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HOTELES |
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Hotel Alhambra Palace
Plaza Arquitecto García
de Paredes No. 1
C.P. 18009
Granada, España
Tel. +34 (958) 221-468
Hotel Meliá Granada
Ángel Ganivet No. 7
C.P. 18009
Granada, España
Tel. +34 (958) 227-400
Hotel Tryp Alcano
Avenida de Andalucía No. 130
C.P. 18015
Granada, España
Tel. +34 (958) 283011, 283-050
Hotel Reina Cristina
Calle Tablas No. 4
C.P. 18002
Granada, España
Tel. +34 (958) 253-211
Hotel Saray
Paseo Enrique Tierno Galván No. 4
C.P. 18006
Granada, España
Tel. +34 (958) 130-009 |
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RESTAURANTES |
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Puerta
Elvira
Plaza del Triunfo No. 19
Tel. +34 (958) 157-587
Cocina: Tradicional
Colombia
Antequeruela Baja 1
Tel. +34 (958) 227-433
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Bogavante
Duende 15
Tel. +34 (958) 259-112
Cocina: Tradicional
Manolo
Plaza Bib-Rambla 16
Tel. +34 (958) 262-070
Cocina: Marinera
Carmen de San Miguel
Plaza de Torres
Bermejas 3
Tel. +34 (958) 226-723
Cocina: Joven Andaluza |
Infinidad de escritores, compositores, pintores,
historiadores, han plasmado en cada una de sus frases, rimas,
versos, cuadros o tonadas, toda la magnificencia que encierra
esta pequeña porción del sur de España.
Esta tierra, de agradable clima
la mayor parte del tiempo, es fácil de distinguir entre muchas
otras, por La Sabika ó Colina Roja,
sobre la que se asienta uno de los mayores ejemplos de la
arquitectura musulmana: La Alhambra, circundada por bosques, las
aguas del Río Darro, el Albaicín y el Sacromonte, teniendo de
fondo las blancas cumbres de la Sierra Nevada.
Pasado Árabe
La imaginación de antiguos historiadores y escritores, atribuyen la
fundación de Granada gracias a la intervención de una hija de
Noé o a la hija del dios griego Hércules, Granata.
Lo cierto es que en su territorio habitaron Neanderthals y hombres
de la edad del Bronce, antes que ibéricos y romanos. Estos
últimos, dominaron durante un periodo esta región, a la que
llamaron Iliberis. Con la invasión musulmana, Granata pasó a
formar parte del reino Taifa de los Ziríes; posteriormente los
almohades norafricanos establecieron su dominio en la zona.
No fue sino hasta que Muhammad Ibn Yusuf Ibn Nasr se sublevó y
acabó con el dominio extranjero norafricano, estableciendo en
1237 el Reino de Granada, el cual se extendería hasta Almería y
Málaga.
La dinastía de los Nasríes, bajo los reinados de Yusuf I y Muhammad
V, fueron los de mayor florecimiento. Es durante ellos que la
más sublime expresión de la arquitectura nasríe se materializa,
dando forma a uno de los más bellos edificios del arte mudéjar
que existen en toda España: La Alhambra.
La ciudad seguía
creciendo, dando forma a una ciudad fortificada que, por azares
de la historia, nunca se defendió. Con el creciente dominio del
imperio español, la anexión de este territorio era sólo cuestión
de tiempo. Para el 2 de enero de 1492, los granadinos se
acostaron en una ciudad medieval y musulmana y se levantaron en
otra cristiana y moderna.
La rendición de esta comarca a los Reyes Católicos, sumerge a la
ciudad de pronto en el mundo moderno. En un principio, el cambio
no pretendía afectar más que a la cabeza del reino; un rey por
otro rey. En este caso una reina.
Las condiciones de la rendición fueron generosas, ya que se
permitió a los nasríe vivir en la ciudad. Pero la armonía no
duraría mucho; para el año 1500, surge el primer motín en el
Albaicín y durante 71 años no pararon las pugnas entre moros y
españoles, hasta que en 1571, se expulsó a los moriscos del
recién unificado territorio de España.
El exilio, la
expulsión y la colonización por nuevos habitantes, preparó a la
ciudad para la explosión religiosa contrarreformista que la
convertiría en un permanente espectáculo barroco durante el
siglo XVII.
El embellecimiento que le dieron los reyes cristianos a la ciudad,
con la construcción de monumentos renacentistas, barrocos y una
universidad, dieron forma a la fusión entre lo islámico y lo
ibérico, entre Oriente y Occidente.
De aquí en adelante su crecimiento, teniendo como patrono a San
Cecilio, se dio de forma espontánea, densa y firme hasta como la
conocemos hoy día.
