|
HOTELES |
|
5«
Château Bonne Entente
3400 Chemin Ste-Foy
Sainte-Foy
4«
Château Mont Sainte-Anne
500 Boulevard du Beau-Pré
Beaupré , Québec
4«
Manoir St-Castin
99 chemin du Tour-Du-Lac
Lac-Beauport, Québec
4«
Hôtel Château Laurier Québec 4*
1220 place George-V Ouestç
4«
Hôtel-Motel Québec Inn
7175 boulevard Wilfrid-Hamel
Sainte-Foy , Québec
4«
Holiday Inn Select
395 rue de la Couronne
4«
Best Western Centre-Ville Québec
330 rue de la Couronne
4«
Hôtel Manoir Victoria
44 côte du Palais
4«
Hôtel Dominion 1912
126 rue St-Pierre
4«
Hôtel Clarion
3125 boulevard Hochelaga
Sainte-Foy
4«
Hôtel Loews Le Concorde
1225 cours du Général-De Montcalm |
|
DATOS DE
INTERES |
|
Québec es la capital
del estado canadiense de Québec.
Su moneda oficial es el Dólar Canadiense.
La temperatura entre los meses de mayo y junio es de
13 grados centígrados la mínima y 25 grados la máxima.
Los aeropuertos internacionales de Mirabel y de
Dorval, en la región de Montréal, se encuentran a sólo una
hora de vuelo de la capital quebequense, y son punto de
salida y llegada de más de 40 líneas aéreas internacionales,
entre ellas la compañía bandera, Air Canada.
Para mayor información puede acceder al sitio en internet: |
Cuando en 1759 el General James Wolfe
venció en las llanuras de Abraham al Marqués de Montcalm, nunca
imaginó que con su hazaña heredaría una de las ciudades más
representativas del Canadá: Québec, enclave a la orilla del río
St. Lawrence, en donde se fusionó lo mejor de la cultura europea
y americana.
El Viejo Québec, capital del estado canadiense
de Québec, es admirado en todo el mundo porque logró conservar
sus tradiciones y al mismo tiempo seguir el vertiginoso ritmo de
la modernidad, colocándose como una de las urbes más
cosmopolitas de esta parte del continente; se posa sobre un
promontorio natural y está rodeada por un sinnúmero de
fortificaciones, verdaderas joyas arquitectónicas de los siglos XVIII y XIX.
El río St. Lawrence
Todas las maravillas del mundo parecen concentrarse en este lugar.
El Río San Lorenzo que une a los grandes lagos del Atlántico,
rodea toda la parte meridional de la Ciudad de Québec. Desde la
fundación de la Nueva Francia, como se le llamó en algún tiempo,
este impresionante caudal de aguas cristalinas ha sido el eje
promotor de localidad.
Se trata de un recorrido de 1800 kilómetros, lleno de lugares
pintorescos como el Archipiélago de Hochelaga y las Islas de
Orleans y Aux Coudrex, cuya belleza ha inspirado a poetas y
pintores.
De día y noche, navegar en el San Lorenzo es una experiencia única.
Una travesía en trasbordador, le permitirá pasear por los viejos
puertos de Montreal, Québec y Trois-Rivières.
Otro de los grandes atractivos
son las excursiones ecológicas en sus diversos islotes, entre
las que destaca la del Estuario de San Lorenzo, en el cual
tendrá la oportunidad de ver de cerca a cetáceos de grandes
dimensiones, al menos en diez variedades distintas.
El Viejo Québec
Sus antiguas casas de piedra y sus calles estrechas se integran al
paisaje, así como la sombra de los árboles. Aquí, la historia se
mantiene viva para preservar el aspecto europeo de la ciudad. El
Castillo de Frontenac, con sus torretas y techos puntiagudos de
inspiración medieval, es una de las vistas turísticas por
excelencia y se encuentra en la parte más alta de la Avenida
Saint-Denis, en Québec.
Otro sitio interesante es el
Teatro Capitole, edificio de exquisita belleza construido a
principios del siglo pasado. Este tipo de edificaciones y su
estado de conservación hicieron que el Viejo Québec fuera
reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en
1985.
La Plaza Royale, cuna de la Nueva Francia que se remonta a tiempos
de la Colonia, resguarda en sus alrededores una extensa gama de
tiendas de arte y artesanías, bares y restaurantes.
