Londres: clásica y vanguardista


Por Laura Lazzarino / Fotos Andrés Tarruella
Londres

En esta entrega, te ofrecemos un recorrido por la mítica capital británica, desde los clásicos edificios hasta lo más vanguardista de la arquitectura, pasando por sus mercados más emblemáticos. Descubre por qué esta metrópoli sigue siendo, a pesar de los años, una de las ciudades cosmopolitas más importantes del mundo.

A orillas del Támesis

Ningún lugar puede jactarse tanto como Londres de haber sido el centro político y cultural del globo, especialmente durante las largas décadas en que la reina Victoria gobernó sobre la mitad del planisferio conocido, con colonias desde las aguas cristalinas del Caribe hasta la sabana africana. Aún hoy, la polis se ilumina como un foco de tendencias y avances que preserva, a la vez, una fama consolidada en torno a su trascendencia histórica y a la distinción de su arquitectura, que se despliega en las márgenes del Río Támesis. Una caminata por sus veras es un perfecto abordaje para una primera cita con la ciudad.

Atardecer sobre el Támesis

Atardecer sobre el Támesis

Comenzando en dirección este-oeste, la Torre de Londres corona el inicio del recorrido. Para casi treinta generaciones de británicos, este edificio fue un instrumento siniestro, símbolo de encarcelamiento y juicios infames. Aunque en números reales, las muertes ejecutadas en la torre fueron siete, su mala fama es lo que la ha convertido en uno de los puntos obligados de cualquier visita a la ciudad. Y si a eso se le añade la tradición de sus guardias, sus legendarios cuervos (cuya supervivencia asegura la continuidad de la nación), y todo el glamour de las joyas de la Corona, se entiende por qué, esta construcción que ya data de casi un milenio, goza de tanta popularidad.

A tan sólo unos metros, y uniendo las dos márgenes del río Támesis, se ubica el imponente puente levadizo de estilo gótico conocido como Tower Bridge. Sus 283 metros de longitud pueden ser recorridos a pie, en bus o en auto, y permiten una postal única de la ciudad. En sus instalaciones interiores se encuentran, no sólo espacios para eventos, sino un museo con la historia de la construcción que aloja a las antiguas máquinas de vapor que se utilizaban para levar la estructura original. En la actualidad, el sólo hecho de presenciar la separación de sus extremos para permitir el paso de grandes buques constituye en sí un espectáculo.

Palacio de Buckingham

Palacio de Buckingham

Avanzando siempre en dirección oeste, la famosa Catedral de St. Paul erige su cúpula en lo alto. Símbolo de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, su magnificencia arquitectónica se impone y hace gala de un tesoro peculiar: la torre norte alberga la campana más grande del mundo, con 17 toneladas de peso.

Tesoros arquitectónicos

Pero si de tesoros históricos y arquitectónicos se trata, siguiendo con nuestro recorrido por la vera del Támesis, la famosa Abadía de Westminster y sus edificios aledaños, reposan como gigantes piezas de ajedrez. En esta zona se concentran, además, el Parlamento y el Big Ben, el Palacio de Buckingham, la plaza de Trafalgar y la Galería Nacional, todos ellos monumentos de interés garantizado. El barrio conforma un centro constitucional, político y real de la nación, en donde acontecen todos los eventos de importancia.

Comenzamos por la abadía, famosa por ser el escenario no sólo de coronación de más de treinta  monarcas, sino por ser la elegida para conmemorar funerales reales -entre ellos, el de la famosa Lady Di-, así como las bodas de la Corona, siendo la última la célebre unión del Príncipe William y la mediática Kate Middleton. Pese a lo que muchos podrían suponer, la construcción gótica no se trata de una catedral, sino de una las iglesias más grandes de Londres.

London Eye o Rueda del Milenio

London Eye o Rueda del Milenio

Siguiendo en esta misma línea, en la casa del Parlamento, el famosísimo Big Ben señala la hora oficial desde el año 1859 y enmarca las miles de postales que los turistas captan anualmente con sus objetivos. No hay visita que esté completa sin una foto del célebre reloj.