La Alhambra
Los orígenes de Granada son algo inciertos, ya que las constantes
invasiones de diversos grupos sobre el territorio, provocaban
que las antiguas edificaciones se perdieran. Lo que es un hecho,
es que sus monumentos más brillantes, como la Alhambra y el Generalife, corresponden a la monarquía nazarí y al reinado de
Carlos V, periodo comprendido entre los siglos XIII y XVI
después de Cristo.
La Alhambra esta conformada por diversas construcciones de carácter
militar, administrativo, palaciego o religioso, las cuales se
asientan sobre La Sabika o colina roja, también llamada por los
mozárabes Al-Hamra, rodeada de murallas, torres y aislado por
las laderas verticales del río Darro.
Al cruzar por la puerta de Armas, del lado norte, o la de Justicia
por el sur, llegarás a una calle que conduce a una plazoleta y a
las ruinas de una Mezquita, para desembocar posteriormente en la
Plaza de los Aljibes.
Es desde aquí donde
la Alhambra comienza a mostrar al visitante todo su esplendor,
para continuar hacia La Alcazaba, la edificación más antigua del
conjunto, cuya función era primordialmente militar. La Torre de
la Vela, al poniente, era un estratégico sitio para observar el
horizonte en busca de enemigos; hoy, es posible admirar una
panorámica de todo Granada.
Del lado norte de la plaza, se encuentra el Mexuar, edificación en
la cual se impartía justicia, a la cual se añadió un patio para
convertirla en capilla. Al cruzar el patio se llega al Cuarto
Dorado en cuyo techo observarás una obra renacentista encargada
por los reyes católicos. Si continuas de frente, podrás ver la
fachada del Palacio de Comares, obra maestra de la Alhambra.
Contiguo a este, se encuentra el Patio de los Arrayanes, espacio de
grandes dimensiones que corre de norte a sur y en cuyo centro
hay un estanque, rodeado de pórticos de siete marcos y columnas.
Al pasar por el pórtico norte, tras cruzar la Sala de la Barca o
Barakha, que significa “bendición”, se alza la Torre de Comares,
que aloja el Salón de Embajadores o del Trono, el cual es el más
grande de toda la construcción; aquí estaba el trono del sultán.
Es de destacar el tallado en cedro, de 105 estrellas alineadas
en siete órdenes, los cuales representaban los siete cielos
islámicos.
Atravesando este punto, llegarás a uno de los espacios más bellos
de todo el recinto: El Patio de los Leones, llamado así por los
doce felinos labrados en piedra que rodean a una fuente y
proporcionan agua a una serie de canales. Este era el sitio de
descanso que Muhammad V mandó construir para sí mismo.
Cuatro salas independientes reflejan un exquisito y elaborado
trabajo artesanal Mudéjar, arte esencialmente funcional creado
por los mozárabes. Los recursos ornamentales de sus
construcciones, destacan por el hecho de que daban una
apariencia de riqueza mediante elaborados adornos. No utilizaban
mármol o metales preciosos para lograr tal fin, sino más bien,
materiales muy pobres para su construcción, como el ladrillo,
azulejos, yeso y madera.
El éxito de este arte, deriva de la posición en que coloquen dichos
materiales. Los mozárabes podían crear con ladrillos, arquillos,
rombos o espigas, interesantes juegos de luces y sombras.
En la Alhambra, zócalos de azulejos cubiertos de formas geométricas
estrelladas, muros cubiertos de lacerías de estuco, frisos
mozárabes (piezas cóncavas suspendidas a manera de
estalactitas), hiladas de caligrafía árabe con versículos del
Corán y celosías, son la característica del conjunto.
Colindante con el Patio de los Arrayanes, encontrarás cuatro salas:
la de los Mocábares; la de los Abencerrajes, llamada así porque
en su fuente está labrada la leyenda de la matanza de la familia
del mismo nombre; de los Reyes, con tres estancias comunicadas
entre sí por espléndidos arcos y en donde se conservan pinturas
sobre cuero que narran el origen y filiación de los monarcas
nazríes; por último, esta la sala de Las Dos Hermanas, la más
rica del palacio ya que se encuentra profusamente adornada en
sus paredes con versos de Ibn Zamrak, que en algún tiempo
estuvieron recubiertos con laminillas de oro, así como de
azulejos, dibujos arabescos y una majestuosa cúpula de
mocárabes.
Por una de sus puertas se llega al Mirador de Daraxa, desde el cual
podrás tener una panorámica del valle del Darro y el Albaicín.
Alrededor de las murallas de la Alhambra, se alzan 22 torres, de
las cuales algunas servían como mansiones, como la Torre del
Mihrab, de la Cautiva y de Las Infantas.
