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Festival Patrio |
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Visitar el estado de Guanajuato, es remontarse
no solamente a la historia de las antiguas ciudades mineras; sus
majestuosos edificios coloniales, reflejan algo más que una
bella arquitectura barroca, son mudos testigos de las acciones
de valerosos idealistas, cuyos esfuerzos ayudaron a forjar la
nación que hoy conocemos: el México Independiente.
Historia
Esta localidad fue poblada por antiguas etnias chichimecas y
tarascas; estas últimas, nombraron a esta región Quanashuato,
vocablo que significa “Lugar donde abundan las Ranas”. A la
llegada de los españoles, esta palabra derivó en Quanaxhuato,
para terminar como se le conoce en la actualidad.
Debe su fundación a los Reales de Minas del siglo XVI, que más
tarde en el siglo XVIII, la convirtieron en el centro minero más
importante de la Nueva España.
Gracias a ello, su sociedad prosperó, hecho que se vio reflejado en
las construcciones tanto civiles y religiosas que empezaron a
elevarse por la localidad. En razón de su belleza y trayectoria
histórica fue declarada por la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por
sus siglas en inglés), Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Asentada en una cañada, su traza irregular obedece a los cerros
que la rodean. Sus edificaciones neoclásicas abren espacios a
plazas y templos barrocos. Un antiguo río subterráneo, ahora
calle, atraviesa entre bóvedas y arcos a la ciudad, integrado al
espacio vial los valores arquitectónicos de una "ciudad
escondida" que se abre a la vista con el atractivo de ser única
en el mundo, con el trazo caprichoso de sus callejones.
Guanajuato es un estado con una extensión territorial de 30 mil 768
kilómetros cuadrados, que representan el 1.6 por ciento del
territorio mexicano. Limita al norte con Aguascalientes y San
Luis Potosí, al este con Querétaro, al sureste con el Estado de
México, al Sur con Michoacán y al oeste con Jalisco.
Si bien es un territorio pequeño en extensión, cuenta con una gran
variedad de flora y fauna, como pastizales; bosques de
pino-encino; matorrales con cactáceas y agraves; mezquitales;
encinos, ahuehuetes y plantas forrajeras, así como tlacuaches,
zorra, venado cola blanca, armadillo y gato montés; víbora de
cascabel, coralillo, conejo, coyote, pato, paloma y mapaches.
Pero su principal riqueza es cultural, ya que fue aquí en donde
comenzó la lucha por la Independencia de México.
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