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INFORMACIÓN |
Cómo llegar:
Desde la Cd. de Puebla se sigue la
autopista a Oaxaca hasta llegar a Tehuacán. Desde este punto
se puede atravesar la reserva por las carreteras 131, 125 y
caminos secundarios. La reserva está a 130 km de Puebla y
rodea Tehuacán.
Explotación:
Las canteras de Onix, explotadas a
partir de 1950 y uno de los recursos más valiosos, ya casi
se agotan, las salinas ahora son pocas y sólo producen 20%
en comparación con la época prehispánica. En Zapotitlán, las
salinas están en terrazas. Sus tonalidades son blancas,
amarillas, lilas, verdes y rosas, según la exposición al
sol. Cada 3 meses sacan 3 cosechas: sal tierna, sal de
arrobas y sal de ganado. Cada paraje rinde entre 20 y 40 kg
de sal por cosecha.
El jardín botánico Helia Bravo Hollis:
Está cerca de Zapotitlán, a 25 km de
Tehuacán. Tiene 100 ha. y fue creado hace 18 años para
apoyar la investigación científica y las prácticas de campo
universitarias. Cuenta con un Centro de Visitantes, con
varias cabañas para renta y con guías locales para el
Ecoturismo.
Flora:
Los cactus más notorios son los
tetechos, de 6 a 9 m de altura, su madera el Caleguale, se
usa para construir casas. En los alrededores de Zapotitlán,
se han contado hasta 1,800 individuos por hectárea, la
densidad más alta del país.
Fósiles:
Son en su mayoría de animales
marinos, aunque también se han encontrado algunos troncos de
árboles, raíces y huellas de dinosaurios.
Arqueología:
Existen muchas cuevas y ruinas de
pirámides como las de Cuthá, Calipan, Sansuantzi, Tepetiopan
y Cerro de las Minas. En la zona hay grandes canteras de
alabastro que se han trabajado con técnicas artesanales.
Las Turritelas:
Este sitio, que es un viaje en el
tiempo, cuenta con alternativas de ecoturismo para conservar
la región y generar nuevas fuentes de empleo. Sus habitantes
han recibido capacitación y cursos de botánica,
clasificación científica y geográfica. Ahora conocen
diferentes aspectos de las plantas, nombres comunes y
científicos y algunos de sus usos, lo que hace a este parque
un ejemplo sustentable de desarrollo.
Amenazas:
El saqueo y tráfico de cactáceas, la
deforestación, incendios, asentamientos humanos irregulares,
cacería, sobrepastoreo de ganado caprino, explotación de
canteras, extracción de leña, brechas y caminos
principalmente.
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Es un extenso territorio del
centro de México que ha permanecido aislado ecológicamente desde
hace millones de años, como indica su vegetación poco perturbada.
Al llegar Tehuacán,
desde la carretera y al entrar en el Jardín Botánico Helia Bravo,
ante nosotros se aprecian imponentes paisajes formados por valles,
cañadas y cerros cubiertos de cactus columnares.
Aquí, existen abundantes depósitos fosilíferos, así como un
registro paleontológico que contiene vestigios de la domesticación
del maíz; la región posee sitios arqueológicos, cerámica preclásica,
salineras y complejas obras de ingeniería hidráulica, con canales,
represas y terrazas de cultivo; además, reúne un conjunto de valles
y serranías de gran importancia ecológica y cultural, por lo que se
ha propuesto ante la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
La vista se pierde en esta enorme superficie de 490,186 ha,
declarada Reserva de la Biosfera el 18 de Septiembre de 1998
ocupando 20 municipios con alrededor de 150,000 ha. en Puebla y 31
municipios de Oaxaca con cerca de 300,000 ha.
Sabemos que es parte de la
Región Árido Poblano-Oaxaqueña en la Provincia Florística de
Tehuacán-Cuicatlán, donde el clima es semicálido, subhúmedo,
templado y con lluvias en verano; la temperatura media es de
25 ºC y sus altitudes varían de 500 a 2,950 msnm, divididas
entre la Sierra Madre Oriental y la Occidental: es un
estrecho valle irregular que va desde el sureste poblano
hasta el noroeste de la Mixteca Oaxaqueña, con una historia
geológica común donde habitan las mismas especies de flora y
fauna.
