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No cabe duda
que las obras de arte se dan en todos los temas. Uno de ellos es
la construcción de complejos turísticos de gran calidad y clase
mundial; una importante muestra la encontramos en el bello
Caribe Mexicano, concretamente en la Riviera Maya, en el
desarrollo Mayakoba.
Desde
un inicio, la gigantesca cadena hotelera española con sede en
Madrid, consideró al complejo turístico Mayakoba, como el
proyecto de hospitalidad más ambicioso que OHL había tenido
hasta la fecha; claro, esto centrándonos en el año 2005. La OHL,
en ese año, tenía ventas netas que ascendían a 2.4 mil millones
de euros. Al mismo tiempo, OHL está fuertemente comprometido con
la responsabilidad ambiental y en 2003 produjo su primer Informe
de Desarrollo Sostenible.
Con presencia en México desde 1980, OHL empleaba ya a 280 personas
y había construido carreteras, puentes, hoteles y hospitales.
Esta hotelera ha tenido grandes logros en un periodo
relativamente corto, sin embargo la construcción del Fairmont
Mayakoba, representaba un verdadero reto arquitectónico y
estético, ya que la meta principal era lograr la construcción de
un hotel que se integrara al ambiente natural de la región,
donde el usuario se sintiera acogido por el entorno paradisíaco
que ofrecen la Riviera Maya y muchos otros de los paisajes de
nuestro biodiverso país.
Pues bien, el resultado fue una verdadera manifestación del buen
gusto y de las comodidades más modernas. Mayakoba es hoy una
realidad, tras su inauguración llevada a cabo en abril del 2006.
Situado al sur de CanCún, en la costa del Caribe Mexicano, la
llamada Riviera Maya, a tan sólo un viaje corto en automóvil de
la zona hotelera del desarrollo turístico más importante de
México, los visitantes descubrirán una experiencia completamente
diferente.
Aquí, en medio de un
exuberante paisaje natural, se encuentra Mayakoba, un complejo
turístico que puede considerarse como destino único en su tipo.
Mayakoba incluye cinco hoteles de lujo, cada uno ofreciendo un
amplio rango de experiencias culinarias y Spa´s.
Creado para armonizar con el bosque tropical, Mayakoba se conecta
con una serie de lagunas que permiten a los huéspedes ir de un
lado a otro del complejo sin ningún esfuerzo, mediante lanchas,
así como de un sistema de senderos. Mayakoba es un destino de
lujo como ningún otro, donde el turista se encuentra inmerso en
la belleza natural y los misterios de una civilización antigua.
Si esto resulta asombroso, lo es más cuando en medio de este
entorno encontramos un campo de golf de 18 hoyos diseñado por
Greg Norman; su nombre: “El Camaleón”, manejado por los Fairmont
Hotels & Resorts, que ofrece a los jugadores un terreno siempre
cambiante, que se mueve con gracia desde los manglares hasta el
mar.
No cabe duda de que uno de los aciertos de esta gran hotelera
española fue elegir a Norman como el diseñador principal del
Camaleón, ya que buscó la integración del campo con el ambiente
natural de la región, dando como resultado el deleite que
significa gozar de un cambio de paisaje en cada hoyo.
“El Camaleón” es el la más reciente obra maestra de este genio del
diseño de courses a nivel internacional. El campo, de 7,039
yardas, equivalente a 6,436 metros, es único, no sólo para
México sino para el mundo del golf. Se despliega a través de
tres paisajes: zonas de manglares, canales de piedra caliza y
sorprendentes estrechos de arena frente al océano.
“El Camaleón”
incorpora un cenote -caverna subterránea de grandes
proporciones- en el corazón mismo del campo de golf. La
atractiva casa club Mayakoba, que se sitúa por encima del hoyo
18 ofrece un fino comedor con magníficas vistas al campo. Las
instalaciones de práctica adyacentes y el rango de recorrido son
de calibre internacional. Con el sistema único de lagunas de
Mayakoba, los jugadores pueden salir de sus habitaciones para
ascender a un bote que los llevará directamente al primer tee.
Aquí, los amantes del golf pueden experimentar jugar sobre fairways
tapizados con el color verde oscuro que solo el césped
“Paspalum” puede brindar. El territorio se estrecha
perfectamente entre la exótica jungla, delineado por dunas de
arena y mangles, y cuenta con desafíos únicos como el mencionado
cenote y cristalinas lagunas.
Este lugar es mucho más que una experiencia golfística. Con sus
increíbles obstáculos y cautivantes colores, “El Camaleón” ha
sido cuidadosamente planeado para capturar la verdadera esencia
de un paisaje natural puro y virgen. El Hoyo 15, por ejemplo, es
el que le da el toque distintivo al campo. A sólo 160 yardas del
marcador, el hoyo se localiza viendo directamente hacia las
vibrantes aguas del Caribe.
El largo green es el escenario perfecto para un tiro memorable
mientras el sonido de las olas del mar tranquilizan el alma del
golfista. Más no se deje engañar, este hoyo no es nada fácil,
especialmente cuando los vientos tropicales que soplan de frente
se fortalecen.
Los canales de
navegación de piedra caliza, comunican los búngalows del hotel
con la Casa Club. Ésta luce un diseño contemporáneo y techo de
cobre de 3 niveles. Diseñada con supremo lujo, cuenta con un
restaurante argentino de cortes finos con vista hacia el
pintoresco Hoyo 18 y ofrece un Pro-Shop con lo último de la moda
deportiva, además de equipo y accesorios de las marcas más
reconocidas. También, se pueden encontrar zapatos y palos de
golf disponibles en renta.
Este multifacético campo de golf cuenta con un tiro de práctica de
360 yardas, y para los que desean aprender las mejores técnicas,
la afamada academia de golf de David Leadbetter.
Pero eso no es todo, los carritos de golf están equipados con
tecnología avanzada de yardaje por GPS y software de golf, por
lo que los golfistas podrán grabar electrónicamente su
puntuación y ordenar comida y bebidas desde donde se encuentren.
Fomentar el deporte del golf, buscando el sostenimiento con una
mayor inversión en campos para su práctica, ha sido una
extraordinaria alternativa de turismo saludable y sustentable, a
la vez que ha sido detonadora de plusvalía, característica que
ha caracterizado al Caribe Mexicano.
La suavidad de las
temperaturas, con una media anual de 26 grados centígrados,
permite disfrutar de este deporte en cualquier época del año,
lejos de los rigores del invierno y del excesivo calor del
verano.
CanCún, Riviera Maya, Cozumel e Isla Mujeres poseen -por sus
características topográficas y paisajísticas- condiciones
envidiables para la práctica del golf. Por todo esto, “El
Camaleón” fue sede de la PGA Tour 2007 Mayakoba Golf Classic
CanCún, con una bolsa de 3.5 mdd.
Este campo único en su clase, con su presencia destacada como uno
de los más hermosos y retadores del mundo estará siempre
presente para el turista Premium.
“El Camaleón”, una experiencia que, como amante del golf, nadie se
puede perder. ¡Allá nos vemos!
Creditos:
Texto: Por Adrián García |
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