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HOTELES |
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Hotel Garza Canela
Paredes Sur No. 106
C.P. 63740
San Blas, Nayarit
Tel: 01 (323) 285-0307, 285-0112
Lada sin costo:
01-800-713-2313
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Hacienda Flamingos
Juárez No. 105
San Blas, Nayarit
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Marino Inn
Av. Heróico Batallon y Av. Las Islitas
San Blas, Nayarit
Tel. 01 (323)
285-0340
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Posada del Rey
Campeche No. 10
San Blas, Nayarit
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Suites San Blas
Aticama y Las Palmas
San Blas, Nayarit
Tel. 01 (323)
285-0505 |
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RESTAURANTES |
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La Familia
Batallon 318
Tel. 01 (328) 502-08
El Cocodrilario
Juárez y Canalizo
La Isla
Mercado y Paredes
Tel. 01 (328) 504-07
La Hacienda
Juárez, entre Canalizó y Echevarría
Tel. 01 (328) 507-02
El Pescadito
Frente a la Plaza Principal |
Si piensa realmente tomar unas vacaciones
placenteras y tranquilas, donde pueda disfrutar tanto de la
naturaleza como conocer una mínima parte de la historia
nacional, el estado de Nayarit ofrece al viajero muchas
alternativas y la que más sobresale es el Puerto de San Blas,
sitio elegido, incluso, por muchas parejas de recién casados
para disfrutar ahí su Luna de Miel, al grado de que permanecen
en el lugar más tiempo del proyectado.
Un buen comienzo
Para aquellos que gustan de conocer lugares tranquilos, rumbo hacia
este lugar de la costa encontraran la playa La Manzanilla, desde
donde se aprecia una panorámica de las distintas costas del
puerto.
La primera en avistarse es la de El Borrego, a escasos dos
kilómetros del centro de San Blas. Este sitio lo consideran
ideal para el desempeño de ejercicios de meditación, debido a lo
apacible del lugar, donde únicamente se ubican unas pequeñas
casas de pescadores.
Cerca de aquí también se localiza la bahía de Matanchén, espléndida
ensenada de unos 7 kilómetros de longitud por 30 metros de ancho
en promedio, donde se puede nadar y descansar en sus arenas
suaves, refrescándose con agua de coco, especialmente cortado
para los visitantes.
Un kilómetro adelante está Playa
Las Islitas, formada por tres pequeñas bahías separadas por un
peñasco, lo que da forma a pequeños islotes llamados San
Francisco, San José, Tres Mogotes, Guadalupe y San Juan.
De acuerdo a la historia, estos fueron refugios de piratas y
bucaneros, pero actualmente son rincones y ensenadas donde la
flora y la fauna se muestran en esplendoroso ecosistema.
Pero las maravillas naturales no terminan aquí, sino que también
destacan las playas de San Blas llamadas Chacala, Miramar y la
del Rey; de esta última, no se sabe si el nombre es alusivo al
monarca español Carlos III o bien, al Gran Nayar, guerrero cora,
señor de aquella región que gobernaba antes de la llegada de los
españoles. Pero sea como fuere, esta es una playa muy hermosa y,
aunque no lo parezca, poco frecuentada.
San Blas, reconocido como Estación Naval
Al caminar por las empedradas y pintorescas calles de San Blas,
donde el visitante es recibido por gente sencilla y amable, el
viajero se ve envuelto en un ambiente tropical, lleno de
colorido, al admirar las fachadas de las construcciones
coloreadas por la extraordinaria vegetación multicolor de las bugambilias y tulipanes en sus diferentes tonalidades.
La historia señala que a finales del siglo XVIII, San Blas fue
reconocido como la más importante estación naval de la Nueva
España, en las costas del Pacífico. Es el puerto más antiguo de
Nayarit y las menciones datan del siglo XVI y se deben al
colonizador Nuño Beltrán de Guzmán. En sus crónicas alude al
lugar como pródigo en riquezas culturales y abundantes recursos
naturales.
Desde el reinado de Carlos III y en su afán de consolidar la
colonización de las Californias, España consideró importante
establecer un enclave portuario permanente para explorar esas
tierras, razón por la que fue escogido San Blas, esencialmente
porque está protegido por montañas y porque en la región
existían bosques de maderas tropicales idóneas, tanto en calidad
como en cantidad, para la fabricación de embarcaciones.
Es así que se inició la construcción del puerto y un astillero en
la segunda mitad del siglo XVII; y fue en octubre de 1767 cuando
fueron botados al mar los primeros navíos.
Las principales edificaciones
fueron en el Centro de Basilio, donde aún se aprecian los restos
del Fuerte de la Contaduría y el Templo de la Virgen del
Rosario. El puerto fue inaugurado el 22 de febrero de 1768, con
lo que se dio impulso a la organización portuaria basada en su
valor estratégico y en la exportación de oro, maderas finas y la
codiciada sal.
La actividad comercial del lugar tuvo gran importancia y en corto
tiempo se establecieron aduanas para el control del flujo de
mercancías que llegaban de diferentes partes del mundo,
principalmente en las famosas Naos de China.
Durante esa época, también salieron las primeras misiones para
evangelizar la península de Baja California, bajo la directriz
del padre Kino y de fray Junípero Serra, quienes regresaron a
San Blas cuatro años más tarde, en 1772.
Al iniciar el siglo XVIII, se prohibió el comercio de México con
Filipinas y países del oriente a través del puerto de Acapulco,
lo que provocó el mercado negro por San Blas, hasta que el
Virrey Félix María Calleja ordenó cerrarlo, aunque su actividad
permaneció durante muchos años.
Es así que durante la guerra de Independencia, este puerto fue
testigo de la heroica defensa contra el dominio español por el
cura José María Morelos, quien debido a su estrategia, tomó el
fuerte sin hacer un solo disparo e hizo rendirse a la población
criolla y a la guarnición española.
En el Fuerte de la Contaduría se llevaban los asuntos fiscales,
aunque también se aprovechó como almacén de mercancías
procedentes de navíos comerciales.
Se construyó en 1760 y tardaron medio año para poner en pie los
muros de piedra, los almacenes y el cuarto para resguardo de
municiones, rifles y pólvora.
A unos cuantos metros del Fuerte se ubica el templo de la Virgen
del Rosario, construido entre 1769 y 1788. Tanto la fachada como
los muros se apoyan en gruesas columnas. Y a la virgen que ahí
veneran se le llamó durante un tiempo “La Marinera”, al ser la
patrona de los que acudían a ella para pedirle su bendición en
tierra y sobre todo en altamar.
Para concluir un día agitado
Frente al mar, con una suave brisa marina, además del ofrecimiento
de la gastronomía regional, existen algunos restaurantes que
hacen el deleite de los visitantes, con exquisitos platillos
preparados básicamente con productos del mar, como es la sabrosa
“lisa tatemada” o pescado zarandeado, entre infinidad de platos
fuertes, cocteles, sopas.... y hasta una buena copa o cerveza
fría.
Así es como se disfruta la vida en este puerto comercial y añejo,
que ha sido el rincón favorito de matrimonios, quienes debido a
sus magníficas playas de suave arena y tranquilo oleaje, han
decidido regresar para festejar un aniversario más de sus bodas.
Para llegar, si es desde Tepic, la capital nayarita, se toma la
carretera federal 15 con dirección al norte rumbo a Mazatlán.
Una vez que se está en el crucero de San Blas, seguir al oeste
por la carretera federal 74 que lo llevará, tras recorrer 35
kilómetros, directamente al puerto de San Blas, donde se
garantiza que su estancia será más que placentera...
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