La Catedral de Sal de Zipaquirá

Maravilla arquitectónica de Colombia


Por Mayra A. Martínez
Catedral de Sal de Zipaquirá

Vista del altar mayor

Hay pocas minas de sal en el mundo, posibles de recorrerse como turistas, una de éstas es la de Wieliczka, en Polonia y la otra, la de Zipaquirá, al alcance de los viajeros latinoamericanos.

Al viajar a Bogotá es indispensable tomarse un día para conocer un monumento  excepcional y sui géneris. A poco más de una hora de carretera hacia el norte, en plena sabana hacia el centro del país, la declarada Primera Maravilla de Colombia, la Catedral de Sal de Zipaquirá.

Visitantes al por mayor

Aunque el distrito capital cuenta con 29 templos de interés patrimonial, como la Catedral Primada, el Santuario de Monserrate o las suntuosas iglesias de San Agustín, la Concepción o San Francisco, por sólo citar algunos dignos de atención, una de las principales atracciones religiosas, artísticas y constructivas de la nación está ubicada en el complejo temático El Parque de la Sal, en un área de 32 hectáreas, a una altitud de 2.652 msnm, en el municipio de Zipaquirá, del departamento de Cundinamarca, el cual recibe más de medio millón de turistas nacionales e internacionales cada año, interesados en bajar los 180 metros que conducen a su imponente Catedral de Sal, tallada en las paredes de esta secular mina, de donde todavía se extrae una producción notoria.

Catedral de Sal de Zipaquirá. Escultura

Escultura a la entrada

De Bogotá hacia el norte

Mientras tomamos rumbo a nuestro destino, crece el atractivo del tour ante la exuberancia de la vegetación y la vista hacia los cerros circundantes, y la posibilidad de parar en algunos puntos del camino, ya sea para conocer el Castillo Marroquín, una curiosa edificación de principios del siglo XX erigido en estilo medieval francés, o tal vez para tomar algún alimento en Chía, a 31 km. de la capital, u otra población cercana, en uno de los restaurantes típicos, como El Pórtico o Andrés Carne de Res, de reconocida oferta gastronómica en la zona.

Catedral de Sal de Zipaquirá. Réplica de la creación del hombre

Réplica de la creación del hombre. Homenaje a Miguel Ángel

Cabe advertir que hay dos rutas básicas para llegar a la meseta de Zipaquirá. Una saliendo por la autopista norte, para desviarse a la altura del histórico Puente del Común y luego pasar por Chía y Cajicá, en tanto la otra consiste en tomar el Puente del Común y en vez de desviarse, irse por la carretera central del norte hasta Briceño y el Parque Jaime Duque. En la glorieta, se debe girar hacia la izquierda, para 10 minutos después arribar a Zipaquirá.

Catedral de Sal de Zipaquirá. Pasaje donde sale sal

Pasaje donde sale sal

Más de medio siglo de historia

La Catedral de Sal remonta su historia a la década de los cincuenta, en el siglo XX, cuando en 1954 se inauguró la primera basílica, con una longitud de 120 metros, una superficie habitable de 5,500 m² y una altura de 22 metros, dedicada a la Virgen del Rosario, Patrona de los Mineros. Ya en los noventa, la Sociedad Colombiana de Arquitectos convocó un concurso para el diseño arquitectónico y artístico del nuevo templo, ganado por el arquitecto Roswell Garavito Pearl, mientras la dirección técnica de ingeniería recayó en el ingeniero Jorge Enrique Castelblanco Reyes, ambos oriundos de Bogotá. Inaugurado en diciembre de 1995, destacaron los cambios estructurales en el túnel de ingreso, la cúpula y la sacristía.

