¿El gobierno de Peña Nieto heredó o propició la bonanza turística?


Gustavo Armenta armentaturismomexico.com 26 Octubre, 2018
Gustavo Armenta

Gustavo Armenta

Han sido seis años de vacas gordas, pero sin haber impulsado ningún gran proyecto en esta materia, al final quedan más dudas que certezas.

Nadie duda que el sexenio de Enrique Peña Nieto ha sido el mejor para la industria turística de México. Seis años dorados, de vacas gordas. Ahí están los indicadores que lo demuestran: 15 millones 900 mil turistas más que cuando comenzó el gobierno (datos a 2017), ocho mil 634 millones de dólares más captados en un año, líder mundial en cruceros y una Balanza Turística positiva constante, en la que destacan particularmente los saldos a favor de 36.8 por ciento en 2014 y 22.4 por ciento en 2016.

Todo esto ha hecho que hoy México sea el sexto país más visitado del mundo. Sin embargo, hay quien opina que esta administración sólo recogió los frutos de lo sembrado en el anterior gobierno. Como Gloria Guevara, secretaria de Turismo en la segunda mitad del sexenio de Felipe Calderón (hoy presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo), que afirma que el Acuerdo Nacional por el Turismo (ANT) –que ella encabezó durante su periodo al frente de Sectur— fue el cimiento para detonar un turismo que no existía antes.

Por ejemplo, sostiene que producto de las 101 acciones que incluía el ANT fueron la exención de visas para varios países, el Global Entry para Estados Unidos, la diversificación de productos, como Mundo Maya, Rutas Gastronómicas, Turismo de Naturaleza y Turismo Prémium; y el incremento de la conectividad aérea, entre muchos otros.

Luego entonces, dice, el crecimiento que se ha venido dando no fue por generación espontánea. Lo que la lleva a asegurar categóricamente: “¿Si no hubiera habido Acuerdo hubiera los números que existen hoy? Absolutamente no. Te lo digo con conocimiento, conozco de esto”.

Gloria Guevara Manzo

Gloria Guevara Manzo

Pueblos Mágicos y el CIP fantasma

Pero, más que por el Acuerdo Nacional por el Turismo –del cual, en realidad, ya nadie se acuerda— a Guevara se le recuerda por haber otorgado nombramientos de Pueblos Mágicos como naipes da un crupier en Las Vegas, desvirtuando la solidez de éste que es el programa más exitoso de la Secretaria de Turismo. Cuando llegó a la Sectur había 34 Pueblos Mágicos en todo el país y ella concedió 49 títulos más.

Lo más curioso del caso es que ahora Guevara asegura que no dio ningún nombramiento, y responsabiliza al Comité Técnico del programa de tomar esa decisión en el periodo que ella estuvo al frente de Sectur.

Sin embargo, la primera gran acción que en materia turística tomó el gobierno de Enrique Peña Nieto, por medio de su primera titular del ramo, Claudia Ruiz Massieu, fue congelar este programa y encargar una revisión a la consultoría EB Turismo, de Eduardo Barroso, quien fue el impulsor del programa cuando fue subsecretario de Turismo durante el sexenio de Vicente Fox.

El diagnóstico de Barroso fue muy crítico del programa, principalmente del periodo en que Guevara encabezó la Sectur.
Casi a la mitad del gobierno peñista, Ruiz Massieu dejó la Sectur para irse a manejar la Cancillería. Y se fue sin haber nombrado ningún Pueblo Mágico nuevo.

Su sucesor, Enrique de la Madrid, reactivo el programa y, finalmente, sin haber leído el estudio realizado por Barroso, acabó dando 38 nuevos nombramiento. Así que la actual administración finalizará con un inventario de 121 Pueblos Mágicos.

Otra acción importante del gobierno peñista fue haber ignorado el principal proyecto turístico del gobierno de su antecesor Felipe Calderón: Playa Espíritu, en Sinaloa, que iba a ser el sexto Centro Integralmente Planeado (CIP) del país, con una extensión del doble de Cancún (los otros cuatro son Los Cabos, Ixtapa, Loreto y Huatulco).

