Jóvenes enólogos marcan tendencia del vino mexicano


Por José García Frías 10 Agosto, 2017
Los vinos mexicanos marcan tendencia

Los vinos mexicanos marcan tendencia

La industria de los vinos representa actualmente más de 220 millones de dólares anuales, y en México ha tenido un crecimiento de 400% entre los años 2000 y 2016, de acuerdo a las cifras de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV, 2016), cuyo Director General es Jean-Marie Arnaud, pero lo que realmente resulta de particular importancia es que una nueva generación de jóvenes enólogos mexicanos están desarrollando, lo que llaman, las nuevas notas del vino nacional, tanto en aroma, color, textura, estructura y expansión internacional.

El vino mexicano, incluyendo los viñedos y las zonas vinícolas, se han convertido en un gran atractivo de la actividad turística del país, cuya evolución y desarrollo se debe, en gran medida, al trabajo y compromiso de distintos enólogos y productores, quienes desde la década de los noventa se plantearon como objetivo común “dar a conocer sus propuestas y mejorar la percepción del vino mexicano”, entre los que podemos destacar a Hugo D´Acosta, Laura Zamora y José Luis Durand, que han logrado posicionar a los vinos mexicanos a nivel internacional y hacer crecer esta industria.

Fernando Peěrez Castro

Fernando Peěrez Castro

Actualmente, destacan en esta industria jóvenes enólogos que no rabazan los 40 años de edad, en particular cuatro de ellos que están marcando tendencia en el mundo del vino mexicano e impregnando el mercado de una nueva óptica basada en propuestas más atrevidas que permitirán que los consumidores sigan sorprendiéndose con nuestros vinos, quienes fueron presentados por Valentina Ortiz Monasterio y Nicolás Vale, Directores de la iniciativa México Nación de Vinos.

Uno de ellos es Lucas D´Acosta, hijo del afamado productor Hugo D´Acosta, quien a sus 22 años de edad ha tomado la estafeta como enólogo de la bodega Aborigen, desde donde se ha enfocado en llevar el vino mexicano fuera de los espacios tradicionales, tanto en su concepción como en su elaboración, destacando su trabajado con grenaches, carginanas, zinfandelas y Peitit Syrah en suelos de muy diferentes condiciones tanto en textura, estructura y exposición. Las zonas donde ha trabajado son Porvenir, Valle de Guadalupe y San Vicente, loque ha dado como resultado vinos como Ácrata y Ensayo.

Lourdes Martiěnez Ojeda

Lourdes Martiěnez Ojeda

Por supuesto también contamos con una mujer enóloga, Lourdes Martínez Ojeda, quien con tan sólo 32 años trabajó en una de las mejores bodegas del mundo, Chateau Brane Cantenac en Brane- Catenac, Francia. En 2015 Lourdes regresa de la mano de la familia Lurton, para ser vínculo clave entre Francia y México, ocupando el cargo como Directora de la Bodega Henri Lurton. Gracias a su corazón, talento y entrega, esta mexicana ha logrado posicionar a nivel internacional a una de las bodegas más jóvenes del país, ganando diversos premios a nivel internacional, donde destaca este año su galardón en los premios Mundus Vin, logrando Oro con Chenin Blanc 2015 y plata con su Nebbiolo 2015.

Otro apasionado es Fernando Pérez Castro, originario de Mexicali, Baja California, y propietario de las vinícolas La Lomita y Finca La Carrodilla. A sus 39 años, pertenece a una nueva generación de vinícolas en el Valle de Guadalupe con proyectos que se caracterizan por la calidad de los vinos, el desarrollo tecnológico de infraestructura y el perfil eno-turístico de las instalaciones.

Con tres años de experiencia en vid orgánica, sus vinos son criados y procesados en sus propiedades. En muy poco tiempo sus peculiares etiquetas se han convertido en un referente obligado de la enología moderna mexicana, ya que han sido intervenidas por artistas de la talla de Jorge Tellaeche, Natalia Lafourcade, Esther Gámez, Eduardo Chavarín, entre otros,5 lo cual las ha convertido en objetos de colección.

Mauricio Ruiz Cantuì

Mauricio Ruiz Cantuì

Por su parte, Mauricio Ruiz Cantú, originario de Monterrey, Nuevo León, y con sólo 32 años, ha realizado un intercambio único entre México y Australia, con el objetivo de presentar al público mexicano una propuesta diferente y única con su marca Juguette. Junto con su socio, el australiano Ben Cadwell, ha roto muchos estigmas en el campo de la enología nacional, realizando vinos de alta calidad y con gran osadía, parte de la producción se hace en Australia y hay una colección exclusiva para el mercado mexicano.

Las creaciones vinícolas que han surgido de Mauricio, se deben a la experiencia que adquirió a su paso por las bodegas de México y también de otras naciones como China, España y Australia. Su producción es pequeña pero hecha a mano con una atención a detalle de forma extrema para ponerla a disposición a cualquier cliente en cualquier parte del mundo.

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