Sectur, Fundación Infantia y JW Marriott firmaron Código de Conducta Nacional

El principal objetivo es detectar y prevenir la trata de personas
12 Julio, 2012
La Secretaría de Turismo del gobierno federal, la Fundación Infantia y la cadena JW Marriott, firmaron recientemente el “Código de Conducta”, un instrumento de autorregulación de la industria turística cuyo objetivo es proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el sector viajes y turismo.
Mediante dicho acuerdo las empresas, organismos y profesionales involucrados, desarrollarán políticas socialmente responsables para detectar y prevenir la trata de personas en sus instalaciones.
A la fecha se han sumado 370 empresas turísticas, siendo Marriott la primera cadena internacional que participa. En total se ha capacitado a más de cuatro mil personas y el Código se está replicando a nivel estatal a fin de que se sumen más empresas turísticas y la capacitación se extienda a un mayor número de prestadores de servicios turísticos.
Acudieron a firmar el documento la titular del sector, Gloria Guevara Manzo, la presidenta de la Fundación Infantia, Rosa Martha Cortina de Brown y el director general del JW Marriott Ciudad de México, Jorge Berrio. También estuvieron presentes los directores generales de los hoteles Marriott de diversos destinos turísticos mexicanos.
¿Qué es la trata de personas?
La trata de personas se define como el comercio de seres humanos en donde se degrada el valor de una persona al compararla con un objeto y es un problema que ha estado presente en la historia de la humanidad.
El Convenio para la represión de la Trata de Personas y de la Explotación en la Prostitución Ajena (1949) hace referencia, por primera vez, al término “trata de personas”, pero no define el concepto y sanciona únicamente la explotación sexual.
Fue hasta el año 2000 cuando se estableció una definición consensuada a nivel internacional sobre el concepto “trata de personas”, por lo que se incluyeron diferentes modalidades de explotación como la sexual, laboral y la referente a la extracción de órganos, contemplando a cualquier persona (mujer, hombre, niña, niño o adolescente) como posible víctima.
De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, (ONU), alrededor de 130 países reportan casos de explotación sexual sobre menores, en donde más de 2.4 millones de personas son víctimas de este delito, 80 por ciento mujeres y niños.
