El mundo maya es, indudablemente, la más
impresionante manifestación cultural de Mesoamérica; desde el
alto Yucatán hasta Guatemala y Belice, se encuentran muestras de
esta cultura que dejó un legado trascendental para el hombre actual:
la invención del calendario, un estudio avanzado del universo y el
único sistema de escritura nativo de América, además de haber sido
matemáticos sorprendentes y tener una visión cósmica inigualable.
El desarrollo de su cultura tiene una historia mística, no sólo por
la connotación religiosa implícita en todas sus actividades, sino
también porque se erigió en medio de un ambiente de por sí
cautivante: la selva baja de la zona y la riviera caribeña
peninsular.
El templo de los Guerreros
Chichén Itzá, hoy una de las 7
maravillas modernas del mundo, fue una de las ciudades
más importantes construidas por los mayas; erigida entre los años
435 y 455 de nuestra era por el sacerdote Lakin Chan, fue capital de
la región con un enorme poderío religioso, cultural y militar,
siendo con Uxmal, Kabáh y Sayil –todas construcciones de estilo Puuc-,
un icono del auge maya en el norte de la península, entre el Clásico
y el Posclásico temprano; esto, mientras más al sur, desde hacía 150
años, algunas ciudades mayas del período Clásico habían comenzado a
decaer. Su máximo esplendor se dio entre el 750 y el mil 200 d.C.,
desarrollando a partir del Puuc, un estilo propio que reflejó su
influencia tolteca.
Su nombre significa “ciudad al borde del pozo de los itzáes”, lo
que se relaciona con que en ella se encuentra el Cenote Sagrado,
considerado la entrada al inframundo maya, uno de los tres niveles
en que esta cultura concebía al cosmos: la bóveda celeste, donde los
dioses y los fenómenos astrológicos tenían lugar; el nivel de los
hombres o intermedio, donde se desarrollaba la vida cotidiana sobre
la tierra; y aquel mundo oscuro bajo el agua, donde el sol lidiaba a
diario la batalla para salir de nuevo, venciendo a las tinieblas.
El juego de pelota
El Gran Cenote
La planeación de la ciudad parece
haberse centrado alrededor de su estructura principal, el templo del
dios Kukulcán –deidad equivalente a Quetzalcóatl en el altiplano
central-, también conocido como El Castillo. Esto a juzgar por el
trazado en que los principales sacbés -o caminos blancos, según su
traducción del maya-, que eran las calzadas de afluencia a la
metrópoli, se dirigen a esta construcción de una belleza y
arquitectura sobresalientes, no sólo en la cultura maya, sino a
nivel mundial.
Alrededor de ella destacan, al oriente, el templo de las mil
columnas, adyacente al de los Guerreros; el primero es una plaza con
diferentes etapas de construcción y superposición con columnatas de
grandes dimensiones e interiores coloridos; mascarones y jambas
decoraban sus fachadas y un chac mool es guardián de su entrada; el
segundo es una pirámide menor que el Castillo pero que guarda la
misma orientación, aunque su estado de conservación es mucho menor.
Al este, pasando por la plataforma de Tigres y Águilas y el
Tzompantli, -palabra que viene del náhuatl y significa “muro de
calaveras”-, que es precisamente lo que representaba, junto al
Templo de los Jaguares, se encuentra el juego de pelota, el más
grande de todo México, con 70 m. de ancho y 168 m. de largo. En la
ciudad, existen otros juegos de pelota de menor tamaño.
El observatorio
Al sur, por el Sacbé 5, se encuentra
el Caracol, observatorio astronómico que muestra la vocación
estudiosa de los cielos por parte de esta cultura ancestral; más
abajo, se localizan el Templo de los Retablos, la Casa de las Monjas
y la Iglesia, entre otras construcciones menores; todas, con nombres
que se les dieron por su forma o alguna característica específica,
ya que al arribo hispano a Chichén, la ciudad tenía alrededor de
tres siglos abandonada, por lo que se desconocen los nombres
originales.
Al norte, siguiendo la ruta del Sacbé 1, se llega al Cenote
Sagrado, lugar donde se llevaban a cabo sacrificios humanos,
imponente por su significado y por sus 60 metros de diámetro y su
espejo de agua que aparece hasta los 22 metros de profundidad; un
siglo de investigaciones ha arrojado resultados convincentes de su
uso y aún así, falta por descubrir incontables detalles de su
geología e historia.
Sin embargo, es El castillo el edificio que, por su perfección y
especial simbología, más llama la atención en esta ciudad en que
realmente todo es llamativo; todo tiene historia; donde no hay nada
que deje de ser interesante y enigmático; El Castillo fue construido
con una orientación exacta hacia los puntos cardinales, de manera
que, en el equinoccio de primavera y otoño, el 21 de marzo y 22 de
septiembre, respectivamente, tiene lugar un fenómeno sin
precedentes; el sol forma una figura de serpiente que desciende por
la escalinata norte, creada por triángulos lumínicos absolutamente
equiláteros que se van adhiriendo uno tras otro hasta llegar a la
cabeza de Kukulcán, la serpiente emplumada, que se encuentra al pié
de la escalinata.
Pirámide "El
Castillo"
Este increíble cálculo en las
dimensiones y orientación del templo tiene una razón de ser
relacionada con la actividad agrícola tan importante para esta
civilización, ya que dichas fechas corresponden a las épocas de
siembra, lluvias y recolección; el fenómeno se representa de
distinta manera durante los solsticios de verano e invierno, cuando
dos paredes de la edificación quedan absolutamente en tinieblas
mientras los otros dos son bañados por la luz solar, refrendando así
el motivo de su construcción angulada.
Impresionantes astrónomos, los mayas de Chichén Itzá levantaron el
templo de Kukulcán colocando 91 escalones de cada lado, en sus
cuatro caras que convergen en un escalón final común a todas y que
en suma, da los 365 escalones de la pirámide, mismo número que los
días o kines mayas; de igual forma, sus nueve cuerpos o plantas,
divididas en dos partes, hacen los 18 meses de su calendario (Haab);
esto además de la utilización de unidades de medición geodésicas
utilizadas por esta cultura formidable.
Chichén Itzá, ciudad de los Itzáes y en un principio pequeño
poblado formado por chozas llegó a ser una de sus más importantes
ciudades; se desconoce exactamente el por qué de su debacle, aunque
se relaciona con el surgimiento de Mayapán como centro de poder en
la alta península; se sabe, eso sí, que en determinado período,
corto por cierto, las clases poderosas abandonaron sus recintos y
aún la historia no desea confesarnos la verdad al respecto.
Hoy, Chichén Itzá es una de la nuevas 7 maravillas del mundo y
realmente lo refleja en su arquitectura y en su historia, motivo de
orgullo nacional.
Mapa de zona-Chichén-Itzá Para acercamientos dar click en el botón derecho del ratón y
seleccionar aumentar. Para recorrer el mapa dejar oprimido el
botón izquierdo del ratón mientras lo desplaza.