Candidatos y turismo

Cumplir no empobrece, cumplir es lo que aniquila
22 Junio, 2012. Por Fernando Betanzos y M. CMS
Cuando se elija al Presidente Constitucional electo de México, a éste se habrán acabado las promesas. Tendrá que enfrentar la realidad y ver cómo da cumplimiento a todo lo que ofreció cuando, en campaña, nada le detuvo pues, como dice el pueblo, “el prometer no empobrece – cumplir es lo que aniquila”.
Hizo promesas para acabar con la inseguridad, para mejorar la educación, para crear empleos, para salvaguardar las conquistas laborales, para lograr que el campo sea más productivo, para que los mexicanos vivamos mejor, para que la economía se desarrolle al máximo, para lograr el cambio que deseamos…para….para… para. Para todo hizo promesas -- y no me importa en este momento quien habrá resultado el ganador de las elecciones presidenciales para el periodo 2012-2018, pues todos los candidatos, más que menos, ofrecieron lo mismo – excepto en cuanto a turismo se refiere; que yo recuerde, ninguno de ellos hizo ofrecimiento alguno -- fuera de considerarlo como una actividad importantísima (el superlativo es del que escribe) para la economía y el desarrollo nacional y expresar una o dos frases trilladas que algunos turisteros querrían oír, y que otros ya las hemos oído hasta el cansancio como “lo vamos a apoyar”.
Uno de los candidatos, que no sé en este momento si habrá sido vencedor, nombró estando en campaña a su Secretario de Turismo pero nunca expresó nada sobre el tema. Su posible secretario jamás dijo esta boca es mía. Los demás prefirieron referirse a la maraña de temas que envolvió la campaña electoral, sin expresar nada sobre la forma como manejarían el turismo, demostrando con ello su ignorancia sobre el tema que, debiendo ser del todo serio, sirve sólo para trampolín de políticos que, mientras fungen como “funcionarios del ramo” se paseen por el mundo como verdaderos millonarios pues viajen en primera, se hospedan en hoteles de Gran Turismo y comen y beben que dejan atrás a Pantagruel. Luego de estos viajes, se reportan grandes logros, con los que se pretende justificar los viajes. Como los resultados de las promociones no se ven de la noche a la mañana, no pasa nada si los logros no se concretan y el tema se olvida.
Creo que los turisteros no hemos sabido hacernos valer – ni hacer valer la importancia del turismo para la economía nacional. De más está que el turismo sea uno de los principales productores de divisas para México. Se dijo que éramos el segundo productor – hasta que nos desplazaron las remesas de los paisanos y desde hace años se dice que estamos en tercer lugar, aunque yo creo que estamos mas atrás, pues la industria automotriz exportó en el 2011 mas de 2.5 millones de autos, con un valor promedio de $20,000.00USD por auto. Hagan sus propios cálculos y comparen con las cifras que da Sectur para divisas producidas por el turismo internacional y podrán confirmar mi dicho.
Los turisteros no nos hemos dado a valer porque el turismo es una miríada de actividades en las que cada jala agua para su molino – y ninguno busca el bien general. Los hoteleros quieren vender directamente en el extranjero -- sin importarles la desaparición de los operadores de turismo receptivo –, y disfrutar de la auto clasificación, sin importarles ser la burla en el extranjero pues contados hoteles son los que se auto clasifican con la categoría que en justicia les corresponde. Un ejemplo de esto es el Four Seasons de la Ciudad de México.
Los AMDETUR, quieren que sus inmuebles produzcan lo que ellos dictan, sin importar las condiciones del mercado, el nivel de servicio que reciba el viajero y sin escuchar las llamadas de auxilio de sus gerentes hoteleros. Las líneas aéreas solamente quieren servir las rutas de gran demanda, sin importar que algunos destinos de la Republica se queden incomunicados. Los aeropuertos, privados en su gran mayoría, parecen ignorar los impactos que causan en las tarifas aéreas las cargas que, bajo el titulo de “tasas”, imponen al viajero. Con asombro hemos visto tarifas aéreas más baratas que la suma del total de tasas e impuestos aplicados, tasas e impuestos que en nada benefician al viajero, pues en ocasiones, ni papel higiénico hay en los sanitarios de los aeropuertos a pesar de que una de tales “tasas” se refiere al “uso de aeropuerto”. Y así podríamos seguir hablando de restauranteros que no lo son, de guías de turistas desplazados por taxistas que se dicen guías, y más.
Las “Asociaciones de Industria” son elitistas, como CNET, o aglomeradoras como CNT. Ojalá que la CNT se convierta en el pivote que requerimos los turisteros de México.
ZAPA.- El nuevo Presidente ¿tendrá ganas de ver a Mexicana en el aire?
