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HOTELES |
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4«
Gran Hotel Velázquez
Calle Velázquez 62, MADRID
Salamanca
Tel. 00 91 575 28 00
4«
Maria Elena Palace
Calle Aduana 19, MADRID
Centro
Tel. 00 91 360 49 30
4«
Abba Madrid
Avenida América 32, MADRID
Madrid
Tel.00 91 212 50 00
5«
Gran Hotel Las Rozas
Calle Chile 2, LAS ROZAS
Las Rozas
Tel.00 91 630 84 10
5«
The Westin Palace
Plaza de las Cortes 7, MADRID
Centro
Tel. 00 91 360 77 77 |
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RESTAURANTES |
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A Casiña
Av. Angel s/n
Madrid
Tel. 00 91 526 37 13
Especialidades:
Mariscos y pescados finos, Arroz con bogavante, Asados en
horno de leña.
Alameda Cafetería
Paseo Recoletos 14
Madrid
Tel. 00 91 576 34 29
Especialidades:
Carnes a la parrilla.
Casino de Juego Gran Madrid
Carretera La Coruña, Km. 29
Torrelodones
Tel. 00 91 856 11 00
A Todo México
Calle San Bernardino 4, Madrid
Tel. 00 91 541 93 59
Especialidades a la Carta
Bauza
Calle Goya 79
Madrid
Tel. 00 91 436 45 48
Especialidades:
Spaldini de gambas y calabacín con mozzarela al orégano,
filetes de lenguado rellenos de boletus y foie glaseados,
magret de pato sobre crema de alcachofas, charlota de
chocolate a la moka. |
Cruzar el mar en todos los
tiempos ha sido y será una aventura. Visitar Madrid para la
mayoría de los mexicanos, es ir a un encuentro con nuestra
historia, que esperamos nos haga vivir intensamente, dejando en
el corazón y la memoria gratos recuerdos.
Ansiosos, escuchamos el aviso del capitán
anunciando que estamos próximos a tocar tierra en el aeródromo
de Barajas, el cansancio por el largo vuelo se olvida y
expectantes y nerviosos, descendemos de la aeronave, listos a
disfrutar plenamente de la aventura. En el hotel, dejamos la
maleta apenas abierta sobre la cama y prestos nos lanzamos a las
calles, repletas de gente que con paso rápido se dirigen a su
destino.
Nos dirigimos al centro de Madrid e iniciamos un recorrido por
la Gran Vía, la tradicional avenida del legendario bar “Perico
Chicote” de Agustín Lara, la Puerta del Sol, los almacenes de El
Corte Ingles, la Plaza Mayor en donde se encuentran la Casa de
la Carnicería y la Casa de la Panadería.
Al centro, la
estatua de Felipe II y pasando por el Arco de Cuchilleros, nos
dirigimos a nuestro primer encuentro con la gastronomía
española: nada mejor que un “cochinillo al horno” en el más
antiguo restaurante del mundo “El Tío del Botín”, acompañado de
un buen vaso de vino tinto.
No es la primera visita que hacemos a Madrid; volvemos, pues
deseamos nuevamente disfrutar de la intensa vida de esta
metrópoli que tantos atractivos nos ofrece.
El Museo del Prado
La idea de crear un Museo en Madrid fue sugerida a Carlos III
por su pintor de cámara y consejero, Antón Rafael Mengs, pero no
pasó de eso, una mera sugerencia. A finales del siglo XVIII, con
la creación en París del Museo del Louvre, en base a los fondos
de las colecciones reales, se inició la creación de muchos
museos en Europa.
En Madrid, España,
Fernando VII atendió la solicitud de la Real Academia de Bellas
Artes y al especial interés que puso en el proyecto su segunda
esposa María Isabel de Braganza, a la que el Museo ha querido
considerar siempre como su fundadora. Es por ello que su
escultura, obra de Álvarez Cubero, parece estar recibiendo a los
visitantes en el vestíbulo de la Puerta de Velázquez de la
entrada oeste del Museo, debido a que lamentablemente la reina
murió sin poder ver la inauguración del que se llamó Museo Real
de Pintura y Escultura, y que tuvo lugar el 19 de Noviembre de
1819.
Este inmueble inició sus actividades con 300 obras, de un total de
mil 500 procedentes de colecciones reales, debido a que aún no
se completaba la construcción del Museo.
Con el tiempo, para evitar tener que comprar los bienes de los
herederos del rey, se decidió vincular la colección del Real
Museo no a la persona del monarca sino a la Corona, lo que
podría evitar problemas de herencia semejantes.