Caminamos por senderos con vestigios humanos de hace 7,000 años,
que proceden de grupos étnicos que tienen raíces
Otomanguenses, así como otros grupos de origen Mixteco,
Mexica y Popoloca. Desde el punto de vista geológico y
paleontológico son importantes los fósiles que se encuentran
en Matzitzi, San Juan Raya, Zapotitlán y Miahuatepec,
pertenecientes al Jurásico y Cretácico.
Además, en las cuevas de Coxcatlán y El Riego, se encontraron los
restos del maíz más antiguos del mundo, fechado entre 8,500
y 3,000 a.C. que permiten sostener que la domesticación de
esta gramínea básica en la alimentación mesoamericana, la
iniciaron aquí grupos de cazadores y recolectores. Se puede
decir que Tehuacán fue cuna del maíz silvestre o teocinte
que después evolucionó en otras variedades.
Al recorrer la provincia
florística de Tehuacán-Cuicatlán, admiramos algunas de las
2,816 especies de plantas vasculares registradas en esta
región, considerada centro importantísimo de la
Biodiversidad Mundial, por la cantidad de especies que aquí
se hallan y por sus endemismos, fenómeno que se debe a los
mínimos cambios climáticos y al aislamiento en que se ha
desarrollado la flora, caracterizada por vegetación
xerófila, entre los que encontramos cactus columnares como
los tetechos, cardones y candelabros, además de biznagas y
garambullo.
El entorno es un valle rodeado por altas montañas como las de
Tehuacán, Zapotitlán y Cuicatlán, que favorecen la presencia
de 19 tipos de vegetación, con matorrales de zonas
semiáridas y selvas bajas caducifolias, y con las partes
altas cubiertas por bosques de encinos y pinos.
El guía nos comenta que la confluencia de la región Neártica y la
Neotropical, ayuda a que existan aquí un 10% del total de
agaves registrados en el país y 81 especies de cactáceas, de
las cuales cerca del 30% son endémicas.
En esta Reserva donde parece haberse detenido el tiempo, los
campesinos conocen cientos de plantas medicinales,
industriales, forrajeras, ornamentales, farmacéuticas y de
otros usos. En varios sitios vimos una de las plantas más
extrañas, con tallo basal suculento (acumula agua para
sobrevivir los largos periodos de sequía), la Beaucarnea
gracilis, conocida como Sotolín, Palma Barrigona o Pata de
Elefante, endémica, de lento crecimiento y que llega a vivir
hasta 1,000 años. Otras plantas comunes, como ya se
mencionó, son los agaves, las yucas y flores como bromelias
y orquídeas, algunas amenazadas y otras en peligro de
extinción.
El poblado también tiene un Mueso Paleontológico de Sitio, con gran
variedad de fósiles del Cretácico como estrellas de mar,
erizos, ostiones, almejas, caracoles, trigonias y turritelas,
fósiles que le dan nombre al este parque.
Durante el recorrido por San
Juan Raya, admiramos 40 huellas de dinosaurios recién
descubiertas, donde existió un mar costero poco profundo, en
el cual se desarrollaron arrecifes coralinos, peces,
moluscos y crustáceos, que hoy pueden verse como fósiles.
Después, vimos depresiones profundas como el cañón del río
Tomellín, del Río Chiquito, la Cañada de Cuicatlán y la
Sierra de Monteflor, que originan microclimas con enorme
biodiversidad, en donde habitan animales raros y amenazados
como el puma, coyote, venado y jabalí, la guacamaya verde,
el águila real, el correcaminos y diversas palomas; las
víboras de cascabel y la lagartija venenosa Heloderma están
presentes y también existen 14 especies de peces como
tilapias, mojarras, y la endémica carpa Tepelmeme.
En esta reserva, dos personajes hicieron grandes aportes a la
humanidad, la Dra Helia Bravo Hollis, una mujer comprometida
con la investigación de los cactus, hoy tiene un Jardín
Botánico en su honor, donde se puede apreciar gran variedad
de cactáceas suculentas de la región. El otro, el Arqueólogo
Richard S. Mac Neish, fue un pionero que recuperó 23,600
restos de maíz primitivo, una prueba irrefutable para
determinar donde fue domesticada esta gramínea. Hoy Tehuacán-Cuicatlán
es una enorme superficie protegida donde destacan una
tendencia conservacionista: el fomento al desarrollo
sustentable. Así, esta área permanece abierta al público,
pretendiendo cuidar que no se alteren los procesos naturales
para bien del ecosistema y para el disfrute de las futuras
generaciones.
Creditos:
Texto: Salatiel Barragán
Fotos: Salatiel Barragán/Eduardo Juárez Cortés |