Catedral de Sal de Zipaquirá. Tienda bajo tierra

Tienda bajo tierra

Así, al iniciar el recorrido, a pie y con zapatos, cómodos,  pues se nos advirtió que caminaríamos más de una hora por los túneles de la antigua mina, constatamos la presencia de la sal en las paredes, y vamos disfrutando de un espectáculo emocionante, más allá de creencias religiosas, pues el diseño de la ruta remite paso a paso al sacrificio de Jesucristo, atravesando las catorce estaciones del Vía Crucis, todo tallado en la piedra de sal, con enormes cruces en capillas y altares, donde el visitante puede sentarse a orar, a meditar o sólo a descansar para proseguir su camino.

Uno de los aspectos más llamativos es el diseño de la iluminación ambiental, de tenues colores, con matices cambiantes, muy adecuada a la esencia del lugar, mientras a lo largo de la vía se halla una rica colección artística, en especial, de esculturas de sal y mármol.

Al culminar la ruta, el visitante se enfrenta a la nave central, donde se observa la cruz de 16 metros de altura, que parece sobresalir de la pared, pero que en realidad está tallada en el fondo del muro, variando sus tonos a cada instante, así como el altar mayor y el comulgatorio, y sobre el piso de la nave, entre otras piezas destacables, se halla una escultura tallada en mármol, titulada “La Creación del Hombre, Homenaje a Miguel Ángel”, del escultor Carlos E. Rodríguez Arango.

Catedral de Sal de Zipaquirá. Pasaje donde sale sal

Espejo de agua

Otras atracciones

Al finalizar, los visitantes pueden conocer la tienda de souvenirs, con artesanías de la región, en cuyo fondo está un espejo de agua subterránea, de 80 m², donde se produce un raro efecto óptico, pues la combinación entre el líquido y las piedras salinas dan la apariencia de una menor profundidad.

Además, para la celebración de eventos especiales la institución ofrece nueve espacios, desde los más pequeños, como el Salón VIP, de 27 m², o el Auditorio, de 99 m², hasta las naves del Nacimiento, la Resurrección o la Central, con capacidades de 800 a mil sillas. Igualmente, están el cine 3D, el Museo de la Salmuera o la Plazoleta de las Comidas.

Por supuesto, bien ganado tiene el magno monumento el título de joya arquitectónica e ingenieril de Colombia, valores a los que se añade su calidad como patrimonio cultural, religioso y ambiental. Los depósitos de sal de las montañas de Zipaquirá se han acumulado durante millones de años y concentrado en el sitio actual.

Más información:

www.catedraldesal.gov.co

Embajada de Colombia en Ciudad de México.
Paseo de la Reforma No. 379 Pisos 1,5 y 6, Col. Cuauhtémoc, México D.F., C.P. 06500,
emexico@cancilleria.gov.co

¿Dónde hospedarse?

JW Marriott Hotel Bogotá. Ubicado en el centro del Distrito Financiero de Bogotá, a pocos pasos de oficinas de empresas internacionales y junto a la exclusiva Zona G, el distrito gastronómico más exclusivo de la ciudad.

Calle 73 No. 8-60, Bogotá, Colombia

Hotel Pueblito de Yerbabuena. Cuenta con 20 habitaciones, gimnasio, estacionamiento e internet gratuito de alta velocidad, restaurante y servicio de habitaciones.

Autopista Norte Km 2, adelante del Puente de la Caro, vía Sopo, Chía 250001, Colombia.
reservas@pueblitodyerbabuena.com

¿Dónde comer?

“Andrés Carne de Res/Hogar Encendido”.  Calle 3 No. 11ª-56 Chía, Colombia.
www.andrescarnederes.com/es

El Pórtico. Ubicado  en el  km. 19 Autopista Norte
www.elportico.com.co

Para viajar de México a Colombia

Deben presentarse en el momento de la llegada o tramitarse los primeros días de ingreso al territorio colombiano, los siguientes documentos:

Pasaporte, documento de viaje o documento de identidad vigente, según sea el caso. Los viajeros mexicanos pueden entrar sin visado y permanecer durante 90 días.

Seguro de salud. Si el extranjero no tiene póliza de salud desde su país de origen debe adquirirla en Colombia.

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