El conjunto de
edificios que ahora conforman el Museo del Prado, cuenta con una
vasta colección de pintura, la cual representa su mayor riqueza,
con 8 mil 600 piezas, de las cuales solo pueden exhibirse las
más representativas y se encuentran divididas en Pintura
Española, Pintura Italiana (de 1300 a 1800), Pintura Flamenca
(de 1430 a 1700), Pintura Francesa (de 1600 a 1800) y Pintura
alemana (de 1450 a 1800).
En las salas, coexisten autores como Goya, El Greco, Ribera,
Murillo y Velázquez; Fra Angélico, Botticelli, obras de Rafael y
Tiziano, Tintoretto, Veronés y Bassano, al igual que de Poussin,
Claudio de Lorena, Ranc, van Loo o Watteau, por mencionar
algunos.
Tiene también importantes acervos de dibujos (más de 5 mil),
grabados (2 mil), monedas y medallas (cerca de mil), y casi 2
mil piezas de artes suntuarias o decorativas. La Escultura a su
vez está representada por más de setecientas piezas y por una
cantidad menor de fragmentos escultóricos.
Por la Castellana
Después de la visita al museo, una agradable caminata por el
Paseo de la Castellana es recomendable. Aquí se pueden admirar
varios monumentos, la Fuente de la Cibeles, la de Apolo y de
Neptuno, el Palacio de Buena Vista, la Puerta de Alcalá, entre
otros.
El apetito se despierta y como tuvimos la precaución de reservar
mesa en el restaurante de La Bola, nuestra comida será
excelente, disfrutando el “cocido madrileño”, especialidad de
este típico lugar.
De compras
Las compras en Madrid son espectaculares, hay para todos los
gustos y bolsillos. Los almacenes de El Corte Ingles en la calle
de Preciado son una muy bien surtida tienda departamental que le
sugerimos visitar. Zara que año con año los clientes abarrotan
sus instalaciones durante la barata del mes de febrero, es otra
tienda que bien merece su atención. Estos almacenes se
encuentran en el Centro, área que ofrece multitud de tiendas.
Las palmas de las
compras se las lleva la calle de Serrano, en donde el visitante
puede encontrar las novedades de la moda internacional, lo mismo
para las damas que para los caballeros: vestidos, trajes sastre,
abrigos, zapatos, perfumes, pantalones, mancuernillas, blazers,
corbatas, paraguas, relojes, joyas y mucho más; la oferta es muy
completa y son muchas las tiendas que hay que visitar.
Recomendamos hacer, con el tiempo necesario y la cartera bien
provista, una o dos visitas.
Si de compras curiosas se trata, no podemos dejar de mencionar un
“mercadillo” que se lleva a cabo todos los domingos desde hace
cinco siglos, en donde se vende de todo: “El Rastro”. Se
encuentra en la Ribera de Curtidores, extendiéndose por varias
calles. Su visita a Madrid no será completa si no se gasta unos
cuantos euros en algún recuerdo en este lugar.
De “marcha” por Madrid
Por lo intenso y variado de su vida nocturna, Madrid es llamada
la “Capital Europea de la Noche”, gracias a que ofrece todo tipo
de sitios en donde divertirse, tomar unas copas, saborear una
cerveza, degustar unas “tapas” o bailar hasta la madrugada en
sus múltiples discotecas.
Por la zona de Bilbao, en los alrededores de Fuencarral y San
Vicente Ferrer, se encuentra la discoteca más famosa de Madrid,
“Pachá” preferida de la sociedad. Si deseas bailar unas
sevillanas te recomendamos “Al Andaluz”, en la calle de Capitán
Haya, muy cerca del conocido hotel Meliá Castilla.
Desde la Puerta del Sol hasta la Plaza de Santa Ana y la calle de
Huertas, Argüelles y Moncloa, Ciudad Universitaria son barrios
en donde podrás divertirte hasta que el sol salga y terminar tu
ronda nocturna en algún café tomando un “cortao”.
Si tu visita a Madrid es en verano, podrás disfrutar su clima
cálido por la noche en las “terrazas” propias de la capital
española, que se encuentran en el Paseo de la Castellana, en la
Gran Vía, Pintor Rosales o Paseo de Camoens o las de Alcalá;
sentado a sus mesas verás un espectáculo único, por la gran
variedad de gente bonita que por ahí se pasea.
Madrid tiene un sabor y un color especial, Madrid es la alegría de
vivir y que mejor época para conocerla que de julio a octubre...
no se arrepentirá.
Creditos:
Texto: Alfredo Villagrán y
Arévalo /
Marco Antonio Pacheco Gudiño |