Cerca de ahí, se encuentra el Palacio de Buckingham, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Cada verano, abre las puertas de diecinueve de sus 661 habitaciones, permitiendo el ingreso a ciertos sectores del recinto. Aunque  inicialmente sirvió como residencia real, ningún monarca ha vivido en él desde el siglo XVI.  El paseo permite, además, un recorrido por sus inmediaciones, en donde se encuentran la Galería de la Reina, con su colección de obras de arte, y el Royal Mews, con una exhibición de carruajes reales. No obstante, lo que caracteriza la visita al palacio es el tradicional cambio de guardia. Los soldados, vestidos con sus típicos trajes rojos y sus altos sombreros negros de piel de oso, desfilan ante el palacio dando un espectáculo icónico,  tan representativos como los famosos  double decker, esos buses rojos de dos pisos que son símbolo nacional. Aunque la mayoría han sido quitados de circulación, existen dos líneas que pasan por el centro, conservadas como patrimonio para el deleite de los visitantes. Por último, dentro de esta zona, encontramos la National Gallery, con una de las mayores colecciones de pintura de Europa.

La formalidad  de esta área se interrumpen estrepitosamente con la presencia de London Eye, o Rueda del Milenio, una rueda gigante que gira ininterrumpidamente y dentro de cuyas cabinas se pueden tener las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Su inauguración en el año 2000 supuso una ruptura de esquemas, puesto que su innovadora arquitectura contrasta notoriamente con el clasicismo de su entorno. Comparada con la Torre Eiffel en París, este controversial mirador le ha brindado tanto a los londinenses como a los turistas, la posibilidad de ver hasta 40 km. a la redonda desde un ángulo aéreo inigualable. Si bien los costos no son económicos, el espectáculo amerita el gasto.

De las alturas de los cielos londinenses, pasamos al subsuelo de la ciudad, para descubrir uno de sus tantos tesoros. Se trata de las Cabinet War Rooms, en pleno Parque St. James, a pocos metros de London Eye.  Este bunker-museo  deja al descubierto un capítulo más de la historia inglesa, siendo el sitio desde donde Winston Churchill planeó la estrategia de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Abierto al público con audioguías explicativas, este conjunto de salas y túneles subterráneos conforman un paseo que, pese a escaparse de los tradicionales itinerarios, merece la pena ser visitado.

Puente levadizo de la Torre de Londres

Puente levadizo de la Torre de Londres

Barrios bohemios y modernas atracciones

Pese a que la mayoría de las postales londinenses se concentran alrededor del Támesis, la capital británica tiene muchas caras, cada una con un ambiente y una historia distinta. Pasear por sus calles no se resume exclusivamente a recorrer edificios victorianos uno tras otro. Por el contrario, existen barrios no muy alejados de las pompas aristocráticas, en donde historias y controversias se albergan y conviven, para el deleite de los visitantes.

El renombrado Picadilly Circus es un buen punto en donde comenzar nuestra segunda propuesta. Grande es la sorpresa de muchos al descubrir que el famoso sitio se trata ni más ni menos que de la convergencia de varias avenidas de importancia. (El nombre de Circus proviene del latín, y significa círculo). Sin embargo, este círculo por donde transitan centenares de vehículos al día, es reconocido por sus enormes pantallas con avisos y luces de neón, y por la famosa estatua de Eros, una figura desnuda en pleno vuelo. Si bien la intensión del escultor fue representar la caridad cristiana, la historia del barrio ha envuelto a la estatua en un halo de ironía. Lejos de estar habitado por familias aristocráticas o ligadas con el clero, las calles de Soho comenzaron poblándose de inmigrantes, pero con el correr del tiempo fueron adquirieron una dudosa reputación. Pobladas por amantes del teatro y la música, paulatinamente fueron asentándose espectáculos pornográficos y antros del sexo o, según muchos artistas y literatos, un lugar donde dar rienda suelta a las libertades individuales, en medio de la opresión burguesa. Sea cual fuere la visión más acertada, lo cierto es que estas calles dieron albergue a bohemios, escritores y artistas, y se convirtieron en símbolo de homosexualidad durante muchos años.

Cambio de guardia

Cambio de guardia

La primera parada, antes de entrar a Soho, es Rock Circus, en piso superior del London Pavilion. Aquí se puede disfrutar de una actividad de lo más kitsch, que va desde fotografiarse con cualquier estrella de rock representada en cera (Elvis, Freddy Mercury, Los Beatles, entre otros), o disfrutar de un espectáculo movedizo en donde estas mismas figuras darán lo mejor de sí…

Una vez dentro del Soho, afloran ante la vista las tiendas chic, con la última tendencia de la moda, junto con bares y restaurantes donde degustar comida internacional de la mejor calidad. En Old Comton Street, su avenida principal, las distintas etapas de la historia de este sitio se ven reflejadas en las vitrinas: librerías antiguas, tiendas de diseño y coloridas sex shops conviven a plena luz del día. Es el sitio ideal para salir de shopping, pues es allí donde se encuentran las principales marcas, y aún si la intención no es comprar, un recorrido por sus calles siempre resulta un buen entretenimiento. Por la noche, las calles se llenan de jóvenes que pueblan los bares y pubs en busca de diversión.

