Volcán y Laguna Chicabal

Joyas ecoturísticas de Guatemala


Por Salatiel Barragán
Lago cráter Chicabal desde mirador

Lago cráter Chicabal desde mirador

Este es un lugar enigmático, donde los mayas Mam aún tienen el privilegio de comunicarse con la madre naturaleza; es ideal para la observación de flora y fauna silvestre.

La primavera empieza con días muy soleados, aunque en la cima del volcán que recorremos, las nubes están bajas y acarician las paredes inclinadas de éste y los volcanes aledaños como el Santa María y el activo Santiaguito, del Departamento de Quetzaltenango, en el occidente de Guatemala.

El ambiente fresco y el aroma del bosque mesófilo de montaña por el que avanzamos, nos anima a seguir por la empinada vereda. Finalmente, después de casi 2 km. de caminar bajo un denso bosque con árboles de hasta 40 metros de altura y de hundir nuestros pies en el polvo, llegamos al Mirador del Volcán Chicabal. Desde ahí apreciamos el lago color esmeralda varios cientos de metros abajo; por lo que ahora nos prepararnos para recorrer algunos de los estrechos senderos de enorme belleza natural.

Sitio sagrado maya

Estamos en el territorio del Volcán y Laguna Chicabal, donde el guía nos comenta que existen varias versiones sobre el significado del nombre de Chicabal o Chikab’al; entre éstas destaca la de Wuchkab’al que en el idioma maya Mam significa “Truenos o Lugar de Truenos”, un nombre que recibe el área que comprende este extenso espacio montañoso, donde los truenos son muy fuertes durante las lluvias de invierno. Para otros estudiosos significa “Dulce fuente de la vida o Lugar bueno o dulce”, y también “Donde truena antes de llover agua dulce”. Se trata de una elevación de 2,900 msnm visible a la distancia, y que forma parte de la ladera sur de la cadena volcánica del occidente de Guatemala y que inicia desde el sur de México.

A saber:
  • La Asociación de Agricultores Ecológicos La Laguna de Chicabal, promueve la conservación, protección y uso sostenible del Monumento Natural y Cultural Volcán y Laguna de Chicabal.
  • Se cuenta con Programas de Educación Ambiental y Cultural, Actividades de Ecoturismo, Organización Comunitaria y Proyectos Comunitarios.
  • No se permite bañarse en la laguna. No interrumpir las ceremonias, no tocar los altares mayas, y respetar a las plantas y animales.
  • En este bosque mesófilo de montaña, abundan las plantas de hoja ancha, con epifitas sobre sus ramas y troncos. Aquí viven conejos, ardillas, armadillos, ranas, salamandras, gavilanes, chipes, trogones, carpinteros, colibríes, lechuzas y quetzales en temporada no reproductiva
  • Los altares mayas “Ek’ulbil”, son lugares sagrados donde se agradece por la vida, las cosechas, y se hacen ofrecimiento a las deidades nativas.
  • La espiritualidad maya Mam surge del principio donde la humanidad es parte de los recursos que conforman el universo, es un elemento más.

Más información: www.lagunadechicabal.com, info@lagunadechicabal.com

Es media mañana cuando recorremos el interior de este volcán, para llegar hasta el lago cráter. A pocas decenas de metrosdel mirador, empezamos el recorrido por un angosto camino formado por alrededor de 570 escalones rústicos, hechos sobre el declive del suelo y apuntalados con troncos de arbustos, y complementados por pasamanos de la misma madera local. Aquí vemos plantas de begonias y arbustos de bambú bajo la sombra de grandes árboles como el Aguacatillo, uno de los alimentos favoritos del pájaro quétzal que llega a estas tierras para alimentarse. Durante el trayecto escuchamos el canto de diferentes aves y el sonido de las chicharras. Después de hacer algunas escalas para admirar el paisaje con el lago entre las ramas, en menos de media hora llegamos a tocar las apacibles aguas.

Centro ceremonial

Este lago cráter, es considerado uno de los sitios sagrados más importantes del país, pues en sus márgenes y dentro del agua se realizan ceremonias casi a diario, destinadas a rogar por los cultivos o para recuperar la salud. A un centenar de metros encontramos el primer altar (Ek’ulbil), dejado por los Guías Espirituales mayas; más adelante encontramos a uno de ellos realizando una “rogativa” para una pareja de indígenas; los tres se concentran en la actividad que poco influye nuestra presencia. La ceremonia era realizada a unos 20 metros de la orilla del agua, entre altas herbáceas y ante una cruz atada con flores frente a varias velas y veladoras como ofrenda; ahí escuchamos los rezos incomprensibles en maya antiguo que aún sobrevive en esta región.

