Québec, crisol de culturas

El corazón franco-canadiense


Por Alfredo Villagrán y Arévalo
Québec Skyline

Cuando en 1759 el General James Wolfe venció en las llanuras de Abraham al Marqués de Montcalm, nunca imaginó que con su hazaña heredaría una de las ciudades más representativas del Canadá: Québec, enclave a la orilla del río St. Lawrence, en donde se fusionó lo mejor de la cultura europea y americana.

El Viejo Québec, capital del estado canadiense de Québec, es admirado en todo el mundo porque logró conservar sus tradiciones y al mismo tiempo seguir el vertiginoso ritmo de la modernidad, colocándose como una de las urbes más cosmopolitas de esta parte del continente; se posa sobre un promontorio natural y está rodeada por un sinnúmero de fortificaciones, verdaderas joyas arquitectónicas de los siglos XVIII y XIX.

El río St. Lawrence

Todas las maravillas del mundo parecen concentrarse en este lugar. El Río San Lorenzo que une a los grandes lagos del Atlántico, rodea toda la parte meridional de la Ciudad de Québec. Desde la fundación de la Nueva Francia, como se le llamó en algún tiempo, este impresionante caudal de aguas cristalinas ha sido el eje promotor de localidad.

Aux Coudrex

Aux Coudrex

Se trata de un recorrido de 1800 kilómetros, lleno de lugares pintorescos como el Archipiélago de Hochelaga y las Islas de Orleans y Aux Coudrex, cuya belleza ha inspirado a poetas y pintores.

Iglesia de la Sagrada Familia en Isla Orleáns

Iglesia de la Sagrada Familia en Isla Orleáns

De día y noche, navegar en el San Lorenzo es una experiencia única. Una travesía en trasbordador, le permitirá pasear por los viejos puertos de Montreal, Québec y Trois-Rivières.

Otro de los grandes atractivos son las excursiones ecológicas en sus diversos islotes, entre las que destaca la del Estuario de San Lorenzo, en el cual tendrá la oportunidad de ver de cerca a cetáceos de grandes dimensiones, al menos en diez variedades distintas.

Castillo de Frontenac

Castillo de Frontenac

El Viejo Québec

Sus antiguas casas de piedra y sus calles estrechas se integran al paisaje, así como la sombra de los árboles. Aquí, la historia se mantiene viva para preservar el aspecto europeo de la ciudad. El Castillo de Frontenac, con sus torretas y techos puntiagudos de inspiración medieval, es una de las vistas turísticas por excelencia y se encuentra en la parte más alta de la Avenida Saint-Denis, en Québec.

Otro sitio interesante es el Teatro Capitole, edificio de exquisita belleza construido a principios del siglo pasado. Este tipo de edificaciones y su estado de conservación hicieron que el Viejo Québec fuera reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Plaza Royale

Plaza Royale

La Plaza Royale, cuna de la Nueva Francia que se remonta a tiempos de la Colonia, resguarda en sus alrededores una extensa gama de tiendas de arte y artesanías, bares y restaurantes.

Tras las viejas fachadas de la parte antigua de Québec, se ubican numerosos museos que resguardan una importante cantidad de riquezas artísticas, que lo llevarán a conocer de cerca la historia de la región así como a sus personajes ilustres. El Museo de la Civilización, que presenta exposiciones sobre temas concretos; el Museo de la América Francesa, el Museo de Québec, el de las Ursulinas y el de las Agustinas, son sólo algunos de ellos.

Basílica de Notre Dame de Québec

Basílica de Notre Dame de Québec

Para quienes gustan del arte sacro, la Basílica Notre Dame de Québec, edificación rica en arte y que además ofrece un espectáculo de luz y sonido, es una buena opción; o bien, a sólo 20 minutos de la capital se encuentra el santuario de la Basílica de Sainte-Anne-de Beaupré, uno de los lugares más antiguos de oración en América del Norte, que recibe un millón y medio de visitantes y peregrinos cada año.

Puente de San Luis

Puente de Saint-Louis

Como toda buena fortificación, es necesario pasar por cinco pasadizos para poder ingresar al Centro de Québec. El Puente de Saint-Louis, que se encuentra sobre la calle del mismo nombre, es uno de los más hermosos e importantes, digno de una pequeña postal francesa. Es un excepcional camino para descubrir este lugar histórico, donde se mezclan el ayer y el hoy.

Algarabía, cultura y gran corazón

El verano convierte al Centro de Québec en una verbena. Durante esta época del año los festivales y desfiles abundan, dando la oportunidad de disfrutar esta ciudad en toda su dimensión, donde monumentos históricos, pequeñas callejuelas, edificios y la alegría de su gente, le hacen cobrar vida propia.

Grande Allee

Grande Allèe

Prisma de caras diversas, también tiene como atractivo la enorme cantidad de tiendas y bistrots del barrio histórico de Petit-Champlain. La Ciudad de Québec es un lugar donde vive gente que ama los detalles que hacen mejor la vida.

Petit Champlain

Petit Champlain

Alineados en sus estrechas calles o en avenidas principales, los bares y cafés de acera o al aire libre de la Grande Allèe, son una estampa única por la cordialidad, hospitalidad, calidez y trato amistoso que se percibe de su gente.

La Calle Saint-Paul, junto al Viejo Puerto de Québec, alberga a la mayoría de estos lugares de reunión, tanto para la comunidad como para los turistas.

Saint Charles Lake

Saint Charles Lake

Regalos de la naturaleza

A la entrada de la ciudad de Québec, las vistas forman paisajes encantados, un verdadero calidoscopio de colores. El Lago Saint-Charles en el área más grande de Québec, sin duda una de las joyas más preciadas en este sentido, ya que ha servido de inspiración a pintores y dramaturgos de todas partes del mundo.

Los alrededores son un prodigio de maravillas naturales. El Parque de la Chute-Montmorecy es uno de los sitios turísticos más recurrentes que da marco a una impresionante caída de agua, que cuenta con una altura de 83 metros, una y media veces más alta que las Cataratas del Niágara. Este regalo de la naturaleza se suma a las atracciones del parque, como un puente o su teleférico, incitando a vivir una experiencia simplemente inolvidable.

Chute Montmorecy

Chute-Montmorecy

En primavera y otoño, los visitantes pueden observar miles de enormes Gansos Nieve sobre los campos del Cap Tourment National Wildlife Area o Cap Diamant, una reserva natural localizada al norte de la orilla del Río San Lorenzo, en Cote-de-Beaupré, aproximadamente 50 kilómetros al este de Québec.

Para este paseo, se puede tomar el Ferry Lévis, para poder cruzar el río, desde donde tendrá una panorámica de la ciudad y del Cap Diamant. El viaje incluye una visita a la Terraza Lévis que ofrece una panorámica del Monte Saint-Anne y de Ille d'Orleans. Una caminata por el Viejo Lévis revela mucha arquitectura y tesoros históricos de deslumbrante belleza.

Otros sitios interesantes para disfrutar, son el Acuario, situado cerca del puente Québec y cuyo interior, resguarda gran cantidad de especies marinas; el Jardín Zoológico de Charlesbourg tiene una importante colección de mamíferos de estas y otras latitudes.