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Vista aérea del
parque
ecoarqueológico de Xcaret |
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En Xcaret la naturaleza puso
los elementos y montó un escenario para ser el protagonista principal,
el hombre agregó su grano de arena y el resultado fue un espléndido
parque de belleza natural. Por eso es uno de los mejores ejemplos de
desarrollo recreativo y cultural.
Entre los atractivos destacan el museo, jardín botánico, acuario
tropical, aviario, sitio arqueológico, mirador, playas y pozas de mar
(Caleta, Laguna Azul, ríos subterráneos y cenote).
Todos y cada uno de estos espacios tiene características
específicas. Así, el museo, de estilo arquitectónico contemporáneo
exhibe 12 modelos a escala de las más famosas ciudades mayas y pinturas
de artistas mexicanos modernos. El jardín botánico, por su parte, tiene
una exuberante vegetación nativa, etiquetada, cada una de las especies,
con su nombre común y científico.
El acuario tropical proporciona una ventana al mundo marino, es
tecnología unida con la naturaleza al ser alimentado por aguas marinas,
el recorrido de 300 metros permite conocer la vida asentada en el fondo
del océano y aquella cercana a la superficie. Exhibe también videos y
esquemas acerca de los ecosistemas acuáticos y terrestres como: los
arrecifes y manglares.
En el aviario se muestran más de 70 especies de aves; además de
algunos pequeños mamíferos de la región como el tigrillo, tepeizcuinte,
zorras, armadillos, etcétera. En el sitio arqueológico de Xcaret (del
Postclásico tardío 1400-1517 d.C.) se conservan tres pequeños templos en
ruinas.
Por último, las playas y pozas de mar, de aguas azules y
transparentes; finas y blancas arenas, son el sitio ideal para asolearse
y nadar en el Caribe Mexicano.
En el Centro Recreativo Xcaret, se puede descansar ampliamente o
practicar deportes acuáticos como el buceo, rappel, la natación en ríos,
playas, caletas y lagunas o convivir con los delfines; admirar los
vestigios de la cultura maya; ilustrarse acerca de la fauna en el
acuario y aviario o conocer más sobre las plantas en el jardín botánico
o si se prefiere admirar parte del folklore mexicano.
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Juego de Pelota en Xcaret |
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El juego de pelota
El Juego de Pelota es sin lugar a duda una de las
principales actividades ejecutadas por los habitantes del México
Prehispánico.
Este tipo de encuentros es considerado por los estudiosos como uno
de los elementos que caracterizan a la región de Mesoamérica (nombre
con que es conocida el área en donde se desarrollaron culturas tales
como la maya, tolteca, mexica, etcétera). Su origen no se tiene muy
bien definido, muchos investigadores se inclina por la posibilidad
de que este “deporte” lo hayan inventado los Olmecas, civilización
que habitó en los actuales estado de Veracruz y Tabasco,
aproximadamente por el año 1300 antes de Cristo.
Pero sea cual sea el lugar de su nacimiento, el juego de pelota, y
las canchas que se han encontrado (tlachcos), manifiestan que su
realización es un rasgo prehispánico, una tradición que supera las
diferencias locales o las trayectorias cronológicas.
No hay un solo sitio prehispánico, de importancia, que no cuente
con una cancha para practicar dicha actividad. Las canchas,
probablemente, representaban un criterio de la importancia o
prestigio de un sitio; cada ciudad que deseaba afirmar su existencia
construía monumentos, entre ellos las canchas. Y en muchas de estas
ciudades tales edificaciones se encontraban cerca de los principales
edificios, y en el caso de ciudades pequeñas, ellas, eran los ejes
de la ciudad.
En muchos casos no sólo se mandaba a construir una sola cancha o
tlachco, sino que se construían varios; esto se puede comprobar en
la zona arqueológica de El Tajín (Veracruz) en donde se han contado
más de 15 canchas, y todas de tamaños y con características
diferentes.
Así es como el Tlachtli (juego de pelota en Náhuatl) o el Pokyab
(en Maya) era sin lugar a duda una de las principales y más
espectaculares actividades lúdicas que se realizaban en el México
Prehispánico.
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El gran Tlachco |
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Pero no crean que dicho espectáculo se ha
perdido y que solo podemos recrearla imaginación o conocerla por medio
de ilustraciones en códices o libros. Afortunadamente esta práctica ha
sobrevivido al paso del tiempo y a los intentos que los conquistadores y
los frailes, que vinieron a nuestro país, realizaron para impedir su
ejecución. De alguna forma los indígenas se las ingeniaron para
conservar esta tradición y es así que en pleno siglo XXI tenemos la
oportunidad de observar y disfrutar de esta actividad. Se practica en
diversas partes de la Republica Mexicana, como son los estados de
Oaxaca, Michoacán, Sinaloa y Quintana Roo, por sólo mencionar algunos.
Y he aquí algo que nos sigue mostrando la grandeza del Juego de
Pelota: el poder de convocatoria que éste tenía, ya que cuando era
jugado se consideraba, ese día, como de fiesta popular y grandes hordas
llegaban de todas las regiones cercanas al sitio donde el juego de
pelota se iba a practicar.
Por hacer una analogía con un fenómeno actual, esto se podía
considerar como un atractivo turístico, ya que dado el gran poder de
convocatoria, las gentes aprovechaban el viaje para conocer e
intercambiar mercancías en la sede del juego.
En la actualidad, un ejemplo de la mística, grandeza y belleza del
juego, se realiza es el Parque Eco-turístico de Xcaret en Quintana Roo,
en donde se puede apreciar la práctica del encuentro y así observar las
peculiaridades que tiene.
Cabe destacar que Xcaret es uno de los pocos parques temáticos en
donde se preocupan por dar a conocer aspectos de cómo fue la vida
cotidiana de los mayas, ya que cuentan con una pequeña aldea, maya por
supuesto, en donde además de poder observar el juego de pelota se puede
apreciar la vida cotidiana de esta importante civilización del sureste
de nuestro país. Además el parque esta enmarcado por los restos de la
antigua ciudad de Xcaret, que en maya significa "pequeña caleta", así
como por maravillosas playas y sobresalientes reductos prehispánicos.
Si tienes la oportunidad de asistir a alguna de estas
representaciones, no te arrepentirás, es una singular atracción
turística.
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