Ciudad de Lisboa


Por Elizabeth G. Santana Hernández
Lisboa

A orillas del Río Tajo se encuentra Lisboa, uno de los grandes puertos del mundo y alguna vez centro político del imperio portugués. Hoy, esta ciudad con más de 20 siglos de historia, hechiza año con año a escritores, fotógrafos, cineastas y a todo aquel que se adentra a recorrer a pie, en tranvía, barco, o incluso metro, la diversidad de atractivos que ofrece.

Baixa y Chiado

Las inclinadas pendientes en que se asienta Lisboa dan a la ciudad un ritmo urbanístico que le distingue de otras capitales europeas. Uno de los puntos de partida para adentrarse en esta seductora metrópoli es el Ascensor de Santa Justa, único ascensor vertical de Lisboa, obra de Raúl Mesnier de Ponsard, ingeniero de origen francés que vivió en Oporto, inaugurado en 1902 para unir la Baixa de Lisboa con el “Largo do Carmo”, por medio de un viaducto que hoy se encuentra cerrado.

Plaza del Comercio, Lisboa

Plaza de Comercio

Con una bella forja de hierro, muy propia de la época en que fue construido, el ascensor termina en una torre metálica adonde podrás subir y apreciar una buena panorámica del lugar.

Antiguo Convento de Carmo

Vestigios del antiguo Convento de Carmo

La zona del Carmo, vecina del Chiado, tiene algunos lugares interesantes, como el Convento y la Iglesia do Carmo, que mantienen su elegancia e imponencia. Allí podrás visitar las ruinas, pero también el Museo Arqueológico do Carmo, que incluye un conjunto de piezas prehistóricas, romanas, medievales, manuelinas, renacentistas y barrocas.

Si continúas por la Rua da Trindade, llegarás al Teatro da Trindade, inmueble del siglo XIX construido cuando esta zona era el centro social y cultural de la población; hoy, presenta variados espectáculos artísticos para deleite de los lisboetas.

Teatro da Trindade

Teatro da Trindade

Más adelante, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto y la de la Encarnación, si eres de los que gusta admirar del arte sacro, mientras que por la Rua Garrett, llegas a la Iglesia de los Mártires y al Teatro de São Carlos que es la ópera lisboeta.

El Museo del Chiado, en la Rua Serpa Pinto, antiguamente conocido como el Museo Nacional de Arte Contemporáneo, cuenta con una colección de pinturas y esculturas, expuestas en 12 salas, cada una centrada en un tema diferente, que ilustran el desarrollo del Romanticismo hasta el Modernismo entre los años 1850-1950.

Las obras en su mayoría son portuguesas, en ocasiones con influencias de otros países, como en el caso de los paisajistas del siglo XIX que tuvieron contactos con La Escuela Francesa de Barbizon. Las obras internacionales incluyen dibujos de Rodin y escultura francesa de finales del siglo XIX. Asimismo, el Museo presenta exposiciones temporales de nuevos artistas.

Baixa Pombalina

La Baixa Pombalina

Descendiendo por la sinuosa Calzada do Ferragial se llega a la Iglesia del Corpo Santo, del siglo XV y, virando a la izquierda por la Rua do Arsenal, a la Plaza del Municipio donde se encuentra el Ayuntamiento, construido en 1774, en cuya estructura pueden observarse diversas modificaciones, mismas que finalizaron a finales del siglo XIX.

Elevador de Santa Justa

Elevador de Santa Justa

En dirección al este, por la avenida Dom Henrique, se sitúa la Plaza del Comercio, puerta de entrada de mercancías y viajeros a la ciudad, así como sede de varios ministerios. Continúa por el sudeste, por el lado de las estaciones fluviales, donde puedes iniciar un interesante Crucero por el río Tajo.

Iglesia del Corpo Santo, Lisboa

Iglesia del Corpo Santo

Donde inicia la Rua Augusta, reservada sólo para el tránsito peatonal, se encuentra el Arco da Vitória, inspirado en el Arco del Triunfo de París; en su centro se levanta la estatua de José I, realizada en bronce con cerca de 14 metros de altura, rodeada de figuras que representan la victoria de la reconstrucción de Lisboa después del terremoto de 1755.

La Baixa Pombalina

El corazón de Lisboa es la Baixa Pombalina o lisboeta, el lugar de mayor movimiento y bullicio, gracias a su gama de tiendas antiguas y tradicionales.

Plaza del Rossio

Plaza del Rossio

Aquí se concentran todos los negocios, lo cual se puede comprobar en los nombres de sus calles: de orfebrería en Rua do Ouro y Rua da Prata, de tejidos en Rua dos Fanqueiros (Lenceros).

Este sitio quedó casi destruido por un sismo y fue más tarde reconstruida de la mano del Marquês de Pombal, por lo que se le conoce como Baixa Pombalina.

Arco de Bandeira

Arco de Bandeira

El Palacio Real, la Casa de la India, palacios de la aristocracia, la nueva Casa de la Opera que se estaba construyendo, obras de arte y tesoros reales, se perdieron irreparablemente.

Aunque la “Baixa de Lisboa” no se caracterice por la monumentalidad de sus edificios, representativos de un nuevo orden social que revalorizó la clase comerciante y financiera, en contrapartida, la armonía del conjunto, las calles perpendiculares desde donde se vislumbra el Tajo, las tiendas de comercio tradicional y monumentos, hacen que este paseo una experiencia extremadamente agradable.

