Paraíso en Tabasco es un destino turístico que le hace honor a su nombre


Por José García Frías 5 Diciembre, 2017
Eduardo Santa Ana

Eduardo Santa Ana

Además del cacao y el chocolate, Tabasco ofrece al mundo el Paraíso, un destino turístico que hace honor a su nombre. ¿A quien no le gustaría conocerlo?, pues ahora está al alcance de todos este destino, por cierto el municipio más pequeño de la entidad, pero con una gran riqueza natural, culinaria y diversos atractivos que lo hacen único.

Se ubica en la región del río Grijalva  y la Chontalpa, a sólo una hora y 10 minutos, aproximadamente, de Villahermosa por carretera. Verdaderamente es un lugar que encanta, con hermosas playas y lagunas, como así una variada fauna y flora, donde predominan sus 7,900 hectáreas de manglares.

En nuestra reciente visita organizada por Jorge Lerma, Director de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de Tabasco; Beatriz Milland, Presidenta de la Asociación de Hoteles del estado; y Martín Cobián, Gerente Regional de Aeromar, mediante un viaje de familiarización para grupos de prensa y tour operadores a Villahermosa, con el fin de promocionar los atractivos turísticos que ofrecen a los visitantes.

Es un sitio maravilloso del edén mexicano que invita a explorar y disfrutar de sus entornos naturales y facilidades para practicar una variedad de deportes acuáticos que ofrece una gran seguridad al turismo. Cuenta con una zona gastronómica, llamada El Bellote, a la que se accede por pequeñas embarcaciones situada a un costado del Río Seco, con restaurantes turísticos, donde uno de los establecimientos más afamados es el de Doña Chely.

Guadalalupe Sevilla y Carlos Rocha

Guadalalupe Sevilla y Carlos Rocha

Entre los platillos más característicos no se pueden dejar de probar los ostiones gratinados al Tepesco (hormeados a las brazas y ahumados con especias y hierbas) una delicia, además de mojarra y robalo frito, jaiba, manitas de cangrejo, sopa de mariscos, tortilla al asadero, cocteles, entre otras variedades, que se aderezan con música viva y paseos en lancha.

Uno de los lugares que destaca es Cangrejópolis o también denominado República Paraíso, un parque ecoturístico fuera de serie, ideado por  Alejandro Yabur, que en 400 hectáreas diseñó prácticamente un museo, con 32 réplicas de piezas olmecas y mayas certificadas por el INAH, además de ofrecer instalaciones para el turismo de reuniones y bodas, con salones para más de 200 personas.

Tuvimos la oportunidad de platicar con Eduardo Santa Ana, Director de Operaciones del parque, quien nos comentó que en el sitio también se construyó una réplica de la Capilla de las Mirandillas, cuya construcción original se encuentra en Cunduacán, donde no hay acceso al público, pero esta versión recreada opera inclusive para bodas religiosas, y su estratégica localización presenta un fenómeno de equinoccio en marzo y septiembre en su interior mediante los rayos solares.

Realmente llegar a Paraíso es experimentar un viaje emotivo, con espectaculares atardecer, donde el río, la laguna y el mar se encuentran en menos de 10 kilómetros, y un punto maravilloso es Dos Bocas, donde se junta el río con el mar.

Para complementar el viaje la mejor opción para hospedarse es el Hotel Hampton, también propiedad de la familia Yabur, que le tiene gran aprecio al destino y le apuestan al turismo, en el que el experimentado Carlos Rocha, funge como Gerente General de la propiedad de 117 habitaciones inaugurada hace apenas dos años, apoyado por Guadalupe Sevilla, Directora de Ventas.

Una de las piezas olmecas

Una de las piezas olmecas

A pesar de que una buena parte del Estado de Tabasco es zona de refinerías de Pemex, particularmente Paraíso tiene una seguridad extrema, nunca se ha registrado un incidente a causa de la operación petrolera, y muestra de esto es la gran riqueza natural que rodea la zona, un paraíso de manglares, hábitat de más de 50 especies de aves, así como el pato canadiense.

En sus 5,800 hectáreas la Laguna de Mecoacán, además de los paseos en pontones, kayak y lanchas, tiene la característica de ser cuna de una gran variedad de especies de consumo, con criaderos de ostión que lo convierten en una de las importantes productoras de este molusco, con dos y medio millones de piezas diariamente en sus granjas ostrícolas que abastecen la demanda de la Riviera Maya, Cancún, Yucatán y parte de la CDMX, además de otros productos como jaiba, camarón, cangrejo y mojarra.

En la Laguna de Los Ángeles, se produce un fenómeno de bioluminiscencia, que por las noches permite al fondo del estanque verse los pies iluminados.

Un paradisíaco lugar con vocación por la preservación de la riqueza natural, las costumbres locales, la cultura, tradiciones y mitos, que harán de sus próximas vacaciones algo diferente.

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