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Vista Mineral del Monte |
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Mineral del Monte o Real
del Monte
Para quienes han viajado por el mundo y visitan Mineral del Monte,
mejor conocido por su antiguo nombre: Real del Monte, inmediatamente
comparan a este bello lugar como estar en un pueblo europeo.
Perteneciente al Programa de los Pueblos Mágicos, Real del Monte se
caracteriza por sus callecillas que suben y bajan, teniendo como
marco los cerros y el orgullo propio del trabajo constante de
domeñar la plata en lo hondo de lamina, la cual es hoy el Museo de
Sitio Mina de Acosta.
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Monumento a la Minería |
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Mientras se camina por el Centro de
Real del Monte, también conocido por los hidalguenses como Mineral
del Chico, sobresale su templo del siglo XVIII, las torres y los
arcos que dan acceso a las minas preponderantes del estado: La Rica,
La Purísima, La Dificultad y Dolores.
Mientras se camina por sus calles, adornadas por las casas con
techos de teja roja y lámina, el olor a pan recién horneado inunda
el olfato, y descubre los pastes, empanadas regionales que los
ingleses legaron en provecho del paladar más exigente, y que antaño
era el alimento de los mineros en el interior de la tierra. Los hay
de piña, fríjol, atún y demás, pero quizá el de papa es el paste más
rico.
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Parroquia Mineral del Monte |
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Ya aclimatado, el visitante puede -y
debe- degustar “tachuela”, una combinación de oporto, jerez y
aguardiente servida en un caballito, que con sabor a uva constituye
el aperitivo ideal.
Como es natural, la artesanía es un atractivo más, ya que los
diseños en plata de pulseras, brazaletes, anillos y colguijes no
representan un souvenir más, sino un auténtico obsequio para los
amigos o familiares, y hasta para uno mismo.
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Peñas Cargadas |
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En lo alto, en el Barrio Panteón
Inglés, yacen los restos de los anglosajones cuyas tumbas están
orientadas hacia Inglaterra, sin embargo hay una que rompe tal
orientación, esa es la tumba de Richard Bell, payaso de profesión.
Se ignora si el señor Bell dispuso así la colocación de su tumba o
si su actividad era mal vista en esa época, pero entre las versiones
que manejan los lugareños fue por agradecimiento a lo que México le
dio.
Lo artístico de las esculturas, de algunas de las tumbas,
prácticamente lo convierte en un museo más, en el que la belleza
prevalece, deteniendo el tiempo, mientras que, en su entorno, los
árboles crecen y dan la sombra para dar un paseo agradable por este
lugar.
Dada la conformación del pueblo con sus Casas de teja roja y
lamina, muros pintados con colores suaves, balcones de cantera
blanca labrada y herrería forjada, aunado al adoquinado de sus
calles, seducen al forastero. El trazo, característico de Real del
Monte y tan raro al común nacional, se asemeja con los pueblos
regionales ingleses.
En Mineral del Chico existen varios alojamientos donde hospedarse
como los hoteles El Paraíso y Quinta Esperanza, Posada el Amanecer.
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