Por los más bellos mercadillos europeos

Navidad "Low Cost"


Por Enrique Sancho
Mercado Navideño en Bruselas, Bélgica

Bruselas, Bélgica

Las fiestas de Navidad, que en muchos lugares comienzan a mediados de noviembre, se viven de un modo especial en las ciudades europeas. Es un buen momento para descubrir estas urbes llenas de vida y sus extraordinarios mercadillos.

En esta ocasión y como los tiempos no están para grandes gastos, te proponemos dos fórmulas atractivas y de bajo precio. Por un lado, el buscador de viajes Skyscanner (www.skyscanner.es) te permite conseguir los vuelos más baratos y los hoteles con mejores precios. Por otro lado, la compañía Croisi Europe (www.croisieurope.com)  líder en cruceros fluviales por toda Europa, tiene ofertas especiales para estas fechas que incluye alojamiento en sus barcos y pequeños cruceros junto a algunas de las ciudades más atractivas en Navidad y Fin de Año, como Estrasburgo, Viena, Budapest, Bratislava, Bruselas, Venecia, París y Colonia, así como en las alegres ciudades andaluzas Sevilla, Cádiz, Puerto de Santa María o Córdoba. Precios desde 338 euros por un crucero de cuatro días incluyendo alojamiento en cabina doble exterior, todas las comidas, bebidas y visitas. ¡Feliz Navidad!

Placeres de invierno en Bruselas

Durante todo el mes de diciembre, la capital belga celebra su popular mercadillo navideño y una serie de festejos en torno a él, bajo el título genérico de “Placeres del invierno”. Es, sin duda, uno de los más célebres y coloristas y ha sido reconocido en varias ocasiones como uno de los más originales de Europa. En el centro de la ciudad, en torno a la Grand Place, la vecina Plaza de Sainte Catherine y las calles próximas se reúnen unos 240 puestos en forma de cabañas, que, además de los artículos típicos de estas fiestas, venden artesanías y una amplia muestra de propuestas gastronómicas. Además del mercadillo, no hay que perderse la decoración navideña de la capital belga, que resalta sobre las fachadas de estilo barroco de las casas de la Grand Place y del Ayuntamiento de Bruselas, decorado típicamente con una impresionante iluminación, cintas de colores, flores y adornos brillantes propios de la época y donde se muestra un espectáculo de luz y sonido cada media hora. Todo esto se complementa con el árbol navideño gigante, así como una interpretación clásica de la escena de la Natividad. En la vecina Plaza de Santa Catherine, también existe una pista de hielo, que tiene fama de ser la mejor de toda Europa con capacidad hasta 300 personas.

No te pierdas algunas de las especialidades culinarias belgas de la época como los croustillons (buñuelos espolvoreados con azúcar) o los caricoles (un molusco que se cuece en caldo con especias). Para los amantes de los dulces caseros,  la plaza del Grand Sablon ofrece los chocolates más ricos de Bruselas y distintos productos de repostería.

Mercado Navideño en Praga, República Checa

Praga, República Checa

Deja libre un pez por Navidad en Praga

Los mercadillos de Navidad en Praga son de los más bellos de Europa y se desarrollan bajo el signo de las costumbres y tradiciones populares, la música festiva y los manjares de Bohemia antigua. Comienzan el 28 de noviembre para terminar el 1 de enero. Tienen lugar, como ya es tradición, en la Plaza de la Ciudad Vieja y en la Plaza Wenceslao. Se venden objetos decorativos de Navidad, marionetas y juguetes de madera, adornos elaborados con cuerdas, madera y cristal, figuritas hechas de hojas de maíz, adornos de paja, pastelitos de miel maravillosamente adornados, candeleros, muérdagos, coronas de Adviento... Y entre puesto y puesto, para reponer fuerzas, no vendrá mal un ponche caliente a base de té con ron, un vaso de aguamiel, castañas asadas o mazorca de maíz, rollos de vainilla, pan de jengibre decorado, pasteles de nueces, salchichas a la parrilla y muchos otros manjares. En la Plaza de la Ciudad Vieja, debajo del árbol de Navidad vivo e iluminado, se instala un pesebre, y al lado un escenario donde actúan grupos de canto y danza procedentes de todos los rincones de la República Checa. Una de las tradiciones de Praga y otras ciudades checas es la instalación de grandes tinas llenas de peces. Antes servían para preparar la cena, pero lo adecuado ahora es no comerlos, sino darles libertad arrojándolos al río o al estanque.