Tras dominar los españoles Granada en 1492, se reacondicionaron
algunos de sus espacios y se construyeron nuevas edificaciones
dentro de la misma fortificación. Un ejemplo de ello es el
Palacio de Carlos V, diseñado por Pedro Machuca en el siglo XVI,
al cual dotó de un estilo renacentista italiano, con una fachada
cuadrangular y un patio circular, así como de columnas dóricas y
jónicas. En él se alberga el Museo Nacional de Arte Hispano
Musulman y el Museo de las Bellas Artes.
En lo que fuera una mezquita, se alza la iglesia de Santa María.
Por su parte el Convento de San Francisco guardó los restos de
los Reyes Católicos hasta 1521. Hoy es un Parador de Turismo.
Generalife, para descanso de gobernantes
Sobre el cerro del Sol se encuentra el Generalife, antigua
residencia de descanso de los gobernantes granadinos. Este
recinto está formado por una construcción del siglo XIV y una
combinación de jardines en terrazas, estanques y fuentes, como
la Escalera de Agua; todo el conjunto brinda una sensación de
relajación y paz.
El Yannat al-arif de tiempos nazaríes era un lugar de retiro y
descanso, un palacio de verano. Este sitio se encontraba
comunicado con la Alhambra por su cercanía. Aquí se realiza el
Festival Internacional de Música y Danza.
Este conjunto de intrincados recintos, simboliza el esplendor que
alcanzó en algún momento este reino y la casta dominante que lo
gobernaba: monarcas que habitaban el más hermoso de los
espacios, el más parecido al edén que el Islam promete a sus
fieles. Por eso, la Alhambra era acrópolis y paraíso al mismo
tiempo.
Barrios circundantes
Fuera de la Alhambra se extiende la Plaza Nueva, con terrazas,
bodegas típicas y tiendas de recuerdos. En su extremo sur se
encuentra la Plaza de Isabel la Católica, con un monumento
dedicado a ella y a Cristóbal Colón, así como varios edificios
emblemáticos de la Gran Vía, como son el de Cortefiel, el de la
Caja Rural y el del Banco Hispano. Para tu deleite, aquí hay
varias heladerías en donde puedes comprar un helado, para que el
camino no se te haga muy largo.
La parte final de este conjunto se conoce como Plaza de Santa Ana,
lugar en el que encontrarás el Pilar del Toro, donde beber agua
fresca. Enfrente esta la iglesia de Santa Ana, edificada en 1537
según un proyecto de Siloé; por encima de la iglesia asoma la
Torre de la Vela, de la Alhambra.
Enseguida se encuentra la Carrera del Darro, un paseo empedrado
junto al río del mismo nombre, con casas antiguas de los siglos
XVI y XVII. Siguiendo la orilla opuesta del río, encontrarás el
Puente del Cadí (s. XI), que unía la Alhambra con el Albaicín.
Frente al puente, en la casa número 31, están los baños árabes
conocidos como el Bañuelo, al parecer del siglo XI. Son de los
más viejos, importantes y completos baños públicos árabes
conservados en España. Sus columnas están rematadas con
capiteles romanos, visigodos y árabes.
Por aquí se llega al Convento de la Concepción, fundado en 1523,
con una interesante portada de estilo ojival. Inmediatamente
verás el Convento de Santa Catalina de Zafra, que tiene restos
de una casa árabe del siglo XI.
La Casa del Castrin, mansión renacentista con portada plateresca es
sede del Museo Arqueológico, con piezas que abarcan desde el
Paleolítico hasta el Arte Musulmán, incluyendo importantes
restos íberos, romanos y visigodos, así como una diadema de oro
encontrada en la cueva de los Murciélagos.
En la acera opuesta hallarás la iglesia de San Pablo y San
Pedro, erigida al parecer, sobre la mezquita de los baños.
Una calle aledaña nos lleva a la Plaza del Padre Manjón, mejor
conocida como el Paseo de los Tristes. Dicho lugar se halla a
los pies de la Alhambra, ofreciendo al visitante una de las
mejores panorámicas de la misma, sobre todo de noche, cuando se
encuentra iluminada. Es una panorámica digna de una postal.
A la izquierda esta la Cuesta del Chapiz, cuyos edificios
moriscos del siglo XVI, entremezclan lo árabe y lo cristiano.
De ahí puedes dirigir tus pasos al barrio del Sacromonte y a medio
camino, detenerte en una de las zambras del lugar, cuevas de
gitanos que se adentran en la tierra y en donde al son de las
guitarras y las palmas, disfrutar de un tradicional baile
flamenco.
