Casa Jalapita en Tabasco es un edén de experiencias gourmet, de relajación, meditación y astronomía con un concepto único


Por José García Frías 13 Diciembre, 2017
El gran anfitrión de Tabasco, Jorge Lerma y el Chef Alfonso Castañeda

El gran anfitrión de Tabasco, Jorge Lerma y el Chef Alfonso Castañeda

Casa Jalapita es un producto turístico con un concepto interesante de relajación y placer, como lo describe Jorge Lerma, Director de la Oficina de Congresos y Visitantes de Tabasco, localizada a sólo una hora de Villahermosa capital del estado de Tabasco, en la costa, en el Municipio de Centla entre Paraíso y Frontera.

Visitamos Casa Jalapita durante un reciente viaje al estado para cubrir el Festival del Chocolate, lo que representó una grata experiencia, donde vivimos esa atmósfera que han creado en una espectacularmente remodelada casa tradicional de la localidad de 150 años de antigüedad con un moderno acondicionamiento.

Lograron crear el concepto de los “recuerdos”, de remembranza, de lo que nos provocan nostalgia por el pasado, que se enmarca con acondicionamientos contemporáneos de la propiedad, que combina elementos locales con otros externos que reflejan un contraste verdaderamente atrayente.

La casa reconstruida, contrasta estrepitosamente con una casa similar que se ubica enfrente, pero que refleja el paso del tiempo  sin ninguna reparación.

Cada una de sus habitaciones, espacios  y patios, donde el lugar armoniosamente se integra al entorno natural, están destinados a alguna actividad de meditación, gourmet y astronomía, con actividades como yoga al aire libre y masajes, entre otras.

Rocío Lopez, el Chef castañeda y El Castor en la molida del cacao tostado

Rocío Lopez, el Chef castañeda y El Castor en la molida del cacao tostado

Atienden sólo por citas de forma individual o a grupos, e inclusive a niños, a quienes se les considera en las actividades. Se hace un diseño de forma personalizada de actividades de relajación y antiestrés de acuerdo al perfil y al tiempo de que disponga cada persona.

Además es un espacio especial para eventos culturales y recreativos, considerado como uno de los destinos en las nuevas rutas de ecoturismo que se están desarrollando en Tabasco.

Es como recobrar esa calma que los tiempos modernos no nos permiten tener, el contacto con uno mismo y con sus sentimientos y emociones desde una introspección que resulta placentera y relajante.

Mención aparte merece la experiencia gourmet, donde la dinámica brinda la oportunidad aprender de las artes culinarias participando en la preparación y probando diversos platillos y productos como el chocolate, de la mano del afamado Chef Alfonso Castañeda, quien hace un trabajo extraordinario.

En nuestra estancia en Casa Jalapita, además de meditar, hacer yoga, recibir un masaje y estar en una actividad de astronomía, tuvimos la oportunidad de participar en una sesión con el Chef Castañeda, con quien aprendimos a hacer chocolate, desde tostar y moler el cacao hasta hacer la pasta, aderezándolo con diversos ingredientes, así como cocinar en la parrilla y degustar un costillar de res con costra de cacao y un Rib Eye o Cowboy sobre sal del Himalaya, toda una delicia que acompañamos con arroz y unos mejillones extraordinarios.

Esta dinámica gastronómica resulta muy enriquecedora, además de relajante, pero por supuesto es significativo el valor de la clase culinaria en donde la enseñanza, los consejos y secretos de cocina que ofrece el Chef, son de primer nivel.

Sin lugar a dudas Casa Jalapita es un lugar que todos debemos conocer, aprovechando el viaje a Villahermosa o camino a Paraíso o ir expresamente a conocer este maravilloso concepto, vale la pena visitarlo, uno solo, en grupo de trabajo o en familia.

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