Amozoc
Lugar poblano fabricante de las mejores espuelas

En el hablar populachero de la población, existen infinidad de refranes, y uno de los más conocidos se refiere a Amozoc, precisamente "a la terminación del rosario de Amozoc", refrán que se aplica cuando una fiesta o una reunión culminan en reyerta y saldo fatídico.
De acuerdo al cronista de la ciudad, Arturo Ortega, durante el Virreinato, los artesanos se agrupaban en gremios que protegían los intereses comunes, y entre sus obligaciones estaba el de costear las festividades del santo patrono y tomar a su cargo uno de los días preparatorios de la fiesta principal de la localidad.
Sin embargo, surgió el desacuerdo entre algunos de los integrantes del gremio formándose grupos antagónicos, haciendo cada uno sus fiestas, mientras que el otro grupo no se animaba ni siquiera a asomarse.
La hija de uno de los jefes de los grupos en pugna, era una manceba muy conocida que apodaban "La Culata" y durante uno de los rosarios a la Virgen del Rosario, en cuya letanía dice: "Mater Inmaculada" en latín, algunos creyeron oír "maten a La Culata", por lo que sin pensarlo, de ambos bandos sacaron cuchillos, machetes, armándose una refriega que terminó con varios muertos y heridos.
Mercado artesanal
Desde esa fecha, cada vez que una fiesta o reunión termina violentamente, se dice que acabó como el rosario de Amozoc.
Afortunadamente, ahora Amozoc de Mota, que quiere decir en lengua náhuatl "lugar donde no hay lodo", es una ciudad que se encuentra en el camino del progreso, sin abandonar sus costumbres y tradiciones, como es el uso de los trajes típicos de charro para los hombres, mientras que la mujer viste de china poblana.
Espuelas
Este municipio se encuentra a 18 kilómetros de Puebla, capital, y lleva el nombre de Mota porque en 1546 nació ahí el obispo de Puebla de los Ángeles, don Alonso de la Mota y Escobar.
El pueblo es famoso no sólo por el dicho popular, sino que las manos, la creatividad y sensibilidad de sus artesanos ha dado paso a la producción artesanal de las espuelas, además de figurillas de cerámica, sobre todo en miniatura, tradición desde la época prehispánica, lo que se atestigua con varias piezas encontradas en los alrededores, correspondientes a la etapa posclásica.
Detalle de Espuela
Algunos herreros y damasquineros, los especialistas en la elaboración de incrustaciones de oro y plata, se asentaron en Amozoc desde el siglo XVI, lo que dio lugar a la elaboración de estribos, bocallaves, machetes, cuchillos, dagas, y las muy afamadas espuelas, de plata y de acero, con incrustaciones de oro, concha nácar, marfil, hueso y otros nobles materiales.
Las depuradas técnicas que los árabes llevaron a Toledo, también se desarrollaron aquí, de tal forma que hasta hoy se conserva esa actividad y destacan los trabajos en plata, además de las espuelas, llaveros y joyería, figuras elaboradas en hierro o acero inoxidable y alfarería, además de sus singulares miniaturas propias para nacimientos.
Atractivos turísticos
Panorámica de Amozoc
Entre sus monumentos coloniales destacan el ex convento de San Francisco de Asís, considerado patrimonio histórico, al fundarse entre 1569 y 1585. Se secularizó en 1740. Una de sus naves con ábside cuadrangular fue remodelada en el siglo XVIII, aunque quedan vestigios del portal, de la capilla abierta y del aljibe en el lado norte del templo.
Parroquia de Santa María de la Asunción
Sin embargo se ha ido perdiendo entre construcciones modernas. Durante la remodelación se formó un claustro rectangular de dos pisos y se hizo un convento de dimensiones medianas.
El claustro manifiesta cierto carácter renacentista por sus galerías con arcadas de medio punto. Los amplios corredores fueron techados con viguería apoyada sobre grueso baquetón o carrera, también de madera muy notable que repitió el montón del cordón franciscano.
Tamales de maiz con anís
Actualmente, el convento está a cargo de la orden seglar Franciscana, que trata de preservar esta joya del siglo XVI. Además, cuenta la leyenda que fue precisamente en este convento donde sucedió el famoso "Rosario de Amozoc".
La Parroquia de Santa María de la Asunción se localiza en el centro y ocupa un lugar privilegiado, ya que la devoción Mariana en Amozoc es muy grande. Data de 1752 y es de estilo greco-romano, decorada en oro y guarda una imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona del lugar.
Tlacoyos
La Parroquia cuenta con dos capillas, una dedicada a Nuestra Señora de los Dolores y donde se puede apreciar una colección de pinturas del siglo XVIII sobre la vida de la Virgen María y otra de estilo barroco dedicada a Nuestro Padre Jesús.
Gastronomía
Este pintoresco lugar no podía quedar al margen de la deliciosa gastronomía poblana, esencialmente con el mole, los tamales de maíz con anís y los de haba que son muy ricos, tlacoyos, adobo, barbacoa, conservas de frutas, el atole de sabores, tortillas blancas y azules, además de los ricos tlaxcales con azúcar, canela y cáscara de naranja.
Para llegar
Amozoc entronca con la carretera estatal hacia Teziutlán (129), para dirigirse a la Sierra Norte. Desde Puebla se puede abordar directamente la autopista de Cuota y salir en la caseta de cobro de Amozoc, que no pasa por el pueblo, sino que toma directamente la carretera a Teziutlán.
