Opinión. Presentación de libro

Historia de Hotelería y Turismo en México


Por Héctor Pérez García 20 Diciembre, 2016
Héctor Pérez García

Héctor Pérez García

La fecha para la presentación de mi libro Historia de la Hotelería y Turismo en México en la biblioteca de la Fundación Miguel Alemán se había fijado para el martes 6 de diciembre de 2016 a las 12 del día en punto. El recinto hermoso, acogedor y digno; la concurrencia, interesada en el tema y dispuesta a escuchar con respeto.

El evento fue un éxito profesional y social. Asistieron académicos y directores de carreras profesionales afines al tema del libro a presentarse: directores de las carreras de turismo y gastronomía de varias Universidades e instituciones de enseñanza, UNAM, IPN, EMT,  chefs, directores de hotel, dueños de restaurantes y un público heterogéneo.

El éxito se mide, según dicen los que saben en las conversaciones durante el Vino de Honor. Allí se comenta, critica y alaba. Se externan las opiniones sobre el libro.

Nos permitimos reproducir aquí algunos fragmentos de lo expuesto ante los asistentes al evento por quienes comentaron la obra: (Miguel Espejel, egresado de la Escuela Mexicana de Turismo. Participó en la planeación y apertura de dos grandes hoteles de la época de oro: Camino Real México y Presidente Chapultepec. Actualmente es consultor). He aquí parte de su exposición:

“Don Héctor ha tenido la enorme oportunidad de aprovechar una larga etapa de su vida para leer sobre nuestra profesión  y materias relacionadas (en su biblioteca hay alrededor de dos mil libros) y, derivado de esas lecturas, escribir profusamente sobre varios temas y en diversos medios y, siendo un auténtico gastrónomo,   escribir con una marcada inclinación por la gastronomía con atención muy especial a las cocinas regionales de nuestro territorio”.

“El libro que hoy se presenta es un documento que contiene una gran variedad de conceptos tratados con la amplitud y detalle suficientes,   para que puedan ser asimilados por todos aquellos interesados en estos temas. Es palpable su deseo de prevenir a la industria de los peligros que la amenazan en el país, ante una visible carencia de ordenamiento en las diversas actividades que la conforman”

“La historia debe ser empleada como plataforma para diseñar y planificar el futuro;  para evitar repetir errores y aprovechar experiencias positivas  que nos permitan mejorar como individuos, como familia, como sociedad… como parte de la humanidad. La lectura de cada trozo del la historia motiva e inspira nuestro futuro; nos da antecedentes útiles para planear el mañana más acertadamente, con menos titubeos; lo mismo para la Iniciativa Privada como para aquellos que “conducen” los destinos de la actividad turística”.

“El Genio del Management del siglo XX, Peter Drucker, escribió un pensamiento genial   “EL FUTURO QUE YA LLEGÓ”. En el libro que hoy presenta Don Héctor hay material suficiente; la evolución del turismo en nuestro país es tratada minuciosamente; desde el visitante perteneciente al jet set hasta el turista de gasto limitado de hoy, pasando por los terribles Spring Breakers”.

“La falta de escuelas especializadas para preparar empleados competentes para los diferentes niveles de las organizaciones, tampoco profesores especializados y preparados didácticamente y todo esto porque cualquiera puede trabajar en lo que quiera sin una licencia que lo identifique y lo califique como competente y responsable”.
“Don Héctor advierte sobre los peligros a los que se enfrentan los países con actividad turística, el deterioro de sus ciudades más visitadas. Don Héctor plantea  en su libro su visión de un futuro cercano en donde se colapsan nuestros centros turísticos en lo social, en lo económico y en lo moral”.

“Lo anterior con el propósito de orientar a las nuevas generaciones en la aplicación de los valores más importantes del ser humano en una actividad que puede ser tan valiosa y edificante para la sociedad de nuestro país”.

Por su parte otro hotelero de la vieja guardia, Rodolfo Rodríguez Solórzano, egresado de la Escuela Mexicana de Turismo,  funcionario y colaborador de Cadenas Hoteleras de prestigio internacional y ahora retirado, expuso:
“Aún antes de abrir el libro, sabía que tenía en mis manos el resultado de muchos meses de trabajo disciplinado, metódico, exhaustivo, sobre la actividad de prácticamente toda mi vida: hotelería y turismo, fenómeno socio-económico contemporáneo.