A pesar de que el gobierno calderonista se endeudó con 119 millones de dólares para comprar los terrenos, que le pagó al exgobernador de Sinaloa, Antonio Toledo Corro, y que aún Fonatur sigue liquidando en abonos, al día de hoy solamente han construido un hotel de 50 habitaciones, que no da servicio porque la paraestatal no ha encontrado una empresa que lo opere.

Enrique de la Madrid

Enrique de la Madrid

El año pasado le pregunté a Enrique de la Madrid qué pasaba con Playa Espíritu, a lo que sencillamente respondió: “ese proyecto habría que tirarlo a la basura”.

Pero, como no podía hacer eso, en el Tianguis Turístico de este año en Mazatlán, Fonatur presentó el nuevo proyecto de Playa Espíritu, al cual achicaron y le dieron un cariz de desarrollo ecológico. Ya le corresponderá a la próxima administración federal, de Andrés Manuel López Obrador, decidir qué hacer con esta papa caliente.

El Circo del Sol también vende espejitos

En este sexenio de Casas Blancas, Estafas Maestras, socavones mortales, grandes obras inconclusas y corrupción desbocada, es muy probable que, en materia turística, el sexenio de Peña Nieto sea recordado principalmente por el atípico contrato que en 2016 el director del Consejo de Promoción Turística de México, Rodolfo López Negrete, firmó con Daniel Lamarre, CEO del Cirque du Soleil, por 47.4 millones de dólares, a pagar en cinco años. Contrato que los dos siguientes titulares del CPTM: Lourdes Berho y Héctor Flores Santana, respetaron.

Este acuerdo, por el que el gobierno mexicano pagó tanto dinero, incluía el diseño de un espectáculo –que titularon Luzia-- basado en la cultura mexicana, que durante siete años se presentaría en 450 ciudades alrededor del mundo, con un mínimo de 320 funciones por año. ¿El objetivo?, promocionar al país y generarle un mayor flujo de turistas internacionales.

Cuando se presentó en México, mucha gente del sector cuestionó su efectividad como arma de promoción y venta. No obstante, la Secretaría de Turismo afirma que, en los siete años estipulados, este espectáculo producirá un retorno de inversión de 440 millones de dólares por parte de los turistas, más otros 200 millones por la exposición en medios de la marca “México”. Esto sería 14 veces lo invertido. 

En mayo pasado tuve la oportunidad de platicar con Lamarre y también me aseguró que al gobierno le habría costado 200 millones de dólares la publicidad que le está dando Luzia, mismo que durante los dos primeros años de presentarse en Canadá y Estados Unidos le dieron un retorno de inversión de 237 millones de dólares. Más aún, el CEO del Cirque du Soleil tajante sostuvo que “probablemente, Luzia sea la mejor inversión que ha hecho el gobierno mexicano”.

Hasta aquí, todo pinta muy bien. El problema es que, hasta el momento, la Sectur no ha dado a conocer cuál es la metodología que usan para llegar a estos números que suenan alegres. En consecuencia, muchos en nuestro país piensan que este circo de origen canadiense, además de hacer grandes shows, también vende espejitos, y en México encontró quien se los compre a muy buen precio.

Otros dos hitos en materia turística durante este sexenio fue el inicio de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, pero hasta el 28 de octubre sabremos, a través de una consulta ciudadana organizada por el gobierno electo, si se concluirá; y la campaña promocional Viajemos todos por México, enfocada al turismo doméstico.

De esta manera concluirá el gobierno peñista. Habrá que esperar a que el tiempo devele si el mérito de estos seis años de bonanza turística es suyo, o si sólo supo surfear muy bien sobre la creciente ola que recibió como impulso del gobierno anterior.   

Entresaques

  • El próximo secretario de Turismo, Miguel Torruco, rechaza que Luzia, espectáculo del Cirque du Soleil, sea un medio de promoción efectivo.
  • La campaña Viajemos todos por México fue una acción encubierta del gobierno para responder al discurso antimexicano de Donaldo Trump.

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