La Noche de Muertos en Michoacán es una de las más puras representaciones de nuestra herencia cultural


Por José García Frías 16 Octubre, 2017
Claudia Chávez López al centro del presídium

Claudia Chávez López al centro del presídium

Una de las más ricas tradiciones de México es la celebración de la Noche de Muertos en Michoacán, que le han valido una gran proyección a nivel internacional, con una de las más puras representaciones en la Isla de Janitzio que refleja el misticismo de nuestras raíces y de nuestra herencia, que es trascendental para la cohesión social y reafirmación de valores culturales en nuestros pueblos. Hay que vivir en carne propia esta experiencia.

Con este motivo la Secretaria de Turismo de la entidad, Claudia Chávez López, dio a conocer el programa de celebración, que incluye más de 700 actividades que se realizarán tanto en diversos sitios del estado como en la CDMX, con la expectativa de superar en 3% la afluencia de turistas y visitantes del año pasado, que fue de 137 mil, con una derrama económica de 113 millones de pesos.

Resaltó que en la CDMX se realizaran actividades alusivas, entre las que destaca La Mega Procesión de Catrinas el 22 de octubre, del Ángel de la Independencia al Palacio de Bellas Artes, donde Michoacán será representando por el grupo folklórico Tata K’eri, cuyos integrantes desfilarán caracterizados de catrinas, portando trajes regionales michoacanos, bailando al ritmo de sones de la entidad y repartiendo dulces.

La titular de la política turística de Michoacan dijo que la difusión de esta tradición tiene el objetivo de contribuir a mantener la vitalidad de un sector económico del que dependen miles de personas, desde los prestadores de servicios hasta artesanos y comerciantes. 

Otra de las actividades que no hay que perderse es el tianguis artesanal que tendrña verificativo en Patzcuaro, ya que las piezas que gozan de gran fama por su característica belleza artística y estupendo trabajo manual, en donde también tiene lugar un concurso.

Chávez destacó que para el diseño de la campaña alusiva se trabajó con la asesoría de habitantes de los pueblos purépechas, quienes brindaron la orientación sobre el simbolismo que hay en torno a esta tradición, ya que el propósito es promover la Noche de Muertos para distintas generaciones, sin que pierda su sentido esencial.

La funcionaria estuvo acompañada por Jaqueline rosenzweing, Directora de Operación de la Representación del estado en la CDMX, además de el Tata Pedro Grabriel Reyes, Director de Asuntos Indígenas del Lago de Patzcuaro, Leovigildo Bartolo Ramos, con el mismo cargo en Erongaurícuaro, y Florencio Cornelio Alonso, de Quiroga, quienes verdaderamente hablaron con el corazón y con todo el orgullo que sienten por sus ancestros y tradiciones, heradas por generaciones, que han pasado desde sus abuelos a sus padres y luego a ellos, porque dejan el cuerpo pero el alma sigue, expresaron.
  
La frase Animecha Kejtsïtakua significa Noche de Muertos en purépecha, cuya celebración en la isla de Janitzio es reconocida y se ha convertido en un ícono de tan importante fecha, representando a toda la zona lacustre de Michoacán.

Janitzio quiere decir "flor de maíz" en purépecha y ahí se encuentra el panteón más famoso de Michoacán. El arco representa la entrada al mundo de los vivos, dando la bienvenida a todas aquellas almas que vienen a reunirse con sus familiares y está adornado con flores y, en algunos casos, con algunos frutos típicos de la época como calabaza y chayote.

El cempasúchil, la flor de 20 flores, es un símbolo de la Noche de Muertos en todo México, además de representar la luminosidad que marca el camino de regreso a todos los difuntos, así como la flor de terciopelo (morada), que adorna y aromatiza el lugar durante la estancia del ánima.

El pan es uno de los elementos más preciados en el altar, pues representa el ofrecimiento fraternal. Lo conforman algunas canillas que se unen en el centro haciendo referencia a los huesos, con un círculo en la parte superior que asemeja un cráneo. Es un elemento primordial en todas las ofrendas

Los pescadores mariposeros son emblemáticos de la zona lacustre de Michoacán. Denominados así por la red de mariposa que utilizan para desempeñar su labor, el 1 de noviembre se embarcan hacia el panteón junto a sus familias, cargados de flores y frutos para adornar las tumbas y comenzar a montar los altares.

Las mariposas blancas con símbolo de inmortalidad, de renacimiento y resurrección, anuncian con su revoloteo el regreso de las almas convertidas en mariposas que se reunirán a compartir con sus seres queridos. 

Finalmente, las mariposas Monarca se integran como un elemento icónico de Michoacán, que se hace presente en estas fechas llenando de misticismo esta celebración, ya que su viaje migratorio de más de 5,000 kilómetros para llegar a los bosques altos de la zona, coindide con estos festejos, por lo que se le relaciona con el retorno de las almas de los fieles difuntos que se dan cita para compartir con los mortales los alimentos y las bebidas, de donde nacen las famosas ofrendas.

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