Mientras caminamos para conocer todo el circuito del lago, encontramos decenas de altares pequeños, algunos son sólo ramos de flores fuera y dentro del agua, otros tienen una o varias cruces, y algunos más sólo muestran vestigios de carbón y cenizas. Al preguntar a nuestro guía sobre estos altares, nos dice que el área es visitada durante todo el año, basándose en su ancestral calendario maya Tzolk’in o Cholq’ij, que les proporciona las fechas acordes con las oraciones para cada tiempo. Nos enteramos que el evento mas importante es la “rogativa por la lluvia” 40 días después de la Semana Santa, cuando miles de visitantes regionales llegan hasta las faldas del cráter y orillas del lago para participar de este sincretismo religioso.

Entorno sagrado

La sombra de espigados árboles de más de 40 metros de altura nos cobija, mientras la neblina mañanera oculta parte de las aguas de este lago emplazado a 2,712 msnm, el cual tiene una extensión cercana a las 20 hectáreas y una profundidad máxima de 331 metros en su centro. Su entorno lo adornan más de 40 altares y otros tres ubicados en la cumbre del cráter; aunque algunos ancianos Guías Espirtuales comentan que hace varias décadas hubo más de 80 altares. El ambiente transpira misticismo, porque se trata de un lugar sagrado para la reflexión y la construcción de la armonía material y espiritual de las personas; por lo anterior se considera un Santuario Natural y Cultural, hasta el cual llegan miles de personas de las comunidades de ascendencia maya Mam como San Martín Zacatepequez, Cajolá, Siguilá, Huitán, Cabritán, y muchas más.

Monumento prehispánico

Ahora sabemos que, desde 1956, el Lago Chicabal es un área protegida, pues cuenta con un Decreto como Monumento Natural y Cultural “Volcán y Laguna de Chicabal”; también tiene reconocimiento como Monumento Prehispánico por Acuerdo Ministerial el 12 de junio de 1971, y actualmente es un Lugar Sagrado del pueblo maya por la Comisión para la Definición de Lugares Sagrados. Así, este lugar se ha convertido en área de descanso, esparcimiento y varias actividades recreativas, donde actualmente predomina el ecoturismo, con los recorridos por varios senderos entre la densa vegetación del bosque nuboso, la observación de aves, flora y fauna silvestre, todo combinado con el respeto a este sitio sagrado de la cultura originaria Mam.

Al platicar con algunos de estos descendientes de los antiguos mayas, destacan que prefieren subir a las montañas para encontrarse más cerca de su Dios, donde buscan el silencio para comunicarse y adorar al padre Ajaw. Dentro de la cosmovisión maya, el realizar estas ceremonias ancestrales en este lugar, se debe principalmente a que, para ellos, las divinidades no se encuentran en extensas planicies, sino que las divinidades mayas se ubican en valles de los lugares altos, por ello este es un lugar sagrado. Así, al igual que estos descendientes de la antigua cultura maya, aquí nosotros encontramos la estrecha relación existente entre el hombre y la madre naturaleza, esa relación íntima donde los humanos sólo somos un elemento más en la naturaleza.

Agradecimientos: Al INGUAT y al Agregado Cultural de Embajada de Guatemala en México.

Cómo llegar: Desde la ciudad de Quetzaltenango son 24 km. Tomar la carretera a la población de Colombia, hasta llegar al caserío llamado Toj Moch, del poblado de San Martín Zacatepequez. Desde ahí subir en vehículo alto por una terracería de 3 km. en buen estado durante la época seca. Así se llega a Laguna Seca donde se ubica el Centro de Atención a Visitantes con tienda, restaurante, ecohotel y cabañas, salón para reuniones y exposiciones, servicio de Guías de Ecoturismo, y transporte hasta el Mirador Chicabal en la cima del volcán.

Dónde hospedarse:

Hotel Pensión Bonifaz
Centro Histórico. 4ta. Calle 10-50 Zona 1.
www.pensionbonifaz.com.gt
Quetzaltenango.
Hotel Modelo
Centro Histórico. 14 Avenida. "A" 2-31 zona 1.
www.hotelmodelo1892.com
Quetzaltenango.

Dónde comer:

Restaurante Tertulianos, Fondue & Café, Casa Museo
Centro 14 Avenida 5-26. Zona 3.
restaurantetertulianos@gmail.com
Quetzaltenango.
Restaurantes Pasaje Enríquez de Xela
Centro Histórico. 12 Avenida y 4ª Calle. Zona 1.
www.pasajeenriquezxela.com
Quetzaltenango.

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