Algo especial: Vive un ambiente insólito en el Castillo de Kivoklát que pertenece a los castillos reales más importantes y más antiguos de la República Checa. Los días 3 y 4 de diciembre y 10 y 11 ahí se celebra el mercadillo de Navidad. Se podrán hacer compras, ver actuaciones de teatro y danza y asistir a la misa de Adviento.

Mercado Navideño en Copenhague, Dinamarca

Copenhague, Dinamarca

Copenhague: Mercadillos en un parque de atracciones

Como todas las capitales escandinavas, Copenhague se viste con sus mejores galas para celebrar la Navidad. Las celebraciones navideñas comienzan el 1 de diciembre, cuando en la Plaza del Ayuntamiento se procede al encendido oficial de las luces del enorme abeto que la preside. Muchas de las plazas de la ciudad se transforman en improvisadas pistas de patinaje sobre hielo y, en cada esquina, se instalan pequeños tenderetes que ofrecen los productos más típicos de la Navidad. Aunque el mercado de Navidad de Dem Gale en el casco antiguo cuenta con 300 años de antigüedad, el lugar más típico para vivir la Navidad es el Tivoli, uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, inaugurado en 1843 y situado en pleno centro de la ciudad (Vesterbrogade 3), habitualmente cerrado en invierno, abre sus puertas desde el 11 de noviembre hasta el 30 de diciembre, adornado con miles de árboles navideños, y donde, además de las docenas de bares, restaurantes y cafeterías que ofrecen comidas típicas navideñas, podrás disfrutar de música en vivo, obras de teatro, musicales, una pista de patinaje sobre hielo y por supuesto de los famosos mercadillos navideños cada uno dedicado a un tema.
Si puedes, acércate a Christiania, en Grey Hall, el barrio hippie de Copenhague. Ahí el mercadillo de Navidad ofrece velas, aromas, joyería, ropa y artesanía, además de comida exótica.

Mercado Navideño en Nuremberg, Alemania

Nuremberg, Alemania

Nuremberg, un mercado navideño con 400 años de vida

La tradición de los mercadillos navideños en Alemania es, seguramente, la más antigua de Europa. Hay cientos de ellos a lo largo de todo el país. Tal vez uno de los más populares es el Christkindeslmarkt que se celebra en Nuremberg, el más impresionante del país y uno de los más bonitos del mundo. Los primeros registros del mercado sitúan su inauguración en el año 1628. Hoy en día algunos puestos son compartidos ya que pese a su enorme tamaño, no hay espacio para todos y no cualquiera puede vender sus productos en él, de esta manera se mantiene el prestigio del mercado y su calidad de artesanal. En las callecitas cercanas a la feria todo parece salido de un típico cuento de navideño. La decoración se ve por todos lados, con guirnaldas blancas colgadas en las calles con símbolos festivos, luces y objetos rojos y verdes. En el centro del mercado está el pesebre, con figuras talladas en madera que cuentan historias de Navidad. Pero lo que todos van a ver son los puestos, decorados con ramas de abeto y faroles. La mayoría de las artesanías que se venden son decoraciones navideñas, juguetes, ángeles, figuras hechas de frutas disecadas y papel crepé. El frío aire invernal no impide que por todo el mercado se desprenda un celestial aroma a stollen (pan dulce frutado), bratwurst (almendras tostadas) y lebkuchen (pan de jengibre).

Mercado Navideño en Valkenburg, Holanda

Valkenburg, Holanda

La Navidad en Holanda llega desde... España

El punto de inicio de la Navidad más temprano de Europa es Holanda. A mediados de noviembre llega “desde España” Sinterklaas, un San Nicolás de tez blanca, con cabellera y enorme barba como el algodón, montado en su caballo blanco, ataviado como obispo, con la mitra y el cayado. El lugar donde desembarca San Nicolás en Holanda es distinto cada año. El santo llega cargadísimo de regalos para los niños holandeses que durante todo el año se han portado bien. Los pajes, llamados Zwarte Pieten, acompañan siempre a San Nicolás y su caballo, Amerigo, para comprobar las listas de regalos que han pedido los niños y sus comportamientos. Durante un par de semanas sólo se dedican a adjudicar los regalos a los niños y su recorrido culmina la noche del 5 de diciembre, cuando dejan los regalos en las casas mientras que nadie los ven. El día 6 de diciembre, es un día en el que se intercambian los regalos y se entregan poesías escritas por uno mismo acompañando los regalos. Sin embargo este día no es festivo en Holanda. Naturalmente los días tradicionales de Navidad se celebran