Muestra la riqueza de nuestras tradiciones relacionadas con el cultivo del cacao y la elaboración del chocolate

La Ruta del Cacao en Tabasco


Por José García Frías 20 Diciembre, 2017
Ruta del Cacao

Don Florencio

Uno de los atractivos ecoturísticos que se están cobrando un gran auge en el Estado de Tabasco, son los recorridos por las haciendas cacaoteras, destacando dos de las más antiguas: Jesús María que dirige Don Florencio, y La Luz de la familia Wolter, a través de la Ruta del Cacao, que promueve la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de la entidad, que dirige el dinámico Jorge Lerma.

Son verdaderos museos vivos del cacao, donde los visitantes tienen la oportunidad de descubrir el origen del regalo más preciado que México le ha dado al mundo, el chocolate, mediante los recorridos por estos desarrollos agroturísticos sustentables que muestran la riqueza de nuestras tradiciones relacionadas con el cultivo del cacao y la elaboración del chocolate.

De a acuerdo a los registros de la OCV, cada año recorren la Ruta del Cacao alrededor de 80 mil visitantes, realizándose desde el 2000 estas experiencias narrativas y vivenciales, como las califican. Viene turismo de todo el mundo, inclusive nórdico y de Europa.

En ambas fincas, cuyo manejo es sustentable, se desarrolla un modelo que ha cambiado la actividad cacaotera de la entidad, y en lugar de solamente vender la materia prima, el cacao, se están dando a la tarea de transformarla en chocolate, incursionando inclusive en la chocolatería gourmet con excelentes resultados.

La Hacienda Jesús María

La Hacienda Jesús María

Hacienda Jesús María

En una reciente visita al Estado de Tabasco, Don Florencio, jerarca de la Hacienda Cacaotera Jesús María, empezó comentando que el origen del chocolate es México, y nos mostró los diferentes tipos de cacao, incluyendo el Grijalva, que cuenta con denominación de origen.

En esta propiedad se realizan los recorridos turísticos y se da trabajo directo a 110 personas, además de 80 indirectos, produciendo un cacao  orgánico certificado, así como su línea de chocolates marca Caceb, que incluye productos con relleno tipo gourmet, realmente mexicanos, sin usar nada artificial ni grasa vegetal, según nos explica.

“Quien se dedica a hacer alimentos debe dar salud, y el chocolate es un alimento real”, explicó Don Florencio, quien nos presentó a Vicente Gutiérrez, Presidente de la organización denominada Producto Nacional, a través de la cual impulsan a pequeños productores de cacao, tanto de Tabasco como de Chiapas, los capacitan y les suministran equipo y maquinaria, como molino y tostador, con el fin de que produzcan ellos mismos su chocolate.

Además, desarrollan un programa que fomenta la participación de la mujer en el proceso, y mediante capacitación se logra que se convierta en cabeza de familia.

Ruta del Cacao

El Chef Juan Antonio Macías y Rocío López de la OCV

Gutiérrez comentó que “el chocolate es amor”, ya que sus plantíos requieren de una planta madre que los proteja, una más grande que les filtre la cantidad de sol y las cobije, lo cual se logra con cultivos de otros productos, como vainilla, café, calabacillo, estevia, axiote y piña, entre los cerca de 120 productos, 30 frutos y especies maderables, los cuales se usan para la mezcla o rellenos de los chocolates gourmet, además de producir cremas, vinos y licores.

Nos mostró parte del proceso de la transformación del cacao que se hace con cocinas chontales, las cuales exportan a Europa. Y concluyó comentando que hace cinco años se presentaron el Festival del Chocolate de París.

Hacienda La Luz

La Hacienda Cacaotera La Luz, de 50 hectáreas, se ubica en el centro de la Ciudad de Comalcalco, en el corazón de la región de la Chontalpa, y se caracteriza producir uno de los más finos y aromáticos cacaos del mundo.

Es un lugar en el que convive la selva tabasqueña con las plantaciones de cacao y el aroma de su fábrica de chocolates Gran Premium, ahora manejada por la cuarta generación que inició Otto Wolter, de origen alemán.

Este recorrido se realiza dentro de una de las bodegas donde se hace la fermentación del cacao e inicia el proceso para fabricar el chocolate. Los trabajadores se encuentran laborando dentro de la misma bodega, por lo que se puede conocer la historia del cacao y el chocolate y sus procesos de transformación en el momento de la visita.

Su museo presenta diferentes utensilios que se han usado históricamente en la producción del chocolate de forma artesanal, con las recetas originales tabasqueñas, así como fotografías de la propiedad que fue adquirida en los años 30 por un inmigrante alemán, Otto Wolter Hayer, quien la convirtió en una de la primeras haciendas en fabricar chocolate e industrializar el cacao de la región.

En 1958, el Dr. Wolter fundó la fábrica de chocolates que lleva su nombre y sigue activa hasta nuestros días, cuando han incursionado exitosamente en la chocolatería gourmet, con unas innovaciones espectaculares al adicionar productos como el chile, naranja, jengibre, maracuyá y otras frutas.

En 2016 ganaron el tercer lugar mundial con un bombón de maracuyá y en noviembre pasado obtuvieron 10 reconocimientos en un concurso de Latinoamérica, lo que les ha valido gran prestigio y presencia, con lo que han incrementado el turismo a la entidad.

El Chef chocolatero, Juan Antonio Macías, nos comentó de esos nuevos productos, como el bombón con tequila y con mezcal, y el ahora propietario Alejandro Campos, esposo de una de las descendientes del Señor Wolter, quienes le han dado esa nueva presencia con la chocolatería fina.

Recomendado