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Las esferas navideñas

Surgen de pueblos con encanto

 


 

Por José Carlos Aviña

Esferas navideñas

Esferas navideñas

Tlalpujahua, en Michoacán, calificado como Pueblo Mágico por la Secretaría de Turismo, junto con Chignahuapan, en Puebla, se han convertido en dos de los cinco sitios más importantes en Latinoamérica en el ramo de la fabricación de esferas navideñas, de las que una cuarta parte de la producción se destina para el mercado nacional y el resto, para países americanos y europeos, principalmente.

 

En estos pintorescos lugares, se hacen esferas lisas, mate, decoradas y diamantadas, pero la primera de ellas es la que se fabrica en mayor volumen, pues del total de la producción, entre 50 y 80 por ciento se destina a la exportación, llegando el producto 100 por ciento michoacano a países como Estados Unidos, Canadá y la comunidad Europea.

 

Hoy en día, Tlalpujahua es la ciudad con mayor diversidad artesanal de Michoacán y destaca, sobre todo, por su fábrica de esferas, la más grande de Latinoamérica, que con tan sólo 15 por ciento de su producción total, cubre la demanda nacional.

 

Así, mientras artesanos y fabricantes de ese tipo de adorno, prácticamente exclusivo de la temporada decembrina, han logrado conquistar nuevos mercados, sufren de la competencia desleal que significa la entrada de producto originario de Asia, cuya calidad es mínima.

 

Artesano en Tlalpujahua

Elaboración de esferas en Tlalpujahua

Se estima que son más de 10 mil personas en ese Pueblo Mágico las que viven, directa o indirectamente, de la producción de esferas; las que por sus características son las mejores del país y del mundo, ya que se fabrican de manera artesanal. Además de las grandes empresas, suman cerca de 150 talleres o microindustrias las dedicadas a la producción de artículos navideños.

 

Parroquia de Nuestra Señora del Carmen

Parroquia de Nuestra Señora del Carmen en Tlalpujahua

Para dar un ejemplo de la labor que se realiza, un trabajador tarda alrededor de 10 días en fabricar 100 esferas decoradas, y para ubicar la importancia de la manufactura de estos artículos navideños hacia el municipio, basta mencionar que el 70 por ciento de su economía gira en torno a esa actividad.

 

Alrededor de las esferas ha florecido, en Tlalpujahua, toda una industria en la labor de adornos navideños de alta calidad y belleza, pero aún cuando a través de otras ramas artesanales también produce trabajos de exportación, el municipio guarda el más puro sabor de la vida en provincia, de tal forma que los fines de semana son días de asueto y la mayor parte de los talleres cierra sus puertas.

 

Maquila de esferas

Maquila de esferas

Si bien la manufactura de esferas es la base de la economía de esa localidad, enclavada cerca de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, a los productores todavía les hace falta infraestructura, materia prima, nave para exposiciones, promoción para que el producto trascienda fronteras, además de financiamiento, puesto que se suspenden actividades durante cerca de 4 meses, lapso en el que ocupan sólo una tercera parte del personal que se tiene.

 

Chignahuapan, a su vez, cuenta con más de 200 talleres dedicados a la fabricación de esferas navideñas. Al año produce más de 70 millones de esferas. Esta actividad es una de las principales que generan la economía del municipio y que atrae a cientos de turistas cada año entre los meses de agosto a diciembre.

 

Parroquia de Chignahuapan

Parroquia de Chignahuapan

Aquí, se pueden encontrar cientos de modelos y formas. Cada año en la semana del 2 de noviembre se celebra la feria nacional del árbol y la esfera.

 

El turismo puede visitar los talleres artesanales ubicados en el área de la plaza, muy típica de los lugares de la provincia mexicana, pues está rodeada por casas típicas de madera, paredes blancas y techos de tejas rojas, que aloja la policromía de un pintoresco quiosco hecho de maderas finas, con un presumible estilo mudéjar de principios del siglo XX. El quiosco añade a su extravagancia ser el único en el país que da sombra a una fuente de agua siempre fresca.

 

Feria de la Esfera en Chignahuapan

Feria de la Esfera en Chignahuapan

Además de visitar los talleres de esferas, también se hace necesario dirigirse justo detrás de la parroquia, donde está la capilla de la Resurrección, en cuyo altar es evidente el talento del escultor José Luis Silva, en un Cristo tallado en cedro rojo, cuyo rostro sereno y triunfante se opone al patetismo característico de este tipo de iconografía.

 

A tres cuadras se encuentra un templo de fachada sombría que resguarda una maravilla escultórica de 14 metros –también creación de José Luis Silva–, la Virgen de la Inmaculada Concepción; Esta imagen da nombre al templo.

 

Chignahuapan.- Kiosco

Chignahuapan.- Kiosco de la plaza

Es así que se llega al taller de la familia Castillo para conocer el arduo proceso de dar luz a las esferas navideñas que han dado trascendencia nacional e internacional a Chignahuapan, que producen al año 60 millones de esferas. Goza de renombre nacional, por considerarse cuna de la industria de la esfera, pues sus fabricantes cubren gran parte de la demanda de este producto, en los mercados más importantes del país.

 

En el pueblo hay alrededor de 100 talleres que se han creado a partir de las generosas enseñanzas de don Rafael Méndez Núñez, dueño del primer centro esferero de Chignahuapan. En la actualidad, el 1 y el 2 de noviembre se realiza la Feria Nacional del Árbol y la Esfera. Artesanía con una tradición de 40 años “hechas a mano”; Esta es la principal fuente de empleo en el municipio.

 

Feria de la Esfera en Chignahuapan

Chignahuapan.- Feria de la Esfera

Para 2008, los fabricantes más consolidados, de forma separada, fijaron como meta producir, por lo menos un millón de cajas de esferas, en los cien modelos existentes, para abastecer la exigencia del consumidor. Asimismo, aprobaron que se mantuvieran precios de años anteriores, aún cuando el costo de la materia prima presentó ligeros aumentos.

 

Tlalpujahua.- Museo Dos Estrellas

Tlalpujahua.- Museo Dos Estrellas

Fundadores

Cabe destacar que en el caso de la ciudad michoacana de Tlalpujahua, Joaquín Muñoz Orta emigró a Estados Unidos, donde en Chicago se familiarizó con la fabricación de árboles de navidad. Ya de regreso a su tierra natal, con su esposa, María Elena Ruíz, empezaron a fabricar esferas de navidad.

 

En 1964 montaron un pequeño taller de esferas en su casa y en 1965 nace la empresa más importante del ramo, que se ha posicionado como la más grande de toda Latinoamérica, pues da trabajo a más de un millar de personas que elaboran alrededor de 38 millones de esferas al año, de las cuales 26 millones se destinan a la exportación, mientras que el resto se comercializa en el país.

 

Cascadas de Quetzalapan

Chignahuapan.- Cascadas de Quetzalapan

Hoy, además de la empresa citada, existen varios talleres medianos y pequeños donde se fabrican esferas de navidad, lo que ha permitido que los fabricantes de aquí sean los más importantes de América, para colocar a la ciudad entre las 5 mejores del mundo en el rubro. Aquí se pueden comprar esferas o simplemente visitar y conocer la industria esferera durante los meses de febrero a noviembre.

 

Es una tradición, pero más que eso, es un motivo para viajar a estos destinos y maravillarse, además de con sus artesanías, con su arquitectura y paisajes inolvidables.

 

 

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