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HOTELES |
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Hacienda San Gabriel de
las Palmas
Carretera Federal
Cuernavaca-Chilpancingo, Km 41.8
Amacuzac, Morelos
Tel. San Gabriel:
01 (734) 348-0636 y 348-0113
Tel. México:
01 (55) 5616-6032 y 5550-0657 |
Más que balnearios y una eterna
primavera, Morelos es icono de emociones que alternan el turismo
de aventura y el ecoturismo de forma singular. Un clima propicio
para siempre festejar la vida... y lo mejor de todo es que se
encuentra a tan sólo una hora de la Ciudad de México...
En el aire…
Una experiencia sublime al contacto con
el viento, es sin duda aventurarse a volar en un ultraligero y
Aero Dynamic de México, es la mejor opción para ello. Se
encuentra ubicado en San José, lugar al cual es fácil llegar por
la “Autopista del Sol”, justo antes de Vista Hermosa, donde la
pista y las naves voladoras se preparan para el despegue
triunfal.
El vuelo se prepara y es inevitable sentir ansiedad de surcar los
cielos; después de asegurar el cinturón de seguridad, colocar
los audífonos y dictar algunas medidas preventivas, todo esta
listo. El ruido del motor comienza y poco a poco se empieza a
tomar velocidad en la pista para despegar y alcanzar los 400 o
500 metros de altura. Una vez arriba, te das cuenta que
sobrevuelas un lago, el de Tequesquitengo; la experiencia es tan
soberana que no quisieras bajar, aunque se torna divertida
cuando el piloto hace jugarretas.
El descenso es suave y cuando
llegas a tierra, Marc Jacket, piloto francés con experiencia de
20 años y más de nueve mil horas de vuelo, te preguntará qué tal
la pasaste, no importando tu respuesta, él siempre te
responderá: “lo mejor de esto es el ser libre y ¿dónde más?...
¡Pues en el cielo!”, frase en la que la sonrisa le es
imprescindible.
Cada ultraligero es único y amén de una grata distracción, también
se imparten cursos los cuales van desde los 20 mil hasta los mil
400 pesos, mientras que una paseadita de 12 a 15 minutos valdrá
450 pesos, que bien valen la pena cuando te hallas a una
velocidad de 60, 120 o hasta 150 kilómetros por hora,
disfrutando en las alturas del bello paisaje de Morelos.
Rafting
El descenso de ríos es sin duda una buena motivación para destilar
adrenalina, y mejor aún cuando tu guía presume de lo crecido que
esta el río. Pero eso no importa, la hora de colocarse el
chaleco, el casco y tomar el remo es tan sólo el preludio de una
apasionante aventura digna de no olvidar.
El principio del recorrido, de 15
kilómetros, comienza cuando te dan un curso introductorio de lo
que significa el rafting, sus reglas de seguridad y el uso del
remo. Después, subes a la balsa inflable, donde eres colocado de
manera estratégica. El equipo para realizar el descenso de río
no debe superar a las seis personas, ni ser menor a las cuatro,
claro, aparte del guía.
Para dar rienda suelta a la emoción, comienzan los ejercicios de
remo, asegurando que sabes cual es tu mano derecha, cuál es la
izquierda y qué significa remar hacia atrás o adelante, pues por
exagerado que parezca las instrucciones deben ser claras, ya que
si el trabajo en equipo funciona la diversión esta garantizada,
al romper olas, evitar caídas y generar gritos de emoción con el
ramo en lo alto.
Ya adentrado en las aguas, es hora de disfrutar de 20 rápidos,
entre los que destacan “El Yaute”, “El Quita Crudas” y “La
Licuadora”, destacados por su fuerte afluencia, sus olas y
turbulencias, características que hacen calificar a los rápidos
de éste río en la escala mundial de 6 niveles. Después de una
hora y media, el trayecto culmina con cuerpos más que mojados y
un ligero refrigerio, ya sea pozole o sopes.
Dicho afluente se divide en dos
secciones. La primera, la sección alta del Río Amacuzac, clase 1
y 2, es la más visitada por familias que llevan niños de entre 5
y 12 años, mientras que la segunda, la sección baja califica
como río clase 3 y 4, permitiendo que niños mayores de 14 años
disfruten de él; las partes más profundas alcanzan los nueve
metros de profundidad.
La selva baja caducifolia, la cual cuenta con árboles de más de 18
metros de altura que cambian de follaje una vez al año, además
de diferentes especies de amates, son parte del impresionante
paisaje de flora y fauna de la zona, por lo que indudablemente
cobran el lugar de un personaje más en el recorrido.
Raft México, es el operador de estas
aventuras en Morelos, la temporada precisa para gozarlo es de
junio a enero y el costo va de los 450 pesos por persona, si los
turistas llegan al río o 550 por persona, si éstos desean que
los trasladen de Cuernavaca al caudaloso afluente de ida y
regreso. Para la misión, es necesario llevar short o traje de
baño, muda de ropa, toalla, bloqueador solar, repelente de
insectos y zapatos tenis, así como estar dispuesto a mojarse.
Parque de Aventura Apotla
Para una visita más terrenal esta el
Parque de Aventura Apotla, claro, si no te subes a su tirolesa
de 230 metros con desplome de 50 metros, misma que recorrerás en
tan sólo 29 segundos.
En este lugar puedes llevar a cabo un poco de turismo ecológico al
visitar las hojas y troncos fósiles, una gruta que resguarda
pinturas rupestres certificadas por el Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH), además de murciélagos y
contemplar la cascada del Río Apatlaco, donde incluso podrás
pedir un deseo a un árbol, cuya edad de 150 años, único por
nacer encima de una roca y dar hojas una vez al año, da la
suerte de generar una esperanza en quien lo abraza.
Asimismo, hay la opción de nadar, o bien, el lugar no exenta al
visitante de avivar su adrenalina mediante otros atractivos como
el Gotcha, Rappel, Escalada de Raíz, Juegos Dinámicos o la
aventura de acampar.
Apacible descanso
Para cerrar la visita a Morelos, vale la
pena descansar en un recinto que aparte de cómodo es eminencia
histórica, como lo es la Hacienda San Gabriel de las Palmas, la
cual data de 1529, ordenada construir por Hernán Cortés, hogar
de franciscanos que tiempo después, en 1791, se instituiría como
unidad productiva de azúcar y alcohol, llegando en 1910 a ser la
mayor hacienda azucarera de México.
Fue famosa por su caballería de
gran nobleza de los renombrados “cuarto de milla” y uno de los
escenarios de la primera cinta filmada por la actriz María
Félix, “El Peñón de las Ánimas”.
El hoy hotel de lujo y escenario de eventos especiales se encuentra
a 80 minutos de la ciudad de México, cuenta con spa, jacuzzi,
temascal y alberca, envueltos en singular decoración que alberga
desde un comedor de la edad media hasta la segunda cama de
caoba, única en el mundo, entre otras atractivas antigüedades. |