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Más de 750 mil dólares destina Félix González Canto, gobernador de Quintana Roo a través de la Secretaría de Turismo para la promoción turística de Puerto Morelos y así redescubrir ante el mundo, este legendario punto de embarque, suma de naturaleza protegida en su Parque Nacional Marino, tradiciones, actividades selváticas y atractivos tan diversos como un hogar de cocodrilos o un campo de Polo.

Enclavado al sur de CanCún, dentro del mismo municipio,
Benito Juárez, este destino fusiona la riqueza natural de día y el pequeño, apacible, gran encanto de noche, combina playas, arrecife, infraestructura portuaria, y experiencias diversas de una comunidad viva en sus tradiciones, actividades extremas en la selva y protección del medio ambiente.
   Principio que atrapa o final que cautiva, según por dónde se mire, de un multi destino privilegiado, -Caribe Mexicano- Puerto Morelos, es inspiración de viajeros que se enamoran de estas playas y de sus servicios atentos.
   Al caminar hacia el agua azul profundo, para disfrutar de la caricia del mar, la suave arena captura las huellas del viajero distinguido que descubre el puerto, sitio donde la grandeza radica, además de sus peculiares bellezas de sol y playas, y sus servicios personales, en su historia de esfuerzo, referencia en el desarrollo de México.

Leyenda viva
En este pintoresco lugar, ubicado a 21 kilómetros de CanCún y 30 de Playa del Carmen, es posible vivir los testimonios de artesanos, pescadores, ex trabajadores de la madera, -parte de ella fue utilizada para construir los “durmientes” de las vías de Ferrocarriles Nacionales de México, durante el gobierno de Porfirio Díaz y otra parte para trabajar maderas preciosas o semi preciosas: Ébano, Caoba, Cedro-. Asimismo, están ahí ex obreros del aprovechamiento que hubo de la resina del árbol chicozapote para la industria internacional de la goma de mascar (“chicle”). Testimonios que son expresiones de otras épocas que fueron tan intensas que se mantienen presentes. Radicó ahí el Banco de Londres y México, durante el Porfiriato, para impulsar las actividades de aprovechamiento de madera así como la actividad de transporte marítimo.

   Hoy, a menos de un año del destructivo huracán Wilma, Puerto Morelos es el mismo y mejor que antes, con la inversión del Gobierno del Estado a través de la Secretaría Estatal de Turismo, para rehacer el puente tradicional de madera, el peculiar malecón, la reconstrucción de espacios artesanales, y recursos para la promoción y la capacitación, que se suman al esfuerzo de los pobladores y prestadores de servicios.
   Miguel Ángel Zetina Cuevas, representante en la comunidad del gobernador de Quintana Roo, y pionero del pueblo, informó que se invierten 800 mil pesos en la reconstrucción del muelle tradicional y se impulsan proyectos de la rehabilitación del camino de la “Ruta de los cenotes”, 30 kilómetros con grandes atractivos: ranchos ecológicos y espacios de selva y para experiencias extremas como Boca del Puma, Selvatura, Verde Lucero, donde se puede “volar” a 17 metros de altura sobre la selva en una tirolesa, hacer rappel y bucear en cenotes.
   Puerto Morelos fue un pueblo “chiclero” (por la resina que se extraía de los árboles para goma de mascar), en los años sesenta, que permanece casi intacto con todos sus útiles originales de esa industria que impulsaron empresas como Adams, y Grajales y Diego. En la misma zona se contruye un mega complejo con campo de Polo que dará lugar a una privada residencial de primer mundo en medio de la selva. Para reforzar esa ruta se destinan 23 millones de pesos. También se remodela el pintoresco mercado de artesanías, sede de la sociedad de productores Hunab Kú, que encabeza Rufino Hernández Akí, y se rehabilita su centro de reuniones y museo, con 80 mil pesos. Asimismo, se gestionan los recursos para hacer más hermoso el camino de entrada al pueblo, enmarcado en manglar y ciénaga.

