotes que tan lindas creaciones poseen.

Martinis con esferificaciones de flores

Martini con esferificaciones de flores

Mexicas, mayas, mixtecos o zapotecos, sin importar cual fuera su origen o sus tradiciones, todos ellos tenían algo en común, el gusto por consumir flores. La flor del maguey, el izote, la de nopal y los huauzontles eran las favoritas. No se puede decir que fueran éstas las protagonistas de su alimentación, sin embargo, tuvieron siempre un papel de complemento dentro de su dieta diaria, al igual que los insectos. Flores como la de calabaza, vainilla, biznaga y nochebuena, espadaña, colorín, flor de frijol y cacao, fueron igualmente consumidas.

No hay que olvidar a la flor de Jamaica que gracias a los españoles al introducirla al continente americano, obtuvo una gran aceptación dentro de la gastronomía nacional, así como las buganvilias, rosas, crisantemos y azahares; todas ellas además de proporcionar un elegante gusto a los alimentos se les atribuyen propiedades nutrientes y curativas.

Cocina experimental con flores

Cocina experimental con flores

Comida + Flores + Actualidad = Nuevas tendencias

A toda esta aventura que conlleva el consumo de flores se le conoce como florifagia. Y gracias a diversas corrientes gastronómicas que han surgido en la actualidad.

  • Flor de Biznaga: Igualmente conocida como cabuche. Es la flor en botón que crece de la biznaga, planta de la familia de las cactáceas. Se suelen consumir frescas o en conserva, su sabor es similar al corazón de alcachofa en salmuera, son ideales para ensaladas o como botana, acompañadas de queso fresco de cabra.
  • Flor de yuca: (yucca elephantipes Regel ) También conocida como izote. Dulce y crujiente, es utilizada en ensaladas, frita o en sopa.
  • Colorín: (Erythrina americana Mill ) Conocida como gasparito o roja flor de tzompantli; de color rojo intenso. Su sabor se suele relacionar con el de la carne; se acostumbra comerla frita o guisada con mole de olla.
Huauzontles con mole

Huauzontles con mole

Además de las anteriores, existe una gran variedad de especies, pero estas son las consentidas. Ahora bien, hay ciertos detalles que deben quedar claros, como el hecho de que no todas las flores son comestibles. Hay que conocer su procedencia y estar seguros de que dichas plantas no fueron fumigadas con sustancias que pueden resultar tóxicas para los humanos. Otro aspecto es conocer la manera de preparar cada una de las diferentes especies de flores, pues existen algunas que no son comestibles en su totalidad, al contar con ciertas partes, como pueden ser los pistilos, con mayores niveles de concentración de sustancias que en la situación errónea, podrían llegar a causar desde una alergia hasta una intoxicación.

la reintegración y revaloración de las flores como alimento en diversas partes del mundo se ha dado. Especies como la caléndula, lavanda, rosas, violetas, petunias, pensamientos, geranios, malvas, capuchinas, margaritas, begonias y demás variedades están siendo, hoy en día, altamente utilizadas, ya sea como objeto de decoración, elemento aromático o como ingrediente principal dentro de los platillos. En áreas tan diversas como la repostería, coctelería o cocina salada; perfumando un helado, como relleno de una trufa de chocolate, dando color a una ensalada, encapsulada en una bebida o como elemento principal de una salsa y su proteína.

Favoritas al paladar mexicano

Es un verdadero goce decir que actualmente; muy a pesar de siglos de historia, diferentes maneras de ver la alimentación, y diversas influencias de varias culturas sobre la gastronomía mexicana, persiste el consumo de flores en este país. A continuación una lista de algunas de las especies que se consumen actualmente en México:

  • Flor de jamaica

    Flor de jamaica

    Flor de Calabaza: (cucúrbita pepo ) Una de las especies más consumidas en la actualidad, debido a su fácil obtención en diversas zonas de la República Mexicana. Es común consumirlas en sopas, quesadillas, salsas o guisada como relleno de diversos platillos.
  • Jamaica: (hibiscus sabdariffa ) Especie originaria de la India y de zonas tropicales. Con un ligero sabor ácido, suele utilizarse en la preparación de tisanas, agua fresca, en salsas o como relleno también. Contiene propiedades antisépticas, diuréticas, sudoríferas y refrescantes. Al no contener activos excitantes puede sustituir al té y café.
  • Huauzontles: (chenopodium nuttalliae) Planta nativa de México. A la llegada de los españoles su consumo fue prohibido. De sabor ligeramente amargo, se suele consumir en forma de tortitas capeadas, rellenas de queso acompañadas de diversas salsas.

La recomendación de la chef

Las flores son una excelente fuente de nutrientes, vitaminas, minerales y con un considerable bajo contenido de calorías, por lo que resultan el ingrediente perfecto para dar ese toque de originalidad a los platillos tradicionales e inclusive a los más vanguardistas.

Es verdad que no existiría nada más placentero que ir a un restaurante y pedir el platillo favorito que además incluya una que otra flor como toque especial. Restaurantes como Los Colorines, en Cuernavaca; Dulce Patria, en la Ciudad de México; El Mesón de la Abundancia, en Real de Catorce; La Catarina, en Monterrey; Los Pinos, en la Marquesa, y Azul y Oro, en la Ciudad de México, son un excelente ejemplo de lo que uno busca: un lugar agradable, con buena comida y que añada a esas hermosas revelaciones de la primavera en sus platillos. Ahora no queda más que aventurarse a preparar ese delicioso platillo en casa o dejarse mimar por los expertos y acudir a probar las recomendaciones de la chef.

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