Museo del Chiado

Museo del Chiado

Plaza del Rossio

Esta preciosa plaza delimita en su norte, el área de la Baixa Pombalina.

Ocupa un amplio cuadrilátero dominado por el neoclasicismo armónico del Teatro D. Maria II, construido en el mismo lugar donde antes se encontraba la Casa de la Inquisición.

Con el tiempo, este espacio se ganó el privilegio como punto de encuentro de la burguesía de Lisboa, gracias a hoteles y cafés (la mayoría ya desaparecidos), en donde se conversaba, conspiraba, hablaba de temas políticos y se debatía sobre arte.

Plaza de los Restauradores

Plaza de los Restauradores

Hoy, sólo quedan el Café Nicola (en la parte occidental) y la Pastelería Suiza (lado oriental) como testimonio de otros tiempos. En el centro de la Plaza, una columna de 28 m de altura con dos fuentes monumentales, da soporte a la estatua del Rey Pedro IV, quién empuña, en su mano derecha, la Carta Constitucional.

Ascensor de la Gloria

Ascensor de la Gloria

En la parte sur se encuentra el “Arco de Bandeira”, pieza de arquitectura Pombalina de finales del XVIII con motivos ornamentales entre los que destaca una atractiva ventana de balcón abierto. Siguiendo por la Rue da Liberdade, se encuentran comercios con afamadas marcas, donde se realizan las mejores compras de la ciudad.

Parque de las Naciones

Parque de las Naciones

La Rua das Portas de Santo Antão lleva al Palacio de la Independencia y a la Plaza de los Restauradores. Del lado opuesto está el Palacio Foz, la neo manuelina Estación Ferroviaria del Rossio y el Ascensor de la Gloria, que da acceso al Barrio Alto, con su vida bohemia y nocturna.

Parque de las Naciones

La inmensa área donde se realizó la Exposición Mundial de 1998, fue concebida como un espacio de esparcimiento público, para actividades lúdicas, comerciales y culturales, el cual es ahora conocido como el Parque de las Naciones.

Cuenta con el Pabellón del Conocimiento de los Mares que presenta una exposición sobre los descubrimientos, evolución de técnicas de navegación, hasta la inmersión en las profundidades.

Palacio Pena en Sintra

Palacio Pena en Sintra

Una de las más notables infraestructuras de este conjunto es el Oceanário (Acuario), donde el visitante puede contemplar 200 especies marinas diferentes. Los tiburones son los que más despiertan la curiosidad de los visitantes. Además de este tanque central, cuenta también con otros cuatro donde se recrean ecosistemas de los océanos Antártico, Pacífico, Índico y Atlántico.

Arco da Victoria

Arco da Victoria

El Pabellón del Futuro invita a un viaje que se inicia en los confines más remotos del Universo. Puedes además visitar la Torre Vasco de Gama, para tener una vista panorámica única del Tajo y de la ciudad.

El Teleférico permite un auténtico paseo por el aire sobre todo el Parque de las Naciones, en un recorrido junto al Río Tajo.

Torre de Belem

Torre de Belem

Dentro del Parque existen bares, restaurantes, terrazas y un variado conjunto de servicios para disfrutar.

Jardín Zoológico de Lisboa

Situado en el centro de la ciudad de Lisboa desde hace más de 120 años, este lugar tiene 2000 animales de cerca de 400 distintas especies y tiene como objetivo principal la conservación, preservación y reproducción de especies en vías de extinción.

Además, tiene un conjunto de atracciones como la Bahía de los delfines, el Parque Arcoiris, Telecabinas, Reptilario, La Pequeña Finca Juvenil, Alimentación de los leones marinos y presentación de aves en vuelo libre, todo con el mismo boleto.

Docas lisboetas

CatedraL de Lisboa

Catedral de Lisboa

Cerca del río y disponiendo de nuevas y atractivas estructuras, se encuentran las Docas (muelles), lugar de encuentro para familias, amigos y personas de todas las edades, quienes aprovechan el contacto con el río y la variedad del lugar, para realizar paseos y convivir plenamente.

Terrazas, espacios lúdicos y culturales se llenan de gente dispuesta a pasar un buen día.

La zona ribereña es bastante prolífica en animación nocturna, situándose en ella algunos puntos fundamentales para descubrir la noche lisboeta.

La más conocida es la Avenida 24 de julio, así como la zona de Santos. Ahí se encuentran algunos de los bares y discotecas más populares.

En Alcântara, Santo Amaro y Santa Apolónia también encontrará Docas bastante animadas.

Puente 25 de abril en el río Tajo

Puente 25 de Abril en el Río Tajo

El resto de Lisboa

Estoril está lleno de encanto cosmopolita, con los palacios de Sintra, el refugio veraniego de los reyes de Portugal. Los que buscan apoyo espiritual acuden en masa a Fátima, el lugar sagrado donde la Virgen María se apareció a tres niños pastores en 1917.

El litoral de Estremadura, antiguo reducto de la Orden de los Caballeros Templarios, está lleno de pueblos pesqueros, playas encantadoras y campos de golf para los amantes de este deporte. Al este de Lisboa, Ribatejo es una zona fértil de lagunas y marismas, con gran abundancia de aves y pastizales para caballos y toros de lidia.

Al sur del Tajo se encuentran las montañas del Parque Natural da Arrábida, pobladas por mofetas, gatos monteses y águilas; más allá, un viaje en barco al Estuario del Sado ofrece la oportunidad de ver jugar a los delfines mulares.

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