Peña Nieto entregará una industria turística en auge


Por Gustavo Armenta / armentaturismomexico.com 19 Septiembre, 2018
Gustavo Armenta

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En su VI Informe de gobierno, el presidente hizo un resumen de lo alcanzado durante su administración en este sector.

Cada informe presidencial da cuenta de lo realizado por el gobierno durante el año previo, pero cuando se trata del sexto y último, el documento contiene un resumen de todo lo hecho a lo largo del sexenio, recuerda sus objetivos iniciales y enlista los logros alcanzados en cada una de sus secretarías.

Esto acaba de suceder el pasado primero de septiembre, cuando el presidente Enrique Peña Nieto envió al Congreso de la Unión su sexto informe del estado que guarda la administración pública, a tres meses de que concluya su gestión como Jefe del Ejecutivo.

En el capítulo referente a la industria turística, en esta ocasión puntualizó que la meta era aprovechar el potencial de México en esta materia, para generar una mayor derrama económica. Con tal fin, desde el inicio de su gobierno –con Claudia Ruiz Massieu al frente de la Secretaría de Turismo— establecieron cuatro estrategias a seguir: impulsar el ordenamiento y la transformación del sector; impulsar la innovación de la oferta y elevar la competitividad; fomentar un mayor flujo de inversiones y financiamiento, y la promoción eficaz de los destinos turísticos; e impulsar la sustentabilidad y que los ingresos generados por el turismo fueran fuente de bienestar social.

Eso fue al comienzo. Y ahora, al final, sostiene que a lo largo de estos seis años se constató que el turismo es una actividad económica sumamente dinámica, capaz de mantener un ritmo de crecimiento favorable, con un impacto económico más acelerado, en comparación con otras ramas productivas.

“La naturaleza transversal del turismo lo coloca como un importante motor de progreso. Por un lado, genera oportunidades, principalmente para las micro, pequeñas y medianas empresas, y es capaz de crear encadenamientos productivos de mayor valor agregado para el país. Por otro lado, es un catalizador del desarrollo que representa un poderoso instrumento para elevar el bienestar de las comunidades receptoras, genera un sentido de pertenencia y contribuye a la preservación de la riqueza natural y cultural”, explica el Informe.

Los resultados

Al abordar directamente los logros obtenidos, primero plantea como contexto que el turismo en todo el mundo ha continuado con su tendencia de crecimiento, consolidándose como una de las actividades económicas más importantes a nivel global: el año pasado, más de mil 323 millones de personas viajaron por el planeta, 6.8 por ciento más que en 2016, gastando mil 332 miles de millones de dólares.

En este escenario, con 39.3 millones de turistas, México alcanzó en 2017 la sexta posición en el Top Ten de las naciones más visitadas del mundo, rebasando a potencias como Reino Unido y Alemania.

En los primeros cinco años de la actual administración, de 2012 a 2017 (falta contabilizar 2018), el ingreso de divisas por visitantes provenientes del exterior registró un incremento de 67.5 por ciento; el gasto de los que llegaron en avión se elevó en 76.8 por ciento; la cantidad de turistas internacionales subió 67.9 por ciento y los que ingresaron al país por vía aérea aumentaron 63.3 por ciento.

En consecuencia, México logró nuevamente un máximo histórico por ingreso de divisas internacionales al registrar 21 mil 333 millones de dólares en 2017, mil 683 millones de dólares más que en 2016, con un incremento del 8.6 por ciento.

Sin embargo, también destaca el hecho negativo de que en 2017 nuestro país retrocedió una posición en el ranking de captación de divisas. Por lo tanto, si bien ahora somos el sexto país más visitado, en contraste ocupamos el lugar 15 en cuanto a ingresos.

Por su parte, la Balanza Turística, que tradicionalmente es positiva, el año pasado registró un saldo a favor de 10 mil 504 millones de dólares, “cifra no alcanzada en periodos anteriores”, que ayuda a compensar los números rojos de otras balanzas, como la petrolera, por ejemplo.

Impacto en la economía nacional

En el gobierno de Peña Nieto –quien relevó a Ruiz Massieu por Enrique de la Madrid Cordero casi a la mitad de su periodo— el turismo se ganó un lugar preponderante en las finanzas nacionales, consolidándose como una de las principales actividades económicas.

El tamaño de esta contribución marca que este sector aporta el 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), superando a sectores como el petróleo, minería, la construcción o los servicios financieros. En 2017, la industria turística creció 3.4 por ciento, en tanto que la economía en general lo hizo en 2.3 por ciento; y en nueve de los últimos 10 trimestres, el PIB Turístico creció más que el resto de la economía.

Las actividades que más contribuyeron al PIB Turístico fueron: servicios de alojamiento, con el 28.8 por ciento; transporte de pasajeros, 19.5; restaurantes, bares y centros nocturnos, 15.4; bienes y artesanías, 10.6; comercio, 7.4; servicios culturales, deportivos y recreativos, 1.1 cada uno; agencias de viajes y tour operadores, 0.8; y otros servicios aportaron el 15.3 por ciento.

Uno de los renglones donde el turismo se ha convertido en un proveedor sobresaliente es el del empleo, ya que alrededores de 10 millones de personas laboran en este sector. En 2016, registró 2.3 millones de empleos directos, equivalentes al 5.9 por ciento del total del país; el resto son indirectos.

En la última década, el turismo generó un millón de nuevas plazas, con un crecimiento medio anual de 2.9 por ciento, el doble del aumento en la generación de empleos de las manufacturas, el sector primario y el comercio. Y desde hace tres años, el empleo turístico ha crecido más que el empleo total a nivel nacional.

Aún más, al cierre de 2017, el empleo en el sector turístico registró un crecimiento anual de 3.6 por ciento.

Por último, particular importancia merece el turismo doméstico, que en 2017 sumó 235 millones de viajeros, de los cuales 92 millones se hospedaron en hotel y el resto lo hizo en oferta extra hotelera, como segundas viviendas, tiempos compartidos y casas de familiares o amigos, entre otros.

En los 70 destinos monitoreados por Sectur, el año pasado se tuvo una ocupación hotelera promedio de 235 mil 278 habitaciones, con un crecimiento de 6.5 por ciento, con respecto a 2016.

La planta hotelera tampoco se quedó atrás. En 2012 había 661 mil cuartos en todo el país y en 2016 el inventario nacional llegó a las 769 mil habitaciones. En promedio, durante los últimos cinco años la oferta creció en más de 20 mil llaves cada año.

Peña Nieto entregará a la próxima administración una industria turística en pleno auge y los empresarios del sector esperan que la situación no se modifique con la llegada del nuevo gobierno federal. Habrá que esperar a ver cuáles serán las nuevas políticas públicas en esta materia.

Entresaques

  • En 2017 aterrizaron 68.3 millones de turistas en México, cifra superior en 60.2 por ciento a lo registrado en 2012, cuando inició el sexenio.
  • En los últimos seis años, la llegada de cruceros se incrementó en 43.6 por ciento, en tanto que los pasajeros aumentaron 52.5 por ciento.

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