Planificación Pública del Turismo III: Formulación de los Objetivos del Desarrollo Turístico


Por Miguel Ángel Acerenza 3 Agosto, 2019

Miguel Ángel Acerenza

El tercer paso en el proceso de planificación del turismo consiste en la formulación de los Objetivos Generales que se pretende alcanzar.  Muchas de las deficiencias observadas en algunos Planes de Desarrollo Turístico tienen su origen precisamente en objetivos mal definidos. Los objetivos del Plan de Desarrollo Turístico tienen que ser congruentes con los objetivos hacia los cuales apunta el Plan  Nacional de Desarrollo del país. Por lo que los mismos  están  condicionados al rol que se le asigne al turismo en dicho desarrollo, como veremos en este artículo.

Aspectos a considerar en la formulación de los objetivos

El desarrollo del turismo en el contexto del desarrollo nacional puede tener diferentes roles y requerir por tanto, considerar la necesidad de promover distintos tipos de turismo.  Puede que se tenga que optar entre el turismo nacional o el internacional, o bien, encarar el desarrollo de una combinación de ambos.   En cualquier caso, los objetivos son muy diferentes, como diferentes son las políticas y las acciones que deben llevarse cabo para su desarrollo.

El desarrollo del turismo internacional tiene como finalidad  la rentabilidad económica, mientras que el turismo nacional está orientado al logro de un mayor beneficio social  para incrementar con ello el bienestar de la población.

En la práctica, los Organismos Nacionales de Turismo encaran acciones tendientes a la promoción y desarrollo de ambos tipos de turismo, pero los mayores esfuerzos, por lo general, los dirigen a la promoción del turismo internacional buscando los beneficios económicos que indudablemente este brinda,  descuidando el mantenimiento  de una sana supervivencia del sector empresarial a través del cual se genera este beneficio.

Sin tener en cuenta que toda organización cuya finalidad es obtener beneficios económicos debe tener siempre presente los tres principios básicos en los que se fundamenta todo negocio, a saber: supervivencia,  crecimiento, y  utilidades.  Por cuanto sin supervivencia no puede haber crecimiento y las utilidades pueden verse seriamente afectadas. Y dado que  a nivel internacional el  turismo se traduce en la compra y venta de productos y servicios turísticos, si no se cuida la  supervivencia de las empresas del sector a través de las cuales se produce este beneficio, se corre el riesgo de afectar los ingresos que se espera obtener con la promoción y desarrollo de este tipo de turismo.  

Por ello si al turismo en el Plan Nacional de Desarrollo se le asigna el rol de coadyuvar al desarrollo económico y contribuir al bienestar de la población,  teniendo en cuenta que es una actividad altamente vulnerable a factores que pueden afectar el desarrollo estable de su evolución, es necesario que el Organismo Nacional de turismo  se asegure de que las empresas del sector mantengan una sana supervivencia.  

Por cuanto la promoción de un turismo inestable poco o nada puede contribuir al desarrollo nacional o regional de un país; al contrario, puede llegar a agravar aún más los problemas nacionales o regionales, como de hecho quedara de manifiesto en algunos países que en sus planes de desarrollo del turismo no consideraron la vulnerabilidad del sector a los factores externos, y han sufrido las consecuencias.

Razón por la cual los objetivos que apunten a la supervivencia del sector deben tener prioridad en los planes de desarrollo turístico.   Los ejemplos más claros de este tipo de objetivos son los relacionados con la diversificación de los mercados, para evitar la vulnerabilidad  de depender  demasiado de muy pocos mercados.

