Para llegar a Piedras Encimadas, en Zacatlán, Puebla, debe tomarse en Huauchinango a 20 kilómetros de
Zacatlán una desviación de terracería rumbo a Camotepec. Muy cerca de
ahí se encuentra el valle que lleva este nombre.
Circundada por un bosque de pinos, esta zona ofrece un espectáculo
imponente por el conjunto de gigantescas formaciones rocosas, en muchas
de las cuales las posiciones de las grandes rocas parecen inexplicables
y sus equilibrios incomprensibles.
Los estudios mineralógicos han demostrado que el fenómeno de las
piedras encimadas está relacionado con la historia de la tierra y no con
las leyendas. Hoy se sabe que estas formaciones son del Periodo
Terciario, con 65 millones de años. La actividad volcánica, las
reacciones químicas y los agentes atmosféricos como la lluvia, el viento
y la humedad son los factores que al paso del tiempo modelaron el
conjunto escultórico natural de este sitio.
Las formas pétreas que se perfilan son
muchas, más no las mismas, porque parcialmente dependen de la
imaginación de cada observador: ranas, patos y lagartos surgen de
repente, lo mismo que un dinosaurio, un elefante o un perro.
Mapa del Valle
de las Piedras Encimadas Para acercamientos dar click en el botón
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Los fines de semana el paraje es muy concurrido y los lugareños
venden antojitos y dulces. También alquilan caballos. Muchos visitantes
instalan sus tiendas de campaña, para disponer de tiempo suficiente y
explorar bien el valle, conocer parte de su fauna, vegetación y de
pasada algunas de las comunidades aledañas como Teopancingo, Las Lajas,
Rancho Nuevo y Metlaxixtla.