La Cuesta de los Chinos es poco conocida por los turistas pero
puede que sea interesante para ti, sobre todo porque ofrece
impresionantes vistas del Albaicín y la Alhambra. Por esta ruta,
pasarás bajo el Acueducto que une actualmente la Alhambra y la
Generalife.
Al final de la cuesta, se halla una fresca terraza junto a la Torre
del Agua. Ya de regreso, siempre pegado a la muralla,
encontrarás una calle llena de hoteles y restaurantes, en donde
podrás buscar una habitación que se adecue a tus posibilidades o
gustos.
Más abajo, se encuentran los bosques que rodean estas
fortificaciones, lo cual nos lleva a la Calle Real, que sube
hacia el sureste, donde admirarás la Iglesia de Santa María de
la Alhambra, anteriormente mezquita de la Alhambra.
Siguiendo por esta calle se halla el Parador de Turismo, en lo que
fue el Convento de San Francisco de Asís, el primero establecido
en Granada después de la conquista, en cumplimiento de una
promesa hecha por los Reyes Católicos a este santo. El conjunto
conventual se construyó en 1495, y en el centro se estableció la
Capilla Mayor, en la que estuvieron sepultados los Monarcas
hasta 1521, año en que sus cuerpos se trasladaron a la Capilla
Real.
Las Torres Bermejas, llamadas así por el color de sus muros de
argamasa, son una de las primeras construcciones defensivas
árabes de Granada, que posteriormente sirvieron de prisión
militar. Al bajar por la Cuesta de Gomérez, encontrarás diversas
casas antiguas y numerosas tiendas donde adquirir productos
típicos de Granada.
No podía faltar una visita a La Catedral. Situada en el centro de
Granada, es considerada como la primera iglesia renacentista de
España. Su diseño fue obra de Enrique Egas, pero pronto fue
cambiada al estilo renacentista por Diego de Siloé.
Exteriormente, la capilla cuenta con una fachada de estilo
plateresco ya que sus otros tres lados se hallan unidos a la
Catedral. Cuenta con valiosas tallas y pinturas flamencas y el
famoso tríptico de la Pasión, de Dierick Bouts, que por sus
dimensiones y cualidades, es la obra pictórica más importante de
Granada.
El Palacio de la Madraza era la Universidad que Yusuf I mandó
construir en Granada, del cual se conserva su oratorio con su
fachada barroca.
¿Un poco de nieve?
Las cumbres de Sierra Nevada, cercanas a Granada y que se elevan
hasta los 3 mil 481 metros sobre el nivel del mar, albergan la
mejor estación para esquiar de España. La abundancia de nieve,
las modernas instalaciones, y, sobre todo, las más de un millón
de personas que cada año la visitan acreditan esta calidad,
recompensada en 1996 con la organización del Campeonato Mundial
de Esquí Alpino.
Sus 65 kilómetros de pistas la convierten en la estación invernal
más meridional de Europa, garantizando un gran número de días de
sol en pleno invierno. Este lugar dispone de 45 circuitos con
diferentes grados de dificultad, en los que se puede practicar
tanto esquí como snowboard. Uno de sus principales atractivos es
la posibilidad de realizar esta actividad de noche, en una pista
iluminada y especialmente acondicionada.
Cuenta, además, con dos circuitos de 8.6 kilómetros para esquí de
fondo. Así es que si quieres disfrutar de los deportes
invernales, no olvides empacar tus esquíes y enfilarte a esta
parte de Granada.
Aquí también podrás encontrar lagunas y pequeños bosques
mediterráneos, descubrir un Parque Natural, la reserva de la
Biosfera y la Reserva Nacional de Caza, con más de setenta
especies botánicas exclusivas y una rica fauna, así como
contemplar el paisaje de espectacular belleza que te brinda el
Mar Mediterráneo.
Pero en verano también hay mucha acción. Sierra Nevada ofrece
condiciones inmejorables para el vuelo en parapente. Si quieres
disfrutar de sol, mar y arena, entonces el lugar ideal para tu
aterrizaje son las playas de la cercana Costa Tropical para
practicar el windsurf, nadar o sólo tomar el sol.
Un techo para dormir
En toda la provincia de Granada, encontrarás una buena oferta de
alojamiento, el cual va desde los más económicos, como las
pensiones, las casas o granjas, que rentan cuartos para quien
busca practicar el Turismo Rural, hasta grandes y modernos
hoteles de todas las categorías.
Si en tu próximo viaje no sabes a donde ir, piensa en Granada
como una buena opción. Aquí encontrarás toda una gama de
posibilidades para tu diversión. Te aseguramos que no hallarás
un sólo momento para el aburrimiento.
Creditos:
Texto: Marco Antonio Pacheco Gudiño |