Dimensión temporal de los objetivos en los planes estratégicos de desarrollo turístico

En adición a los aspectos considerados en el punto anterior, debe decirse que la formulación de los objetivos en los Planes Estratégicos de Desarrollo turístico   adquiere además una nueva dimensión porque no sólo se deben fijar los objetivos  a alcanzar a largo plazo, llamados objetivos estratégicos, sino que como a lo largo del período de vigencia temporal de los referidos planes seguramente se tienen que llevar a cabo actividades intermedias para ir avanzando hacia la consecución de los objetivos de largo plazo establecidos en los mismos, es necesario fijar los objetivos a cumplir en  las actividades que se realicen en el corto y el mediano plazo, para poder avanzar hacia el logro de los objetivos de largo plazo propuestos en el citado plan estratégico.-

Los  objetivos de las actividades previstas a llevar a cabo en esos plazos intermedios,  pasan a formar parte de los objetivos  de los Planes Nacionales de Turismo de ejecución anual,   puesto que estos constituyen el instrumento mediante el cual se implementan los Planes Estratégicos de Desarrollo  del sector.   Los avances que se vayan registrando en la ejecución de los citados Planes Nacionales de Turismo hacia la consecución de los objetivos de largo plazo, lógicamente tienen que ser  analizados y evaluados en el Control de  Gestión Operacional de las acciones que se lleven  a cabo.

La formulación de los objetivos en los Planes Estratégicos de Desarrollo del Turismo requiere por tanto de la definición de una serie de objetivos escalonados en el tiempo,  en función de la prioridad de las acciones que deben llevarse a cabo en cada uno de los períodos señalados durante la vigencia temporal del referido plan.  
A los efectos de una idea al respecto, enseguida relacionaremos algunas de las acciones  que pueden requerirse, y el plazo en el cual tienen que llevarse a cabo.  Por supuesto que pueden incluirse también otras acciones  muy puntuales, dependiendo del resultado que arroje el diagnóstico que se haya realizado sobre la situación del turismo en cada país, pero  como lo indicáramos,  el propósito en este caso es brindar una aproximación al respecto.  A continuación entonces la relación mencionada.

En el corto plazo.  Diversificación de mercados; ampliación y adecuación de la oferta a los requerimientos de la demanda actual; fortalecimiento de la competitividad; y  el apoyo a la promoción y comercialización de los productos.

Aclarando que en el caso particular de un cambios de gobierno, si la nueva administración del Organismo Nacional de Turismo, luego de avaluar la adecuación de la organización del mismo y/o la competencia profesional del personal responsable de las funciones por las cuales tiene razón de ser la institución, decide que es necesario modificar su estructura y/o hacer cambios de personal en el desempeño de algunas funciones, dichas acciones, por lo general,  son realizadas también en el corto plazo.

En el mediano plazo.  Ampliación de la conectividad con los mercados prioritarios; ajuste de las tasas aeroportuarias a los niveles de los destinos competidores; mejora de la calidad, higiene y seguridad en la prestación de los servicios turísticos; así como la adopción de medidas para evitar o atenuar los posibles efectos no deseados sobre la comunidad y su cultura, y el deterioro del medio ambiente y los recursos naturales.

En el largo plazo.  Aquí se sitúan ya todas las decisiones relacionadas con el modelo de desarrollo turístico a adoptar; la ampliación o diversificación de la actividad turística en el territorio nacional; desarrollo de la infraestructura básica y facilidades turísticas;  estímulo a la inversión y/o crediticia en nuevos proyectos; y  las acciones para la integración y el desarrollo armónico del turismo a nivel nacional. 

Comentario final

Finalmente diremos que la compatibilización de los objetivos entre sí no sólo permite una formulación de objetivos escalonados en el tiempo, sino que  ayuda además en la conducción de un desarrollo turístico enfocado hacia los fines a los cuales apunta,   evitando que se pierda el rumbo y el sector marche a la deriva sin rumbo fijo.   Caso en el cual no se puede controlar y, por lo tanto, evaluar la eficacia del Órgano Nacional de Turismo al cual la Ley de Turismo le ha encomendado la conducción de la actividad, por cuanto no se dispondría de  parámetros de referencia para efectuar dicha evaluación.

En el próximo artículo abordaremos lo relativo al cuarto paso, que tiene que ver ya con la definición de la política turística.

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