Trinchera Turística

Trump y los mexicanos


Por Fernando Betanzos y M. – LT – CMS 17 Enero, 2017
Fernando Betanzos

Fernando Betanzos y M.

Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.- Albert Einstein.

Trump es el tema obligado hoy para todo escritor, cronista, reportero o simple aprendiz. Que si va a construir un muro en la frontera con México que los mexicanos pagaremos, que si va a castigar a las industrias norteamericanas que no regresen a su propio territorio para dar trabajo a sus connacionales, que si es amigo de Putin y de los rusos y tantas cosas más, incluyendo el que si Videgaray fue designado “Canciller” de México por órdenes del mismo Trump (no en balde dijo que a Relaciones Exteriores llegaba “a aprender”…), a fin de que pueda perfilarse como candidato ganador en las próximas elecciones del 2018 en las que de seguro, la tecnología nuevamente volverá a fallar. Quiero decir que, por alguna extraña razón,  el sistema se caerá otra vez.

Pero salvo alguna noticia de 5ª. Plana informando que las agencias de viajes ven bajar sus ventas de viajes al exterior, de turismo no se dice nada. Como si el tema Trump no estuviera afectando al Turismo (ahora con mayúscula…) y, si no le está afectando –todavía--, como si no fuera a pasar nada.

Considero que los turisteros deberían de tomar más en serio el tema Trump. El peso se vendió, durante la semana del 08 al 15 de enero, en más de $21 pesos, llegando en ocasiones a rebasar los $22. Esto, dicen, beneficiará a los visitantes extranjeros pues “sus dólares podrán comprar más”, pero quienes nos desenvolvemos dentro de este medio, sabemos que tal aseveración es falsa pues los hoteles, que representan más del 65% del gasto del visitante, cotizan en dólares y, además, como sus insumos y costos de energía han subido y seguirán subiendo, ya subieron sus tarifas. Los restaurantes, en consecuencia y los operadores de excursiones turísticas no se han quedado atrás aunque, justo es decirlo, el Turibus de la Ciudad de México mantiene, hasta hoy 15 de enero, sus precios del 2016 pero que estamos seguros aumentará igual que los demás proveedores. Queda claro que la devaluación en nada beneficia al visitante cuyos dólares apenas le alcanzarán para comprar una que otra baratija hecha en China como “souvenir” de su viaje a México.

Lo grave es la falta de confianza que genera nuestra situación económica en el inversionista extranjero. Ya lo dijo Carstens: La falta de confianza hace que la inversión extranjera directa se restrinja, lo que quiere decir que es posible que muchas, o algunas, de las inversiones hoteleras anunciadas para este año, se queden sobre el restirador. Y si “la gallina de los huevos de oro” ya se murió, como dijo EPN para justificar el “gasolinazo”, no sabemos si el proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México en Texcoco continúe, o se quede “para después”, lo que obligaría a continuar usando el aeropuerto actual, deteniendo el crecimiento de nuestro turismo de manera drástica. La verdad es que no sabemos si el Presupuesto de Egresos del 2017 aprobado por el H. Congreso de la Unión ya contemplaba los ingresos obtenidos por medio de los gasolinazos (el que nos acaban de asestar, y los que vienen) o si este primer gasolinazo se lo sacó de la manga Peña Nieto como regalo de Reyes para los mexicanos.

De la Gallina de los Huevos de Oro y su triste deceso, es una vergüenza que Peña Nieto nos hable de ello. Peña Nieto representa al Partido que durante más de 70 años ha gobernado a México -- salvo 12 años que lo cedió al PAN. Desde los descubrimientos de los yacimientos petrolíferos de Cantarell cuando López Portillo dijo aquella célebre frase “vamos a administrar la abundancia” el Gobierno se dedicó a gastar y gastar (muchos de sus funcionarios a robar y robar como lo es hoy público y notorio) pero nunca a prever que esa gallinita algún día se moriría. Cero planeación y cero prevenciones son las razones de la situación que hoy vivimos. La política “Que pague el que venga atrás” ocasionó, por fin, las recientes quiebras de Ayuntamientos y Estados cuyos gobiernos encontraron en el endeudamiento brutal la solución de sus problemas. Total, el de atrás ya no va a poder pagar, así que no queda más que pague el pueblo. El “gasolinazo” es una clara consecuencia de lo anterior, como son también los súper aumentos en los impuestos prediales de la Ciudad de México – y lo que vendrá.

No culpemos a Trump de lo que nos pasa, o está por pasar. Alguien dijo: Somos los creadores de nuestro propio futuro.

ZAPA.- Sin embargo, nos cuentan los zapadores, las ventas de pasajes al extranjero de agencias de viajes para estudiantes y paseantes, sigue adelante. Los estudiantes son becados, o son hijos de familias acomodadas que poco o nada les preocupa la devaluación. Y los paseantes ya no van a Disneyland. Van a Europa, a Oriente y hasta Nueva Zelanda, pues tampoco les importa la devaluación de una moneda que sólo sirve para pagarles a las “chachas”, al chofer del señor y para hacer el mandado. Así es y así ha sido México.

fernando@betanzos.mx

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