El libro es obra de un colega hotelero formado en la trinchera quien, a diferencia de otros autores  no teóricos, sino prácticos –y muy escasos, por cierto-, habría ejercido la profesión por un cuarto de siglo, y llegó a uno de los niveles más altos, del más profesional grupo que ha habido en la hotelería mexicana, cuando su época más destacada: Camino Real.

Y luego leí el libro, que no pensé que tendría el honor de comentar en público pero, si he de hacerlo, me permito primero, hablar de lo que es mi percepción de su autor.

Comienzo con una reflexión: si uno pudo dedicarse a lo que le gustaba y le llenaba el espíritu, como para hacer de ello una carrera que duró prácticamente toda la vida, uno la debe a personas que indujeron el hallazgo, enseñaron los secretos y apoyaron en su definición y en su cristalización.

También, y hasta más, la gratitud debe extenderse a quienes fueron alentando y dando sentido con su solo desempeño, a lo que se fue haciendo razón de ser, con pasión, convicción y entrega, a la profesión de hotelero, que culmina con la satisfacción del deber cumplido.

Tuve varios referentes en la profesión de la hospitalidad, mujeres y hombres en estos caminos de la actividad, entre los cuales estuvo y ha estado, Héctor Pérez García.

Raro que alguien de la profesión, de lejos, sea uno de esos referentes que influyen. Pero en este mundo hotelero, en México, en el que nos conocemos y nos tratamos con mayor o menor cercanía, cada quien en la liga que juega, esa influencia es real.

Es muy común que en el mundo de los “turisteros” que van y vienen por nuestro territorio, uno se encuentre siempre con colegas que te hablan de esos referentes que te inspiran aún a la distancia.

El paso de Héctor Pérez por la Guadalajara de mis inicios dejó huella y presté oídos a lo que los colegas y tres o cuatro compañeros en alguna cadena, a lo largo del tiempo, expresaban de Héctor: justo, exigente (muy), trabajador, estudioso, metódico, perfeccionista, estricto, disciplinado… y muy humano.

Años después, ya en ciudad de México, leí por agosto-septiembre de 1973 en la prensa especializada, que el autor del libro y Miguel Espejel aquí presente, junto con otros colegas, se habían reunido con el director y alumnos de la Escuela Mexicana de Turismo.

Conocer esta información me dio confianza en lo que la AMHM (Escuela Mexicana de Turismo) estaba haciendo a través de la Comisión de Formación Profesional en la que yo participaba, pues coincidía que un mes después, los hoteleros organizados hacían lo mismo con Luis Jesús de la Garza, el director de la EMT (Escuela Mexicana de Turismo), y un grupo de sus profesores.

Por 1980, trabajé con Héctor en el Comité de Estatutos que él presidía, por mandato de la asamblea general de la AMHM, en unas cuantas reuniones periódicas con colegas de aquella querida, vieja guardia.

He atesorado lo que aprendí de esa vivencia; lo que aporté me satisfizo; lo que escuché y observé, lo que percibí de Héctor Pérez, terminó de conformar mi idea del hotelero, y también del ser humano.

También, de manera muy destacada, estuve al pendiente de las mejores prácticas con las que trabajaban en el grupo que Héctor dirigía, principalmente, como él mismo lo refiere, en lo relativo a sus recursos humanos.

Todo esto es “Historia de Hotelería y Turismo en México”, y hay que puntualizar que no es “la” historia, sino la que es de Héctor Pérez y la de todos nosotros, sus contemporáneos.

A las características de Héctor Pérez, descritas puntualmente por sus colaboradores y colegas del medio, fui añadiendo las que yo he percibido a lo largo de los años.

Este es, desde mi perspectiva, el autor de “Historia de Hotelería y Turismo en México”, con la experiencia en la primera línea de batalla; con la autoridad moral que se requiere para enseñar con su sola opinión; con la difícil facilidad para expresar tanto, con tanta claridad y con una amenidad que no es común; con el valor para llamarle a las cosas por su nombre”.

Fueron muy sentidas y emotivas las palabras de don Juan Berthelot, uno de los hoteleros de mayor prestigio en la historia moderna de la hotelería en México, con quien tuve el honor de trabajar codo a codo en esa grande empresa devenida escuela de hotelería: Hoteles Camino Real.

Y desde luego mi gratitud a ese gran turistero tapatío José Jové, quien fue el arquitecto del evento como Consejero de la Comisión de Turismo de la Fundación Miguel Alemán que preside actualmente Jacqueline Berthelot.

El autor es analista turístico y gastronómico   
Sibarita01@gmail.com

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