Hacia el sur de este barrio, Chinatown cambia la fachada del ambiente, tiñendo el ambiente con el mejor estilo oriental. Comidas, especias, tradiciones y sabores se mezclan en esta área londinenses que es un verdadero homenaje a la cultura oriental. El arroz con pato es un plato típico que debes probar.

Camden Town

Camden Town

La vivacidad de los mercados

Dejando de lado la tradición y la bohemia, otra de las caras de esta  ciudad  tan diversa, son los mercados. Londres posee una gran cantidad de mercados callejeros durante distintos días de la semana. Sin lugar a duda, Portobello Road es uno de los más famosos, pero también de los más caros. Sus pequeñas casas de colores, sus restaurants boutique y sus anticuarios rebosantes son la mezcla perfecta de diseño, modernidad y buen gusto. La especialidad son las joyas, vajillas y el arte, lo que hace imposible resistir la tentación de husmear en busca de pequeños tesoros. La comida no falta, y a las cinco de la tarde se inicia una subasta en donde pueden adquirirse todo por tan sólo una libra.

Otro de los mercados interesantes es Camden Town. Como una antítesis de las lujosas tiendas de Soho, lo que aquí se despliega es una oda a la alternatividad.  Diseños excéntricos, ideas exclusivas y puestos de comida callejera conforman una opción más novedosa y económica que Portobello Road. Dado que su organización es bastante caótica, lo mejor es dejarse perder entre sus callejuelas y puestitos internacionales y disfrutar del simple acto de curiosear entre la multitud.

Esta selección de mercados culmina en Borough Market, cuya especialidad son los productos gastronómicos, especialmente los de origen orgánico. La zona lindante a este mercado se define por su excelencia en vinos, donde degustar cepas de todo el mundo, en las mejores cavas al puro estilo inglés.

Si buscas una excusa para realizar una escapada veraniega a Europa, la ciudad de Londres es una excelente opción y te hará regresar,  porque siempre, siempre, hay algo más para ver.

Calles de Londres

Calles de Londres

Dónde  hospedarse:
Royal Garden Hotel: Hotel moderno con vistas al Hyde Park, ofrece un alto nivel de servicio.
www.royalgdn.co.uk

Rubens at The Palace: Vecino al Palacio de Buckingham, ofrece también excelente comida internacional.
www.rubenshotel.com 

Dónde comer:
La oferta gastronómica de la ciudad es tan variada como el origen de los miles de inmigrantes que la habitan. Hay ofertas provenientes de todo el planeta, y adaptables a todos los bolsillos. Los mercados descriptos en la nota, son una buena alternativa para degustar distintos platos sin comprometer el presupuesto. A continuación, algunas recomendaciones más exclusivas:

Butlers Wharf Chop House: Animado restaurante con vista al Támesis y al Tower Bridge, ofrece la mejor comida tradicional de la ciudad.
www.conran-restaurants.co.uk

The Capital: Este discreto y elegante restaurant  elabora una de las mejores cocinas de la ciudad. Los platos son imaginativos, y muestran una vibrante frescura combinada con un excelente sabor. El servicio es excelente.
www.capital-london.net 

Dónde comprar:
Si los mercados al aire libre no son de tu preferencia, o si aún así te gusta combinar lo tradicional con el shopping, no dejes de visitar la célebre tienda Harrods. Está en pie desde la época victoriana.
www.harrods.com

Algunos consejos útiles:

  • Desplazarse por la ciudad es muy sencillo. Las caminatas son lo más recomendado para empaparse del ambiente de la ciudad. Las líneas de metro, los taxis y los buses rojos están muy bien organizados, y te  llevarán a todas partes.
  • El clima es muy cambiante. Aun en verano, es recomendable llevar abrigos livianos y protección contra la imprevisible lluvia.
  • En Gran Bretaña la corriente es de 240 V. y las tomas tienen 3 entradas. Es indispensable utilizar adaptador.

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