   También se invierte en promoción en beneficio de la comunidad. La Secretaría de Turismo estatal, ha destinado a Puerto Morelos 750 mil dólares, como parte del Caribe Mexicano, junto con los fideicomisos de promoción. Entre otras acciones, reportajes especiales en la revista especializada japonesa “Sea Dream”, apoyo al programa especial de “Caña y Carrete” con motivo del Torneo de Pesca “César Martín Rosado”, que este año celebró su edición XVII; kits de prensa para periodistas y agentes de viajes; y la inclusión en mapas informativos y folletos que se distribuyen en todo el mundo al promover CanCún, dan nuevo empuje a Puerto Morelos.
   Contrastante, esta apacible comunidad cuenta con ocho mil cuartos de hotel, desde el Moon Palace hasta El Cid que tiene una marina privada, y la comunidad, con voto directo, decide el Plan de Ordenamiento y Desarrollo Urbano en defensa del Medio Ambiente.

Gastronomía
Pequeños y coloridos restaurantes y bares, diurnos y nocturnos, dan un toque especial al pueblo. La “Posada Amor”, de Dinorah Fernández Rivera, es símbolo de hospitalidad y sabor, con su tradicional buffet dominical. Hace treinta años empezó a funcionar con un ambiente familiar donde lo importante no sólo es lo material sino también el sentimiento espiritual, relata en una entrevista. Otros sitios especiales son: “Pelícanos”, frente al mar, con frescos frutos del mar, el café “D´Amancia”, “Hola Asia” (comida oriental), “Bodo´s” (internacional), “John Gray´s Kitchen”, “Pepe Olé”, “La Petita”, con sabrosos pescados; “Baracca” y “La Tuna”, en la playa, éste último con festivales musicales los fines de semana. Por la noche, “La Gioconda” y otros barecitos “lounge”, así como “El Patio”, dan un toque de encanto al pequeño pueblecito, cuyo hermoso templo católico mira al mar. En la fonda “El Tío”, se come con sabor a pueblo.

Diversidad
Otros hoteles son: Ojo de Agua, atendido personalmente por su amable propietario, Ernesto Muñoz, sede también de la “Palapa” de Félix, donde se pueden consumir deliciosos cebiches y frescas bebidas; Posada del Moro, Amar inn, La Ceiba SPA, Paradisus, Secrets, Bahía Petempich, Agua Azul, La Chiquita, que ofrecen desde hospitalidad familiar hasta primer nivel.

En el mar
El sitio cuenta con un muelle fiscal con la ventaja de un canal de navegación natural en medio del Gran Arrecife Mesoamericano, motivo de espectaculares tours de snorquel y buceo. La cooperativa turística náutica local, integra a pescadores y turisteros que sirven a los visitantes en embarcaciones con fondo transparente para disfrutar de la belleza submarina. Ese muelle ha sido histórico como uno de los primeros puertos mexicanos al impulsar actividades económicas de otros lugares. El Faro construido en 1943, fue inclinado en 1967, por un huracán, y quedó así como distintivo de la playa.
   La comunidad impulsa actividades diversas como el Torneo de Nado en Aguas Abiertas, que continuamente busca atraer eventos locales e internacionales, según Fernando Betanzos, presidente de Nadadores de Quintana Roo, Asociación Civil, que tiene su sede en Puerto Morelos.

Más atractivos
Crococún, hogar de cocodrilos y animales de la región y el Jardín Botánico, casa de la flora silvestre, completan lo que no hay que dejar de ver y que promueve Carlos Iván Torres, impulsor de Wild Bike Adventure y Halagator Gym, que propone también recorridos en motos por la selva. Mapaches, tejones, serpientes, iguanas y caimanes), y muchas aves (espátulas, garzas, águilas pescadoras, búhos, carpinteros, martín pescador) pueden convivir con el visitante. También hay un criadero de tortuga marina.

Comunidad
Marisol Foyo Niembro, representante de la Secretaría de Turismo en Puerto Morelos y Miguel Saad, presidente de Planeta Limpio Asociación Civil, son dos personas muestra de cómo se integra la comunidad a los visitantes y a la Ecología. Pero a la que no hay que dejar de visitar es a “Doña Chanita”, Feliciana Herrera Hau, de 75 años, originaria de Yucatán, quien borda a mano en el mercado de artesanías y que recuerda cuando vino a vivir al pueblo, a los 22 años de edad, para trabajar como cocinera en los campos “chicleros”. Llegó transportada entre la selva por el “truck” (plataforma sobre rieles). Había ahí tres habitantes. 53 años después son ocho mil habitantes bien comprometidos con la participación para conservar la naturaleza e integrar al visitante a la magia de Puerto Morelos.
 
Créditos:
Texto:
Carlos Luna
Fotos: Mario Saucedo