Tras las viejas fachadas de la
parte antigua de Québec, se ubican numerosos museos que
resguardan una importante cantidad de riquezas artísticas, que
lo llevarán a conocer de cerca la historia de la región así como
a sus personajes ilustres. El Museo de la Civilización, que
presenta exposiciones sobre temas concretos; el Museo de la
América Francesa, el Museo de Québec, el de las Ursulinas y el
de las Agustinas, son sólo algunos de ellos.
Para quienes gustan del arte sacro, la Basílica Notre-Dame-de-Québec,
edificación rica en arte y que además ofrece un espectáculo de
luz y sonido, es una buena opción; o bien, a sólo 20 minutos de
la capital se encuentra el santuario de la Basílica de Sainte-Anne-de
Beaupré, uno de los lugares más antiguos de oración en América
del Norte, que recibe un millón y medio de visitantes y
peregrinos cada año.
Como toda buena fortificación, es
necesario pasar por cinco pasadizos para poder ingresar al
Centro de Québec. El Puente de Saint-Louis, que se encuentra
sobre la calle del mismo nombre, es uno de los más hermosos e
importantes, digno de una pequeña postal francesa. Es un
excepcional camino para descubrir este lugar histórico, donde se
mezclan el ayer y el hoy.
Algarabía, cultura y gran corazón
El verano convierte al Centro de Québec en una verbena. Durante
esta época del año los festivales y desfiles abundan, dando la
oportunidad de disfrutar esta ciudad en toda su dimensión, donde
monumentos históricos, pequeñas callejuelas, edificios y la
alegría de su gente, le hacen cobrar vida propia.
Prisma de caras diversas, también
tiene como atractivo la enorme cantidad de tiendas y bistrots
del barrio histórico de Petit-Champlain. La Ciudad de Québec es
un lugar donde vive gente que ama los detalles que hacen mejor
la vida.
Alineados en sus estrechas calles o en avenidas principales, los
bares y cafés de acera o al aire libre de la Grande Allèe, son
una estampa única por la cordialidad, hospitalidad, calidez y
trato amistoso que se percibe de su gente.
La Calle Saint-Paul, junto al
Viejo Puerto de Québec, alberga a la mayoría de estos lugares de
reunión, tanto para la comunidad como para los turistas.
Regalos de la naturaleza
A la entrada de la ciudad de Québec, las vistas forman paisajes
encantados, un verdadero calidoscopio de colores. El Lago
Saint-Charles en el área más grande de Québec, sin duda una de
las joyas más preciadas en este sentido, ya que ha servido de
inspiración a pintores y dramaturgos de todas partes del mundo.
Los alrededores son un prodigio
de maravillas naturales. El Parque de la Chute-Montmorecy es uno
de los sitios turísticos más recurrentes que da marco a una
impresionante caída de agua, que cuenta con una altura de 83
metros, una y media veces más alta que las Cataratas del Niágara.
Este regalo de la naturaleza se suma a las atracciones del
parque, como un puente o su teleférico, incitando a vivir una
experiencia simplemente inolvidable.
En primavera y otoño, los visitantes pueden observar miles de
enormes Gansos Nieve sobre los campos del Cap Tourment National
Wildlife Area o Cap Diamant, una reserva natural localizada al
norte de la orilla del Río San Lorenzo, en Cote-de-Beaupré,
aproximadamente 50 kilómetros al este de Québec.
Para este paseo, se puede tomar
el Ferry Lévis, para poder cruzar el río, desde donde tendrá una
panorámica de la ciudad y del Cap Diamant. El viaje incluye una
visita a la Terraza Lévis que ofrece una panorámica del Monte
Saint-Anne y de Ille d'Orleans. Una caminata por el Viejo Lévis
revela mucha arquitectura y tesoros históricos de deslumbrante
belleza.
Otros sitios interesantes para disfrutar, son el Acuario, situado
cerca del puente Québec y cuyo interior, resguarda gran cantidad
de especies marinas; el Jardín Zoológico de Charlesbourg tiene
una importante colección de mamíferos de estas y otras
latitudes.
Creditos:
Fotos: Cortesía de Tourisme
Québec |