México: turismo vs. sostenibilidad para el desarrollo


Por José García Frías 4 Enero, 2017
José García Frías

José García Frías

2017 Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. México incrementa el territorio de sus Áreas Naturales Protegidas. ¿Cuál será la estrategia de seguimiento de la SECTUR en el 2017?

Naciones Unidas a través de la Organización Mundial del Turismo (OMT) declara el 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, lo cual ha cobrado especial relevancia para México debido a la reciente realización de la COP-13, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Biodiversidad que tuvo lugar en Cancún, Quintana Roo, del 2 al 17 de diciembre pasado, donde se dio a conocer esta designación.

Al respecto el Secretario General de la OMT, Taleb Rifai, declaró durante la inauguración de la Conferencia que “el turismo y la biodiversidad son aliados naturales, y la OMT tiene un compromiso firme de trabajar con el Convenio sobre la Diversidad Biológica. El turismo puede contribuir en gran medida a la protección de la biodiversidad, fomentando la sensibilización, involucrando a la comunidad turística y proponiendo alternativas sostenibles a las comunidades locales”.

Taleb Rifai subrayó además la necesidad de políticas y marcos nacionales para el turismo sostenible que protejan la biodiversidad y fomenten la colaboración entre los múltiples actores.

De acuerdo a la declaratoria, el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, se celebrará durante todo el 2017, cuyo lanzamiento oficial se llevará a cabo el próximo 18 de enero en Madrid, España.

“El Turismo es uno de los mayores generadores de empleo del planeta Tierra.  Por ello, si protegemos la biodiversidad, estamos creando empleo”, aseguró en Cancún Erick Solheim, Director Ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La decisión de designar 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo llega en un momento particularmente importante, en el que la comunidad internacional adopta la nueva Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado mes de septiembre.

El turismo figura en las metas de tres de los ODS: Objetivo 8: promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; Objetivo 12: consumo y producción sostenibles; y Objetivo 14: conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible (que se logra sin perjudicar al medio ambiente y sin poner en riesgo las posibilidades de desarrollo de las generaciones futuras).

La respuesta de México

Es relevante mencionar que la respuesta de México en materia de conservación del patrimonio natural nacional y su biodiversidad ha sido mediante el decreto y administración de Áreas Naturales Protegidas.

Por su parte, en este mismo foro el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció el decretó de cuatro nuevas Áreas Naturales Protegidas y cinco zonas de salvaguarda, que consta de 65 millones de hectáreas, con lo que brincamos de alrededor de 25 millones de hectáreas de áreas protegidas, con las que hasta entonces se contaba, a 91 millones, de la cuales 70 millones son marinas y el resto terrestres.

Debido a la estrecha relación que existe en el uso sustentable de la biodiversidad y la actividad turística, también estuvo presente, atestiguando el acto y, suponemos, tomando nota, el Secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero.

Con este decreto México prácticamente triplica el territorio natural protegido tanto marino como terrestre que anteriormente tenía nuestro país, con lo que se supera por mucho a las Metas de Aichi para el 2020, con relación a alcanzar al menos el 17% de las zonas terrestres y de las aguas interiores y el 10% de las zonas marinas y costeras.

Pero ahora lo que surge son muchas dudas al respecto, la primera de ellas es ¿cómo le van a hacer para operar 91 millones de hectáreas de territorio protegido?, si con 25 millones había deficiencias que se incrementaron con los recortes presupuestales que se registraron de forma alarmante en el 2015, y el último de ellos del orden del 20% en el último trimestre del 2016, que han dado pie a prescindir de muchos de los biólogos expertos y de esos grandes héroes de la conservación llamados Guardaparques.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), dependencia de la SEMARNAT encargada de estas zonas, ¿tendrá la capacidad de administrar y operar debidamente esta cantidad de territorio protegido?

Al respecto el titular de la SEMARNAT, Rafael Pacchiano, comentó que para la protección de estas nuevas áreas se contará con el apoyo de la Secretaría de Marina (SEMAR), pero, ¿la SEMAR realizará todo el trabajo para su control, monitoreo, desarrollo de actividades de educación y cultura para la conservación, apoyo logístico y capacitación dirigidas a las comunidades que las habitan y a los prestadores de servicios turísticos, etc., etc., etc.?

Ni siquiera contaban todas las Áreas Naturales Protegidas que ya existían con su Programa de Manejo, que es el documento que regula las actividades qué se permiten y las que no en cada área, ¿también estarán a cargo de la SEMAR?

Y otras grandes incógnitas son: ¿cuál va a ser el papel de la SECTUR para dar seguimiento a la declaratoria?, ¿qué acciones va a implementar en el 2017?, ¿ahora sí se va a coordinar con la SEMARNAT para desarrollar un programa, acciones y campañas de turismo sostenible para el desarrollo?, suponemos que ahora sí habrá un trabajo conjunto como nunca se ha dado.

Modalidad “turismo de naturaleza”

Actualmente existen cerca de 60 Áreas Naturales Protegidas con vocación turística que operan la visitación de forma controlada y que deberían ser promocionadas por la SECTUR mediante la clasificación de “turismo de naturaleza”, del cual existen diversas definiciones y conceptualización, pero el común denominador en todas es el planteamiento de una interrelación más estrecha con la naturaleza, preocupada en la conservación de los recursos naturales y sociales del área en que se efectúa la actividad.

El turismo de naturaleza se basa en la búsqueda por acercarse a la naturaleza de una forma más directa y activa, pero a la vez más responsable, valorando y respetando las particularidades naturales y socioculturales autóctonas de los lugares visitados, lo que dio pauta en Europa y Estados Unidos al surgimiento de esta modalidad de turismo.

Por supuesto que esta designación es una oportunidad única para ampliar la contribución del sector turismo a los tres pilares de la sostenibilidad: económico, social y del medio ambiente.

Una de las características del cuidado de la biodiversidad (o su destrucción), es que depende de las personas, por lo que cobra especial importancia la comunicación, con el fin de sensibilizar y convocar su participación activa e informada en la conservación y el combate de sus amenazas, detonando el orgullo de vivir en un país que cuida su riqueza natural, sobre todo quienes viajan regularmente, por lo que la efectividad de los mensajes depende de la difusión, que además tendrá un efecto secundario, el interés por viajar cada vez más por el territorio nacional y menos al extranjero, lo que fortalecerá el movimiento “Viajemos Todos por México”.

Pero no nos queda más que esperar para conocer la estrategia gubernamental, o ¿seguirá desarrollándose en México el turismo vs. la sostenibilidad para el desarrollo?

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